martes, 30 de octubre de 2018

30


¿A dónde te vas juventud?
Despojas de tu aliento a los niños,
Hoy, todos se han ido
¿Dónde están?
Cruzando por la calle cuando el matiz del día se decolora
Sonidos diferentes, mezclándose hasta desaparecer,
Contando los huesos rotos, los rostros
Cosas que nunca cambian como palabras idas con el viento
Polvo y racimos florales tan largos
Naturaleza extinta, diseñada como arte modernista
papeles cubriendo salidas en falso
puntas de lapiceros
tinta negra, azul y roja
escribiendo sobre plástico con azúcar
alcohol, fiesta y sexo
Basura en el suelo, nupcias de los fallecidos
Caminas por la playa y el mar borra tus huellas
Lóbrego de noche, abrazas una ola negra y fresca
blanca como cristal cuando amanece
Todas las risas, todos los llantos
La distancia de kilómetros divididos por capaz del sol
Reflejando el inminente ocaso que alcanzas con la edad
Vida, no te vayas
Te suplico de rodillas
caen los días a velocidad de rayo
chocando contra el suelo, bajo tierra, levantando sus manos al cielo
Deslizándose la tersa factura de una piel bañada por
 el intermitente canto de las estrellas
Me los arrancan de las manos
Con tal fuerza descomunal como
Intento aferrarme,
volviéndose imposible
como un sueño roto
como quejas por miles
Largas notas que no comprenden el fin
Vagando entre el filo delincuente de las emociones
Encontradas y luchando unas con otras
Hierve la sangre cuando los ojos perecen
 Ante la desilusión, no quedan ciegos
Sólo los oídos se vuelven sordos
Si alguna vez la vida fue tan dócil como la idea
 de las nubes que surcan el coloso cielo
Si alguna vez la esperanza vistió el traje de los
 Inmortales, miles de carcajadas soltó
Una vez, cuando los 17 años hube alcanzado
Cuando los 21 asomaron y rápido escaparon
26 o 27 seguidos por locos impulsos
Recordando 23 o 24 y aquellos trasnochados excesos
Diversión y rabia, irresponsables como la acción que evade
 Sus consecuencias
Los bailes, el afán azaroso
Pasión fluyendo como la poesía se destila por los poros
Como lágrimas por los ojos
Sangre por la boca después de un golpe fatal
Los días sonríen a la certeza
Manteniendo fulminante adrenalina
todos los movimientos dislocados
Compartiendo el miedo, la duda
Jamás juventud sometida a la excusa.

Aquí no es allá
Es aspiración
Tela gastada y constelaciones disipándose  
Bordeando los límites de una perdida ciudad
gritando su desesperación
Tolerando la propia amistad como tenue amenaza
Llamas despedidas directamente del infierno
lavando la consciencia
Mintiendo, matando, sobreviviendo
Todos los días cuando en los bolsillos yacen
 las migajas de lo que comieron los demás
Fantasmas imberbes, fantasmas de evasión
Migajas de un cálido rayo de sol insuficiente
Es así lo que figura dentro de la cabeza
Agujeros negros nacidos de la enfermedad
Del arribo de la crisis,
Cuando tenías 18
Cuando dejaste atrás los 25
Regresando bajo el cobijo del cielo nublado
último lugar, última oportunidad
absorbiendo suspiros como las esponjas beben lagañas
 beben estiércol, beben sufrimiento, ruido y entrañas
los surcos embarrados del sudor fétido,
nacimos para perdurar
llorando lo que aún no conocemos
las pérdidas irreparables
llevándose lo que soñamos
una muerte desde las alturas, fría
aunque placentera
emanando desde lo acaecido
levantando la mirada
derritiéndose hasta perecer y nacer y soñar y sentir horror
las horas son la locura son un estallido 
son la única verdad en la infancia
eternas como la inmensidad de la vida en sí
incomprensible, un vacío diáfano donde nadar
ahogando los huesos, apenas sobresalen
cuando el cuerpo desaparece y somos otro
otro que no se reconoce frente al espejo infeliz
aun más triste cuando despiertas y resulta ser un mundo
una montaña una lejanía un imposible un irremediable
saber convertida la adoración en una mancha trágica
voces en la mano, tras el destello peligroso de la pantalla
rodando en descenso por la frustración de mierda
titubeando, sin alcanzar nada en la oscuridad
tan pegajosa es la sangre en el papel
tratando de volver a vivir
oportunidades por cientos e incalculables
resistiendo el influjo
cautivo de la infinita incertidumbre
una risa del interior
respirando hasta supurar
apatía de los últimos días.



miércoles, 24 de octubre de 2018

HABITACIÓN FRÍA


Tan distante,
apartada es la mirada,
bajo los parpados,
suceden los sueños,
nubes blancas,
cielos azules,
un cuerpo pequeño,
flotando sobre el agua,
midiendo sus fuerzas,
carne que se congela,
aliento que se dispersa.

Tan fría es la almohada,
rotas lucen estas ilusiones,
cuando se pierden en el ojo negro del sol,
líneas volcadas sobre las palabras,
una brisa se cuela,
los momentos robados por el día,
tan profunda y solitaria es la noche,
tan fría es la habitación de los deseos,
lluvia sentimental,
tras la ventana.

Sábanas,
ásperas como arena en el desierto,
salvajes como el ruido fuera del mundo,
ruge un estómago,
las figuras sin definición,
sombras parlantes,
ojos de mirada difunta,
dispersando el aliento,
un golpe mayor,
compartido,
media luz,
interrumpida.

¿Qué clase de ser humano eres?

Tan frío.

Extraños en el camino,
mostrando mutuamente las cicatrices,
indicios de una vida secular,
turistas de la alfombra,
sobreviviendo a la pesadilla constante,
ciegos como fantasmas,
volando más allá de las estrellas,
palideciendo bajo una luz errada,
a la brevedad,
despojándose de toda levedad.

Recordando el movimiento,
parpadeo de esta luna congelada,
manos suplicantes,
todas las estupideces,
lecciones aprendidas,
manos sobre la cabeza,
carne empacada en latas,
el sueño reflejado,
espejos que se rompen,
variedad en el discurso,
son las cinco más uno,
mañana o noche,
es demasiado tarde.


jueves, 18 de octubre de 2018

ASERRÍN


Encontrar razón,
para vivir un día más,
tratando de volver a soñar,
explotando mi cabeza,
volando sin destino,
como un ave entre la ceniza,
nostalgia por un mundo que fuese bello,
una historia mal entendida.

Como un bosque sin habitar,
abandonado en todas las colmenas,
direcciones erradas,
palabras sin voz,
voz sin sonido,
jardines de carbón,
el tiempo se paga solo,
mordiendo los días,
aferrándose,
nada perece real.

No importan cuánto lo desees,
nunca será iluminado,
no importan cuánto desees matarlo,
la distancia lo es todo,
los huesos blancos,
el mundo,
un barranco desconocido.

Renaciendo desde el barro,
esperanza que no se diluye,
manos firmes, un instante,
comprendiendo todos los significados,
un constante fracaso,
esta mente se aleja,
nada sabe ni puede conocer,
tan imbécil,
tan exasperado...

Baldíos por miles,
bajo el sol,
ojos erosionados,
cuerpos rehenes,
polvo en el universo,
es una boca que no posee dolor,
gladiadores de la verdad,
mienten antes de morir,
espíritus de agua,
quemándose bajo la mano,
es destino, son ventanas rotas,
son deseos que no se conciben solos.

Fuertes son los impulsos,
suicidios de rutina,
piezas convenientes,
de espalda contra el filo,
cabeza, cabeza mentirosa,
cómo pudiste olvidar,
cómo pudiste no saber,
cómo pudiste callar.

Sígueme al desierto,
bajo el sol,
renace como tu hijo,
gritaré y nadie escuchará,
válete por ti mismo,
polvo, esporas, ceniza,
soplo, aliento, vaho,
yugo de los días tan negros,
tan culpable eres como yo,
eso significa besar un halo impuro,
cara sucia,
te has quemado,
te has vendido,
como viejo aserrín,
todos los árboles cortados,
el valle es un agujero,
ahora como sustantivo,
hoy, nada existe.

Oportunidad,
no lo es,
vanos intentos,
el fraude mismo,
vagando por el interior,
territorio conocido,
no este mundo,
idealizando las respuestas,
la visión perpetua,
sólo Dios concede virtudes,
no son privilegios,
bajo los parpados,
lloras, sin oportunidad,
nunca lo es,
pensando en el exterior,
allá, lejanía,
desconfiando por lo que
 todos los demás suplican,
no se comprende así,
siempre fallas,
tan difícil es regresar,
imposible,
tan grande es el miedo,
aridez, soledad,
muriendo otra vez.


lunes, 15 de octubre de 2018

FAUCES


Fauces de animales nocturnos,
deambulando como malos sueños
 bajo los parpados,
ilusiones de una voz sin remitente,
el ruido y la suciedad,
imperando en un reino de saliva.

Destellos frente a los ojos,
perdiendo sangre, perdiendo el odio,
víscera transformándose en consciencia,
es silencio, es un instante que se rompe,
nada es nada,
salvo por el miedo.

Satisfacción imprescindible,
cuando las estrellas caen desde el cielo,
directo en la mente,
lamento que se repite,
los dientes son únicos,
están muertos,
descoloridos,
tan vanos.

Utilizando la fuerza,
relativamente compuesta,
el dolor viajando por las venas,
palabras ardiendo,
cabezas derretidas,
bala, boca,
humo.

Ciudad de los depravados,
supurando millones por el suelo,
durmiendo como lo hacen los ingratos,
eres el hijo,
ciego, sordo,
perdido en la noche,
bebiendo de la mano,
devorando del corazón la oscuridad,
eres ciencia ficción,
el horror.

Naciendo de las fauces,
un pasado desdichado,
herramienta de la miseria,
los días se acaban,
la espera jamás.



viernes, 12 de octubre de 2018

PUNTO BLANCO


Si acaso me siento perdido,
si acaso más estúpido,
objeto de un ataque de temor,
iluminado en implacable destello,
segundos de una vida tan fugaz,
irascible, provista de migajas,
deseo que surge como humareda,
medianoche en su circulo misterioso,
colapsando sin olvidar.

En ojos ciegos,
siguiendo la ruta de un punto blanco,
en oídos sordos,
voz de un ruido blanco,
no tan distante como empuñadura en el corazón,
atravesándolo, roce de cálido martirio,
despedida como diáfana muerte,
juego cuyo significado es ninguno,
hinchándose como pulga de sangre rebosante,
cuerpo,  planeta, mente, universo, realidad,
dominado por la civilización de salvajes.

Punto blanco sobre el cielo,
para cuando llore la tierra,
sucumbiendo al dolor de una raza,
desperdiciando el tiempo,
durando una eternidad en silencio.

Creador del todo,
es tu aliento un suplo que bebemos
 como el viento,
suspirando el sonido de la voz,
música cuando los relámpagos caen,
ruido cuando la tierra tiene que morir,
tras los deseos de la carne,
quemada, débil, distraída,
la fuerza contenida en la ignorancia,
consintiendo en creencia roja,
la consola con todos los botones,
la gran luz cegadora,
un punto blanco en medio del universo,
despotricando la necedad,
Creador del todo,
aquí hemos llegado...

Termina el corazón,
latidos que nadie escucha,
parpado que van cerrándose,
besos jamás otorgados,
sintiendo el mundo caer,
sonriendo a pesar del eco,
el deseo concebido hacía mucho,
humo sin espejos,
manos que se pierden,
vida tan preciosa,
sumergiéndose lentamente
 en la oscuridad espesa.

El miedo,
punto blanco en el cuerpo,
frustración,
punto blanco en el cerebro,
intangible,
sonrisa difusa de un fantasma,
en ausencia de todo remordimiento,
ocaso de inmortalidad,
durmiendo la vida terrenal,
despierta, despierto,
somos y nadie lo sabe,
enterado estoy del acontecimiento,
nada es nada,
colapso nervioso,
y es luz y es silencio y es lamento,
un sentido pésame y la tierra convulsionando,
ojos ciegos, pies helados,
cabellos largos, nuevo nacimiento,
tomando mis manos,
nada es inútil,
todo sirve,
lo dice el Creador de todo,
y si Él lo dice es verdad,
en Su Fe,
en estos oídos que perecen y son como las nueces,
tantos y variados,
instantes hermosos,
un punto blanco,
delante de lo que imaginé,
delante,
desconocido,
delante...


miércoles, 10 de octubre de 2018

LOS ACRES... ¡EL RELÁMPAGO!


Colaborando con los sueños,
niños y niñas de este mundo,
imaginando una vida imposible,
convirtiéndose en la
próxima generación perdida.

Sobre campos de flores,
se erige sangre sin tocar los pétalos,
tumultos de consciencia sin despertar,
arte por arte como fue ojo por ojo,
esta cruzada ya no es indiferente.

Es grata la curiosidad nocturna,
asomando la mirada por calles iluminadas,
donde latieron todos los corazones,
pero olvidaron mencionar sus nombres,
hoy son agujeros y aquí termina la tierra,
manteniendo el dedo índice más allá de la vista.


Estigmas en sus cuerpos,
fotografiados sin conceder permiso,
no han cambiado del todo,
muy a pesar de su edad, de sus gritos,
dirigiendo su berrinche la frontera,
lujo y ascenso de precio elevado,
carne por plástico,
sueños por estrellas,
caridad por remordimiento,
pensamientos por remedios.

Todas las sombras cantaron,
al unísono su noche de estreno,
mirando los acres y de pronto,
el relámpago,
juzgados por el mismo crimen,
búsqueda incesante de felicidad.

Su condena es quemar lágrimas,
propias y ajenas, una lástima sentimental,
quizá cortar en desesperación sus cuellos,
es demasiado tarde para quejas,
demasiada hambre por resarcir,
amortiguan como pueden su caída,
sed de revolución,
ciudades que decrecieron su esplendor,
voces quebradas ante el movimiento de
las manecillas, y estas son arena,
una es la verdad y no la podemos negar,
todos los rostros cambian.

Hijos del mañana,
renueven su promesa,
un instante divide la oscuridad
de aquellas emociones humanas,
es aroma perpetuo de libertad,
cuidado, porque es veneno que paraliza,
protejan ese brillo es sus ojos,
es inmenso...

Bajen de su sueño,
bajen no como ángeles,
gánense el derecho por  una vida regular,
pero no es verdad que aterre,
la vida no son rocas descendiendo por la montaña,
aunque todos habremos de morir,
allá, lejos, en el lado perpetuo del cielo,
donde nace el silencio
y llora una eternidad el páramo.


sábado, 6 de octubre de 2018

EVACUACIÓN


Veo una puerta,
su nombre es salida,
para evadir mi realidad,
desalojo intelectual,
se me antoja ser alguien más,
llenar mi cabeza con aire,
palabras sueltas,
ser mi propio hijo
 y una bestia descomunal.

Una mirada a la intimidad de otros,
sucumbiendo a los estragos,
exposición sin control,
sin impedimento, sin importancia.

Olvidando pertenencias e identidad,
alcanzando  meta segura,
desastres en la vida,
conteo regresivo en las pantallas,
estival porvenir,
evacuación de la historia,
del planeta sincero,
del cuerpo muerto,
Número tras número,
descontando deudas y regalías,
rostros y nombres por miles,
tantas son las vidas,
todas de cabeza,
de frente al abismo.

¿Quién desea conocerse?
colapsando,
fotografías y promesas,
criaturas digitales,
asumiendo el descaro en su destino,
auto infringido,
un disparo en la cabeza,
corte en la garganta,
saciando necesidades,
observar y ser observados,
perdiéndose en el silencio,
testimonio,
son adulaciones y votos,
papel desperdiciado.

Complejo de superioridad,
patológica necesidad,
caras rotas,
mil brazos cercenados,
dicho antes y después,
la convalecencia de horario,
sumergido en el sueño,
lengua escrita y basura,
palabras emitiendo una típica forma de ser,
momentos tan inmensos,
diáfanos donde no existe perdón,
explosión sirviéndose sola,
saliendo de la corteza,
en su parecer, en su cabeza
en su decencia, en su idiosincrasia,
con sus dolencias,
arrastrando inocencia.

destruyendo.



Ilustración: "Tailleur pour Dames" de Remedios Varo

miércoles, 3 de octubre de 2018

VUELA EL TIEMPO


Un parpadeo,
sincronizado con la desesperación,
del tiempo que recorre la superficie
 de esta piel, de los sueños,
de las esperanzas de la mediación plenaria,
voces y otras herramientas,
las manos huecas,
los modales en desuso,
un parpadeo,
ojos del reloj,
tan perdido como un alma en desazón.

Comenzando de nuevo,
en el absurdo del control,
en tanto los ojos lloran,
en tanto las bocas se secan,
deviene en una rutina destruida,
demasiado tarde para concluir.

Cae la noche cuando su esencia
 ha caído sobre el parpado,
creyendo en la oscuridad,
como manifiesto de satisfacción,
recorriendo los ayeres,
ventanas, aplausos, fogatas,
los viajes interminables,
ruidos y gritos,
logrando ver más allá de lo posible,
tan roto, roto,
tan confundido,
restos de lo que nadie precede,
una broma colosal,
tiempo y oro,
música y muerte.



Ilustración: Dave Mckean