Aquí estás,
en el oleaje de las constelaciones,
canto de sirena en la espuma del cielo,
tan azul como tu sonrisa,
concebida en castillos de arena,
en tu toque, sencillo y terso,
me bendices con el sabor de tus besos,
escucho la risa en tus latidos,
es plenitud que colorea mis sueños,
porque sin ti,
la vida no es posible...
tú alejas todas las lágrimas.
Y todo comenzó,
por la estela de tu capa,
un solsticio de verano,
un solsticio de verano,
donde tus alas acariciaban el mar,
donde tu mirada se posó
donde tu mirada se posó
en el verde, de esta tierra,
eres una estrella,
eres una estrella,
que guía mi destino
desde la plenitud en el cielo,
y habré navegado,
y habré navegado,
por la ondulación de tus labios,
y oh, su sabor,
casi místico, casi al azar,
y oh, su sabor,
casi místico, casi al azar,
casi divino.
Y toda mi vida,
anhelé este momento,
para escapar de la roca,
liberar mi carne de sus cadenas,
para beber de tu aliento,
la historia de mi vida,
adorar tu amanecer,
Y toda mi vida,
anhelé este momento,
para escapar de la roca,
liberar mi carne de sus cadenas,
para beber de tu aliento,
la historia de mi vida,
adorar tu amanecer,
y vivir desde tu boca,
haz que suene tu canción,
el día cae como una gota de lluvia
en la profundidad del mar.
haz que suene tu canción,
el día cae como una gota de lluvia
en la profundidad del mar.
Y quiero confesar,
salvaste mi vida,
salvaste mi vida,
partiendo de una emoción tan fuerte,
y tengo un nuevo deseo,
y tengo un nuevo deseo,
el aroma de tu naturaleza,
ven y no te vayas nunca,
mil poemas a tu ternura,
y sella conmigo nuestro destino,
bajo tu luna de plata,
quedando prendida en mis ojos,
y como última petición,
por favor,
llévame a tu sol.
Puedo verte,
ven y no te vayas nunca,
mil poemas a tu ternura,
y sella conmigo nuestro destino,
bajo tu luna de plata,
quedando prendida en mis ojos,
y como última petición,
por favor,
llévame a tu sol.
Puedo verte,
ondeando tus alas,
tu libertad y el amor,
el color de tu nombre,
este mundo en tus manos,
tu libertad y el amor,
el color de tu nombre,
este mundo en tus manos,
recibe este poema,
es para ti,
consérvalo una eternidad,
muy cerca de tu corazón.
En lo profundo del mar,
es para ti,
consérvalo una eternidad,
muy cerca de tu corazón.
En lo profundo del mar,

En una noche ruidosa con extrañas figuras, un lobo penetró mi alma con su cálido tacto y me invitó a bailar, él clavó entonces su mirada en la mía y la noche dejó de ser ruidosa. Éramos sólo él y yo, con el instinto en coma, intranquilos por la presencia del otro, indagando un posible destino en un suspiro. Noche que trajo consigo una promesa en un beso etéreo y romántico.
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