sábado, 20 de mayo de 2017

CON UNA PIERNA ROTA


Llámame loco, estrafalario,
tu actitud arraigada,
temerosa de un distinto mañana,
enfada todo extracto de mi ímpetu,
¡Qué ha de importar si el mundo se acaba!

Seré impertinente,
casado con la majestad de una poesía irrespetuosa,
empujando,
hacia el precipicio este cuerpo que se desintegra,
bajo el cielo, bajo la lluvia,
intolerante de los patrones y su sombra,
bajo toda lápida, bajo la tumba,
cargando con el futuro,
en mis hombros que sangran,
cubierto por estas manos que pecan,
gritaré entonces,
cortando gargantas, quizá sofocándolas
portentosas son estas voces ajenas,
defendiendo su queja pasiva,
en susurro compartido sobre el mantel de la mesa,
he sido temeroso,
quiero liberarme,
cantar y sacudir mi esqueleto,
manejarme vivo y loco,
quiero que deje de importar el destino,
tomando todo lo que el dolor consigo traiga,
salvador de las hormigas,
cuidador de los vulnerados,
poeta de desarraigados,
como mi corazón clama por libertad,
mi libertad,
no sean estas rejas mi opción única de sobre-vivencia,
habré entonces de romperme una pierna...

Necesario es abandonarme a la suerte...

dentro de otra aventura...


***

Deseando, sólo deseando por minutos que se han vuelto décadas,
golpeando la pared hasta concluirla en escombro,
es preciso lo que deseo,
derribar, no ser parte de ese escombro,
nunca más,
clarificar esta vista solitaria que soporta vejaciones,
nunca más,
tiempo es de brincar,
sea al vacío, desde un rasca cielos,
compartiendo poesía tras poesía,
detonando, viviendo, explotando,
deslizado aspiración por debajo de las puertas,
como si cartas de amor se tratasen,
espetando saludos,
decidiendo morir en el intento,
renunciar a vivir en el ostracismo,
amaré sólo la sombra que me cubra del fulgor abrasador,
amaré el agua que refresque esta imaginación,
salir de la tempestad no es fácil labor,
no puedes tener miedo,
no debes,
prefiere vivir para disfrutar de la belleza del mundo natural,
no seré yo el asesino,
asocié mi rol para ser libertador,
vamos, escapa de buena vez,
vamos, resopla,
has sonar por este día,
por toda la vida,
has sonar tu voz,
¿Por qué susurras tu felicidad?

Habré de conseguir otra y otra oportunidad,
manteniendo vivo tu sueño y el mío,
golpeando, golpeando,
escribiendo, supurando,
en flor de celebridad,
enamorado por todo lo restante,
arrastrando lo que permanezca todavía,
a viva voz, en carne viva,
con una pierna rota...


sábado, 6 de mayo de 2017

DINERO


     avaricia

Es una vergüenza,
vuelta real desde el nacimiento,
es cuestión de integridad,
moviéndose por rincones donde el amor no llega,
avaricia que domina el corazón,
colmando el mundo con males,
estrategias que se incurren en logros,
es la tragedia que se repite,
jamás desaparece,
instante donde la solemnidad finalmente muere,
colocando dos monedas en sus parpados,
la hora más feliz de todas.

Campos de verde brillante,
el abrazo del fuego,
escupitajo de hielo,
presa de falsedad,
experimentando este tormento,
traslucido bajo el rayo de los números,
marcados sobre la piel,
bebida positiva para el sistema nervioso,
nuevos zapatos lustres,
peinado y sonrisa perfectos,
efectos misericordiosos cuyo nombre es paz.
paz que sustenta inundación de mentiras.

Es el miedo,
tumulto que sobreviene por las noches,
raíz de todo mal,
manifiesto en el centro de toda consciencia,
obteniendo los juguetes de este destino,
solitario que llora en cada rincón.
poseedor el miedo,
poco a poco despierta la bestia,
deseando asesinar,
apartando a todos los amigos,
es el miedo que arde,
no existe alternativa,
sólo el número desproporcionado de posesiones,
carece de alma,
una fortuna en el mundo,
hambre que nunca cesa.


     codicia

Mundo que lentamente se desperdicia,
intoxicando los planetas,
fuera de los palacios de aceros,
quebrando sus cristales,
empujando a la multitud hasta el limite,
sobreviviendo con migajas,
siempre se ha tratado del odio,
pánico de la masa estúpida,
de la plata corrupta,
codicia que domina la mente,
empujándolos contra el filo.

Segundos que nunca son repuestos,
contados en precipicio para llegar a la destrucción,
entera de una humanidad que no se rebaja con aceite,
quemándose en el asadero donde concibe las monedas,
porque los ceros son el peor de todos los males,
dejaron de existir los héroes,
manos que desean permanecer llenas,
perdiéndose en el exceso,
demasiada materia,
demasiada carne,
demasiado color en los dedos,
seleccionando a su asesino favorito,
cáncer fortuito.

Es el miedo,
padre de la colectiva histeria,
enredados en el trance,
siguiente armagedón en la calles,
fácil es perder libertad,
sometidos a comer de los despojos,
todos desean saciar el hambre que no se va,
cazándose unos a otros,
corriendo como bestias que sonríen,
con todo dolor y locura,
felicidad pronunciada,
dólar, peso, yen, libra,
llenas están las bocas,
muertos sus ojos,
reaccionando a la estampida,
uno tras otro en paso lógico contra la raza que se pierde,
van falleciendo por el ideal incansable,
van dejando el rastro de su pobreza,
nunca más será real esta paz,
sólo el mismo delirio que se funda en la desesperación,
contaminación de los mejores,
volviendo a los humildes en carniceros.

Porque todos lo quieren.

Dinero.

Carnicería.  


jueves, 4 de mayo de 2017

ENTRE LA REALIDAD Y SU VERDAD


De frente a la desesperación,
me encontré en los zapatos de un sueño,
meditabundo, sentado en el suelo,
cables eléctricos en mi cerebro,
renunciando a los viejos dichos,
a una vida sana como pálido reflejo de esta sociedad,
concepción equivocada,
moviéndose conforme ambos ojos permanecen abiertos,
viajando hacia cualquier lado,
un flanco convertido en luces que no quieren apagarse.

Melancólico estado,
quizá deba intentar nacer de nuevo,
un calentamiento breve,
extremidades que se entumecen,
cadenas que no se rompen,
no pueden ser descubiertas,
todavía concentro estos peligrosos pensamientos,
con D mayúscula,
sobreviviendo a la cultura de la S,
interpretando lloviznas,
bajo las centellas que nada mencionan,
solo permaneciendo,
quieto como todas las estatuas,
quieto como todos los muertos.

Imaginando despertar sin beber de estas lágrimas,
golpeándome está el reflejo del sol,
con su sonrisa naranja,
siempre tan alto,
siempre escapando de mis manos,
abandonado en esta calle como todas las mañanas,
ilusión resguardada bajo mis parpados,
padeciendo de este instante sombrío,
modesta etapa de una vida cualquiera.

Renuncio a esta lastimera forma de vida,
karma en monedas doradas,
concibiendo una nueva forma de lacerarse,
perdiéndome entre las calles del centro,
deteniendo una ambulancia,
siendo arraigado por la policía cerebral,
es todo parte del mismo sueño,
paralizado en el instante cuando mi identidad deduje,
obteniendo lo que deseé,
manos llenas,
una revuelta,
un estómago que castiga.

Matizando todos los recuerdos,
estos ojos parecen cerrados,
viajando por el mundo sin verdaderamente nada presenciar,
una imagen que desaparece,
ya no estoy soñando,
¿Por qué permanece todavía este pan llamado angustia?

¿Por qué caen sobre mi cabeza todos los muros?

Espacio en blanco,
sumergido bajo el agua,
despidiéndose sin compasión,
las puertas no se cierran,
no existen más,
soplando desde la mano del destino incierto,
yace roto bajo un manantial de arena,
¿Qué significa este lugar?
Repitiendo las estrategias,
repitiendo los días,
no parece ninguna buena sorpresa,
salvo por todo el silencio,
salvo por esta última oportunidad,
hoy duele mi pecho,
puede ser un dolor miserable,
por completo agradable,
mañana será otra ocasión,
otro sueño,
otro día.



Imagen por Storm Thorgerson

miércoles, 3 de mayo de 2017

UNA MAÑANA CUANDO ANOCHECIÓ...


Moviéndose veloz el día se disipa,
entre chispas que brincan y se creen todo lo que resuena en las palabras,
una sonrisa se contiene,
sueña con reír, explotar y cambiar,
sumergirse en todas las aortas de la humanidad,
ardua empresa, contando los cuellos que son hermosos y yacen rotos,
no existe cosa como la vergüenza,
es la eterna despedida,
los niños de cada día continúan creciendo,
continúan viviendo...

Todo lo ilegal que siempre deseé ver,
no importan las conversaciones,
una sonrisa que embelese,
todas las tardes diminutas,
en tanto, el sol se despide,
esperando una oportunidad por sobresalir de nuevo,
demasiado tarde entonces,
¿Quién o qué podría hablar con toda defensa?

En coincidencia de libertad y abstracción,
podría ser un crimen idear el amor perfecto,
en pretérito, mientras todas las calles permanecen en silencio,
persiguen sus ilusiones estos rostros desconocidos,
se escapan con sus amantes, dejando deshabitada su casa,
todo puede perderse en instantes de poca importancia,
desvaneciendo las acciones,
meses y necesidades,
nuevas necedades,
quiero decir en voz primera y los ideales en tercera,
narrando el brillo de estas mañanas,
aunque solían ser pesadillas,
solían durar un centenar de sufrimientos,
ahora todo es risa,
es una diversión que no conoce reciproco final,
altura de extrañas circunstancias,
capítulos cerrados,
en espera por gritar su nombre, nacieron y así sea,
así sea...

Brinco imaginario,
mirando los mejores cuerpos usados,
curiosos debates sin moralejas,
es firma de un bromista aburrido,
manejándose abrumado por tanto paro cardíaco,
un sólo instante que todo lo termina,
los huesos pueden repararse,
los sentimientos nunca,
en tanto las panzas se llenan
 y los meses mueren descartados,
problemas de identidad,
chocan los dientes,
los días de juventud cuando el mundo solía ser uno,
la vejez nunca fue tan cruel,
una mañana cuando anocheció temprano,
tantas razones cínicas por arrastrar,
tantos sueños por albergar fuera de la almohada,
cuerdas que tocan esta melodía corrupta,
radicales poemas fanáticos,
aceptando el respeto de una sociedad inconclusa,
sus niños sordos comprenden mejor las palabras,
preguntas que son muy grandes,
la suplica continúa siendo la misma...

Es lo mínimo que podría esperarse,
mis manos en rechazo de lo inevitable,
de conocer los pormenores de la medianoche,
en tanto las fiestas jamás desaparezcan,
en tanto todas las estrellas esperan por la ventisca que las despeine,
los niños del mañana continúan cantando,
una y otra vez.



Ilustración: El laudista por Caravaggio.