lunes, 13 de marzo de 2017

¡CHAU RABEL!


Adiós, adiós yo digo,
hoy me despido de todas las pantallas,
de todas las máscaras,
serán mis sueños plena realidad,
para todas las nuevas caricias,
para todos los besos que caerán sobre mi herida,
el viento sopla en mi proa,
el sol dirige su destello a mi favor.

Hoy naceré de nuevo.

En un parpadeo solitario,
emancipada reflexión,
el momento llega, ambos pies se mueven,
las manos se alborotan,
estas alas se abren,
esparcen su sonido,
tantos recuerdos que se sumergen en un océano de olvido,
brillantes y enseguida opacos,
me ha de importar poco el pasado,
nadando hacia una nueva orilla,
cerca está la perfección,
no puedo detenerme,
una cuenca fatal,
un espacio sin final,
lujuria que sonríe y jamás desaparece,
el tiempo resopla como eco imperecedero,
línea que nunca se rompe,
silencio, único acompañante en este viaje,
la despedida del dolor,
de la rutina diabólica,
problemas y vecinos,
basura tóxica y mascotas,
adiós, adiós entonces,
marionetas y papeleos,
adiós, adiós.

Este y todos los días, 
en tanto el viento sople,
 y las aves floten con ambos ojos cerrados,
tentación tatuada sobre todos los rostros,
detrás de los corazones, innegable,
adiós entonces,
subiré a mi nave,
me integraré a este sueño lucido,
vivir, que sólo importa vivir,
más allá de una aventura que se mencione efímera,
a través de montes,
por debajo del cielo que calcina o refresca,
mucho más allá de imaginación cualquiera,
no será pues, un tibio pensamiento,
aventura deslizándose por mi cuello,
surgiendo a través de toda mi piel,
liberando cada unos de mis huesos,
ahora me queda por decir,
adiós,
tan sólo adiós.


sábado, 11 de marzo de 2017

EL SENTIDO DE SER UN HOMBRE COMÚN


Si despierto cada mañana sin encontrar diferente camino,
el motivo para avanzar con la misma razón de ayer,
yace inmóvil el cielo sobre mi cabeza,
contando iguales los días que se desperdician,
una y otra vez con esta frialdad entre las venas,
entera falsedad,
manojo de erradas decisiones, mi realidad,
porque prefiero una vida llena de poesía,
y si mis bolsillos lucen gastados, vacíos,
como las aspiraciones del hombre común,
pero mi interés no radica donde todos colocan su mirada,
¿Por qué he de considerarme su igual?

Es mi vida una conspiración literaria,
cientos de versos dorados que brillan en la mirada del amor,
una vida suprema,
completa y dicha maravilla,
es mi vida un poema enloquecido que ríe y llora,
no sucumbe a la tormenta,
a la arena del tiempo,
es fe en el Ser Superior,
es mi propia emancipación.

Acatando las señales,
los movimientos y diversiones,
he de permanecer tal como el hombre común proyecta su sombra,
viviendo al parejo del éxito que significan poco para mi,
olvidando toda respuesta que nada menciona,
siendo el reflejo de un enfermo terminal,
el hombre común se dice auténtico y feliz.

No, no aceptaré fallecer cada día,
en tanto la avaricia sea verde,
tan parecido su destello al de la naturaleza,
es el negro color de los muertos que sueñan,
arropo mi esperanza con ese matiz,
cada noche, es una oportunidad por escapar,
liberar mi propia felicidad,
mis dedos manchados con tinta,
la pluma sostenida con eterna levedad,
una voz silenciosa,
sin otro sonido que no semeje la repetición del ayer,
la misma voz que grita en mi cabeza.

Contándome la vida en planicies que son lejanas,
personas que hablan y no son endebles fantasías,
actúan y tampoco se dicen comunes,
intentando cubrir la oscuridad con sus palabras,
el hombre común luce tan hueco,
transparente ante la luz del relámpago,
falto de tiempo para manifestar su real ser,
el hombre común nunca sabrá lo que el arte remunera en el alma,
persigue la zanahoria al amanecer,
tan sólo quiero librarme de esta maldición,
ser y vivir por el encanto,
ser y vivir en versos para siempre.

La vida no es una broma,
es el intento definitivo por comprender la lengua del absoluto,
midiendo las perdidas,
todo lo que fuera quemado,
todo lo que se menciona como desventura,
en tanto que el trabajo fuese alguna vez hermoso,
por hoy, el hombre común se dedica a morir y morir,
en defensa de su diminuto corazón.

La vida se a vuelto una ilegible distracción,
repitiéndose hasta el olvido,
acarreando deseos que se destruyen a sí mismos,
se transforma el hombre común en marioneta de la bajeza,
del destino que se burla,
en testimonio de la felicidad rasgada,
quiero ser libre para sobrevivir a toda la locura,
quiero vivir fuera de este mundo,
quiero vivir para las palabras bellas,
quiero vivir para contar historias que suceden sólo de noche,
quiero vivir.

Si he de marcharme postrado ante la responsabilidad de la desgracia,
vuelto hacia los harapos de seda e hilo cáñamo del hombre común,
por completo transformado,
por completo sonriendo en martirio,
sobreviviendo a la neurosis,
importándome las monedas más que las flores,
sobreviviendo un día a otro colocado en torre demolida,
será entonces todo el sentido que se le pueda conceder a la vida
a esta vida,
una solamente,
una y preciosa que se cuente por millones de estrellas pegadas en el firmamento,
quemándose
quemándose.


miércoles, 8 de marzo de 2017

NOCTURNO 1: HALO


Momento perdido en la memoria,
seducción del pasado,
temeroso yace el poderío,
confusión que se presenta elegante por la mañana,
manera discursiva de cambiar el tema,
el mismo temor y renuncia,
una polilla que lentamente se quema.

Es el alma tema delicado,
deambulando entre pasillos de color opaco,
deprimiendo el terreno por el cual se avanza,
obedeciendo en nombre del final,
deseo percudido,
completamente extraviado,
apagándose con levedad,
en sus ojos se refleja veracidad,
un descenso,
un retorno,
todos los ánimos impredecibles.

Mencionando los huesos,
todos los instantes que se quemaron,
un día como cualquier otro,
probando nueva suerte,
peligro que resuene,
tantos rostros,
tantas fauces,
dialogando con la oscuridad para falsear,
conservar la memoria correcta,
la única y auténtica personalidad.

Ahogando el dolor supuesto,
borde de toda la vista,
sacrificando los huesos que se fueron,
esos dorados recuerdos,
volando trasnochado,
volando sin dormir más que fallecer.

Es la vida circunstancia que no termina,
delirando por un suspiro,
con los minutos más humanos,
vertiendo el sudor, la sangre,
lágrimas y gritos,
suerte de malagradecido,
suerte de ingrato,
suerte de genio,
suerte de corazón enloquecido.

Búsqueda a ciegas,
latidos que brillan,
su luz es propia,
original y tan sólo una.

Oportunidad para ser humano,
liberar todas las palabras,
allegados a las plagas,
corriendo en círculos para siempre alcanzar
 la idea que se escapa de la mente,
una y otra vez,
encendiendo una vela,
una luz,
un momento,
serenidad...