miércoles, 17 de julio de 2019

BORROSO


Jamás quise que nada fuese mal,
torciendo al revés la cabeza,
un día, amanece,
otro con una sonrisa fenece.

En los recuerdos
 que son nostalgia,
cuando la edad alcanza su vigencia,
un sentimiento de amargura,
color dorado y borroso,
como una foto en movimiento,
esperanza recayendo en el
 mejor futuro posible,
emparentando el cansancio,
el sueño de constricción,
las mismas calles mojadas,
un verano lluvioso,
de una estación a otra,
 corazón siempre roto.

Minutos,
dedicados a la memoria del rey,
ilusiones que flotan y no son reales,
rey de ninguna parte,
horas de relámpagos y juventud,
solucionando el deseo,
cambia la vida,
cambia el cuerpo,
cambian los motivos,
vamos a comenzar de nuevo,
huesos,
caramelos,
días,
árboles,
oportunidades,
resignación,
alto es el precio,
rey de los asesinos,
rey absolutamente de nada.

Terrenal estadía,
un eco, un espacio vacío,
resonando,
cielo purpura de estrellas
 apagadas, retrocediendo,
hasta por fin desaparecer,
este es mi lamento,
es mi propia borrachera de confusión,
todas las noches sobrio,
incuestionable agravio a la imaginación.

Una fiesta tan gentil,
desvelo, pesadilla,
secundando los viajes,
tan aburrido se siente,
tan abstracto y sometido a la rutina,
encaminado los sentidos a la
 profundidad del abismo,
sentimientos muertos,
disecando el camino,
rompiendo los vasos,
despojando de la honra este cuerpo,
como si mirar el interior,
significara detonar una bomba.

Jugando con la luz,
de ambos ojos,
de una nación,
jardín de injurias,
ajena es la noche,
la vida, los nombres,
pasa el tiempo y se amplía
 la distancia,
jamás quise que sucediese
 de esta forma,
siendo tan amplio el mundo
 y tantas palabras en reserva,
un melancólico mensaje,
en cada oportunidad
 un llamado desde la memoria

Nunca quise la vida de esta manera.


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