domingo, 31 de enero de 2016

AVALANCHA


Avalancha de insatisfacción, de miedo
Puedes desear y saborear,
Esta piel no tiene significado y mucho menos su color,
Hoy, el día amaneció olor a sangre
Esta tierra no es justa,
Todavía no avanzan estas ruedas y he comenzado a llorar.

No posee el genio de la inspiración y él me niega con su inmensa espalda
 Me regala un pedazo de carne cruda, escupe y tengo otra vez miedo
La avalancha de temor y ojos negros
El sin sabor arrogante que delibera con murmullos
  y conspira desde la sombra,
esta vida es un continuo sin sentido, un transitar perdido
dejando y olvidando amores que se vuelven hechos fortuitos,
la decisión más grande y penitente,
es abandonar la misma razón por la que te hiciste hombre,
deseando e intercambiando cientos de miles de mujeres,
pero son palabras sucias, huecas y quizá mentirosas,
avanza la música y estas cavidades son beodas desde la punta hasta la llama,
mírame a los ojos y dictamina una poesía desafiante,
supura la penitencia entre las flores y brinda inspiración a ladrones y leprosos,
benditos y enfermos de sida.

Tanto odio dicho en una sola instancia,
Una aguja que supura toda emoción y electricidad,
Es el miedo que revuelca todo lo que flota,
Es la brisa que remueve este candil,
Son los años que viví de este momento y para siempre,
Es mi histeria y la más triste historia,
Estos días y la somnolencia de saberse infortunado,
Extraído y agotado, gira el mundo y las ninfas proliferan,
Atacan y las musas se burlan,
Maldigo esta inspiración que resulta fatal a mi gusto, a mi verdadera vocación,
Imposible evadir este sentimiento que se vuelve todos los días frustrado.

Abre tu pecho junto al mío y acepta esta verdad,
No es irreparable pero es cierta
Somos mortales y debemos permanecer así
Moviéndonos entre vísceras y otras vacuidades,
Sordos y solos,
Nerviosos y enfundados como otro rasgo de fría pobreza,
no existe más justicia, no hay posibilidad de diferente veracidad,
un inmenso vacío,
serás tú quien reina y quien vence,
estoy invitándote a una fiesta interminable,
al lecho inagotable de maldad,
al momento único cuando la paz conocerás,
el terruño que todavía se dice como lo que es,
una puesta en escena que divierte y no motiva,
esta flor se nombra como una persona muerta,
este día no es diferente al anterior,
no será extraordinario como si de mañana se tratase,
arregla este corte vulgar y supura por lo que no puedes entender,
todavía no perece la rutina,
el desapego,
lo inevitable.


Hube resentido el daño del tiempo
Pasos que son huellas de nadie
Este aullido que mantiene mi cerebro en colapso,
El mundo y su fulgor calumnioso,
Debajo del mismo polvo, de mismo océano,
Debajo de la misma noche, la misma avalancha
El miedo que supura un nombre, el mío y otros más
Testigo que no sufre, testigo que no alimenta
Cuesta un pedazo de esta carne,
El alma entera,
No son confiables estas palabras,
Tirito y me arrodillo
Tengo toda ofensa por delante,
Manteniendo linda esta sepultura,
Limpio este oscuro hogar,
Última estima para el artista olvidado,
Para este presente atrapado,
El mismo triste y sin sabor final.

De un momento a otro, ganando la curiosidad,
Enterrado entre la opción de la cordura y la demencia,
Exaltación e improvisación,
Condena que cimbra.
Siempre.

(oculto por la siempre inminente avalancha).


sábado, 23 de enero de 2016

ASÍ CONTINÚA...


Hoy, sucedió un sol diferente,
esta noche fue mi cumpleaños, fue una hecatombe,
el sonido de la naturaleza se vio reducida al ruido de la ciudad,
una maraña indistinta de aplausos y choques,
hoy no tenemos más opción que enfriarnos en la densidad de la noche,
hoy jamás sucedió como tal,
fue nostalgia, fueron bastantes lágrimas,
una y otra discusión,
palabras inútiles y mejillas rojizas,
un camino similar en el cual caminar de ida, de regreso y así por la eternidad,
sin olvidar estas reglas, sin olvidar las bocas que tienen hambre,
después de todo, nadie podrá descubrir los restos de las ventanas,
los zapatos enterrados y el amor que todos alguna vez desperdiciamos,
estas prácticas no se venden, no se resuelven tal como un sueño se desvanece al despertar,
los días, las calles, las personas, los animales,
este sitio es imaginario,
estos hogares se derrumban, sus muros no son realidad,
creo que ya somos demasiados miserables,
demasiadas criaturas en peligro,
10,000 y tal vez algunos más,
visiones que se dicen fáciles, que no mienten, que se saben perfectas,
atrapado en el tiempo transcurrido,
hay demasiada belleza corroída allá afuera,
demasiada prisa en una vida que nunca de por sí se detendrá.

Creo que los únicos que entenderán serán los poetas,
serás ellos por donde comience y termine este destino,
los juegos y las antorchas,
el miedo y la coincidencia,
las correrías  nocturnas enloquecidas
 y las tristes promesas de un mañana acogedor,
no puede ser un sueño, no puede ser un vaso que se rompe en el suelo,
he de irme, he de llevarme lo que pueda todavía,
pero cuántas ofensas pueden hacerse con el pensamiento,
cuántas ocasiones más, cuántos litros quedan por desperdiciar...


lunes, 18 de enero de 2016

PÁJAROS NEGROS


Cientos de años arribando desde una cavidad oculta en el sol,
Parricidio acometido por la noche,
Creyendo en otro credo que refiere frenesí,
Un rumor que viaja a través del aire,
La sombra que se anuncia en el cielo,
Habitando esta ciudad, este nuevo desierto,
Vengan los pájaros negros,
Portadores de la lluvia, de este diferente viento,
Sueños por huesos, alegar incesante,
Separándolos de la vida, muerte que chilla y pesadilla que arde,
Vengan entonces pájaros negros,
A esta ciudad, hogar de millones,
Vengan al jardín de los enteros recuerdos,
Pasando hacia las flores no se marchitan, donde el río son nuestras lágrimas,
Retando el pasado, retando un porvenir condenado,
Lentamente muriendo y siendo estos amigos de la nada,
Estos pájaros negros, testigos de nuestra muerte,
Eludiendo su exilio en esta ciudad.

Entre los ojos que se dicen muertos,
Trabajando para todos en el nombre de nadie,
Un grito lejano que se dice contradicción,
Llega este día, una serena mañana, el destino es diferente,
Regresan aquellos que se han ido,
Algo que nunca será y cambiará
Lluvia, incesto para el alma,
La nuestra, la cual hemos perdido,
Perdido entre la ola inmensa de indiferencia,
Viniendo y abandonando el oriente,
Nada que asemeje el frío del sur, el calor del norte,
Un sol mojado mientras llora el ángel de la luna,
Centro de este corazón, nuevo nido de pájaros negros
 Sopla el viento y hay innecesarias plegarias
 Que resultan viejos lamentos,
Bautizados al calor de este momento
 A la velocidad de este latido,
Preocupados por la verdad,
A la deriva en el cielo,
A la deriva en el cielo,

A la deriva con estos pájaros negros.