viernes, 28 de febrero de 2025

SIETE PUERTAS Y VEINTE CONJETURAS

 

Mi vista sucumbe,
hay oscuridad en mis palabras,
quedando a sufragio de esta vanidad,
seña clara de afable pereza,
latido tras latido de un corazón abarrotado.

Tirito hasta que la muerte alcance,
y quiero no alucinar con el descanso perpetuo,
incluso yendo por el mismo torbellino diario,
divagar tantas veces como sea posible,
en parpadeo estridente por un anhelo.

Cuánto tiempo, cuánto esfuerzo,
sucediendo a costa de mayor negación,
aquí, a pies de un celeste desnudo,
locura compartida con las nubes grises,
la visión eminente de la desaparición.

Siete puertas y veinte conjeturas,
dicen al entrar los narcisos verdes,
una mordida volviéndose en carcajada,
la sombra cautivante tras mis dientes,
nada que anticipe el mal a suceder.

Soy cuerpo que ahogarse disfruta,
en dominio de un infierno sostenido,
esta inquietud es albor vehemente,
posesión demoníaca de carmesí rostro,
mano teñida con el sacro humor del pasado.

Ahora, el acto suicida de convertirse en otro,
resuelve el daño de las carcajadas de
un indecente futuro,
delirio peligroso y fruto amargo,
enigma revelado a la sombra.

No quiero saber de lo que tanto temí,
la sinceridad es un seco cadáver, 
permanece su estela de gusto ácido, 
es la pesadilla de vivir,
y no es gozo
sino macabro castigo.




Ilustración: "La tumba de los monjes capuchinos" por Oscar Parviainen

jueves, 27 de febrero de 2025

LA ÉLITE

 

Arde como un fuego en la pira, 
oro que ilustra la carne y el ego,
arde a la vista de su ojo maldito,
danza a quienes favorecen 
los racimos de luz opaca,
de ricos y famosos, 
nos bebemos el pecado
de su copa.

Para su ojo tan inquieto,
el mundo es la recámara roja,
sus paredes sangran un sol 
crucificado en la lengua,
en sus huesos, carne y saliva,
son los que engañan y adoran
coronando en éxtasis a saturno,
carmesí, el monarca del infierno.

La élite son los ángeles de negro,
recitando los versos a pies de un lagarto,
tan sedientos del fuego,
privilegiados que ríen y se les
parten los labios,
tras sus máscaras en blanco y negro,
adornan altares con la sangre vertida, 
de mil infantes y su llanto dedican 
a su falaz búho,
tan ávidos de malicia, de saña,
ciegos de codicia, de lujuria,
por la juventud y belleza,
su desnudez es arte, 
la vanidad y su pecado,
habita frente a todos
en el bosque santo.

Son naturaleza maldita,
acusándose de ser mitología en peligro,
son los blasfemos,
amantes de venus y marte,
el discurso de nuestro enemigo,
adoran en su mentira la franja
del amanecer dorado,
ahí, donde la oscuridad los devora.


martes, 25 de febrero de 2025

VELO DE LÁGRIMAS

 


Andando ciego, cual sueño gris
en algún lugar de este mundo,
afuera de la ventana fría,
en medio de un bosque frondoso,
la explanda desierta de la mente,
abierta a todo lo que suceda.

La hecatombe es sin decirse,
mil significados encarnando la noche, 
a raíz de la tormenta, de sus ráfagas,
gritos salen de la tierra,
máquinas que no detienen sus engranes,
la distancia maldita entre el corazón
y esta soledad por existir en diferente razón.

Sí, aquí está, aquí reposa,
el recuerdo dichoso de los amantes
en vestigio de remoto transcurrir,
los instantes tan dulces como la miel,
perdidos bajo un sol de la tarde,
son diferentes líneas que se dibujan torcidas,
y millares de campos floridos,
hoy, quemados en silencio.

Es la ausencia, narcisista desdén,
aire solamente hablándole al espejo,
un abrazo egoísta, 
la colorida máscara a besar,
y tras un velo que arde,
cuánta puede ser la honestidad,
entre los grilletes e insultos,
pasando toda voracidad,
el sustento extraño 
que mantiene con vida.

Quién, quién podría,
portar el artefacto,
herramienta de alegría y bienestar,
cayendo desde el cielo despejado,
surgiendo del mar oscuro y hondo,
cayendo pieza tras pieza,
carne, hueso y sangre,
nombre de un sueño doloroso
estadía en las venas,
que dirigen en secreto,
un corte directo al corazón,
y el velo de lágrimas 
ondeando afuera de la ventana.

Amanece igual que ayer,
fugaz suspiro y bocanada hueca,
esta mirada va perdiendo fulgor,
ánimo y luminosidad,
mil fauces esperan abiertas,
hacia la eternidad si acaso es posible,
el cerebro destila distinto éter,
convirtiendo lamentos en nubes cargadas 
con la lluvia por venir, 
portando el ego con espada y capa,
el momento justo de vivir muriendo,
respirando lo que sobre en este día.

Hay quizá, vestigio de algo más grande,
la comodidad de saberse protegido 
por un mundo tan servil y carente,
tan colmado en decepción,
lágrimas que tocan la medida del cielo,
averiguando si existe algo más porqué luchar,
si anoche todo fue verdad,
el recuerdo fue vivida pesadilla,
inflexible fuego perdurando a costa de la inundación.


Ilustración: "Paseo a la luz de la luna" por Gustave Doré

lunes, 24 de febrero de 2025

LA COMPASIÓN EN TU MIRADA

 

Santigua el espacio 
de tu boca a la puerta,
el inicio de la comprobación,
entre lo que habita en tu pecho
y late con el amancer.

Hagamos ahora mismo un pacto,
en silencio, en nuestros pensamientos,
defender lo poco de bondad que nos espera,
si despertamos concientes el día de mañana.

Sabremos cuánto sufrimos al final,
tras las carcajadas, las piedras y los insultos,
clavados como estacas en la espalda,
abre tus ojos a la luz eterna del Padre,
hoy, Su Espíritu es toda la bondad que esperaste.

El mundo espera,
la compasión en tu mirada,
habrás orado la noche entera,
desafiando lo que habita afuera en la oscuridad,
y sólo una palabra, 
ha bastado para procurar tu alma,
para sanar eternamente tu corazón.

Llama por la ayuda que necesites,
hoy cuanto hagas y siempre por los demás,
llama y la bendición será en tu vida,
porque nada viene fácil y vivir es una
pelea continua en medio de la tormenta,
dispón tu ser, dispón todo lo que te daña
en manos de tu Salvador.

Encuentra el camino,
apartando las espinas, 
ya no te tocarán,
ve tras la verdad,
soltando las posesiones, 
las angustias, el miedo,
ve, y camina una vida eterna,
nada te faltará.


sábado, 22 de febrero de 2025

A LA INVERSA

 

Amanece la misma luna en el cenit,
en esta vida convertida en festejo,
encaramando puño tras puño
de calientes lágrimas,
la muerte de esa alegría de antaño,
ahora, todo en la memoria
es una caja de paredes frías,
muros grusos de ladrillo gris,
reduciendo el movimiento,
a intenciones que nunca lograrán
salida, expiación, catársis en la verdad.

Ojos que niegan,
asumiendo colores, 
temperaturas a la inversa,
es peligro elegir,
abriendo el pecho lo necesario,
para robarse leve esperanza,
necesitando siempre de la naturaleza,
un castigo en miras de perdurar,
cuál es el destino, entonces,
si lo escrito fue quemado,
si lo dicho es ignorado,
la deuda es con un sueño,
la pena de ir por el mundo vagando.

En la vena fluye un calor,
descompuesto por el nombre último,
estos labios conocen el polvo,
la dureza del viento,
un cercano apocalipsis que nadie canta,
pero duele en las manos,
nacimos para vivir,
a lo que fuese que ataque una espina,
guardando los sentimientos 
para ahogarlos lento, 
tras el amanecer cerrado,
bajo toneladas de un mar oscuro,
en la boca y ojos borrados.




Ilustración: "Las tres nornas enrollando la cuerda del destino" por Arthur Rackham

jueves, 13 de febrero de 2025

IMAGINARIO

 

Imagina un cuarto,
tres paredes y una ventana,
la meta de hoy, escapar,
el arma apunta directo al sol,
cuál es el sentido de vivir,
bajo aburridas reglas
o mil amenazas,
cuántos humanos no pudieron 
salir del vaso, del humo, 
de pastillas provenientes del imperio,
una carta cariñosa,
mil pasos marcados en el reloj,
este dolor en el costado,
los comunistas quieren una cabeza,
cuando la ventana escupe sangre,
nada es imaginario,
todo es un sueño de caricias
y vejaciones con antifaces,
dame un poco de agua,
matemáticas para torcer los labios,
un gato salvaje y mil billetes rotos,
ahora, quién podría mantener a salvo
su cordura, apartada de la luz,
transformándose en una cadena de oro,
esclavos del nuevo orden mundial,
en la tierra prometida del diablo,
es más fácil sentarse y nada decir,
matarse para suprimir el romance,
sorber pornografía para tampoco sentir,
cuán extraño será el futuro,
a pesar de las décadas,
la distancia es fría, es un páramo 
de palabras que hieren,
manteniendo viva esta furia no se apaga,
qué puedo hacer si no brinco por la ventana,
qué hago con esta pesadilla que inicia
cuando despierto y respira y camina,
qué hago con el animal rabioso,
con mi nombre en estas paredes,
cada imagen, cada sensación,
aprieta mi piel contra las espinas,
tanta nostalgia entonces,
de haber conocido la felicidad,
pocos los minutos, 
qué hago con este agujero en el pecho,
cuando las pesadillas dejaron 
de ser imaginarias,
sino un malestar recurrente,
un dolor que me hace vomitar,
los cuerpos al aire,
la fantasía maldita de una vida 
diferente, la broma, la vagancia.



Ilustración: "El sueño de Fausto" por August von Kreling

UNO MENOS QUE CERO

 

Entra en juego, 
en papel y sigue decorosamente el guión,
el discurso de mentiras que alimenta a millones,
e ilumina para siempre la pantalla,
en mil canales, 
mil canciones, 
mil películas,
y una cabeza con mil moscas 
sorbiendo las ideas.

Un método, 
un estilo de vida,
con el ojo en la mira,
limitando la libertad de las víctimas,
todo sea por el control,
un pedacito de poder con azúcar,
toneladas de nada 
y el futuro a cuestas,
quemándose en una hoguera.

Prepárate a defender,
el placer porque sí, 
tanto en riesgo,
el vaivén en la pantalla,
tirando las cartas, las fichas, los dados,
este cuerpo admite el resultado,
de promesas que intercambian sangre
por minutos de vida,
por juventud eterna,
por el mayor de todos los precios.

El momento es ahora,
queda tanto por hacer, 
corriendo sin escape,
a través de este mundo
que nada ofrece, 
salvo ruido y mugre,
el ocaso más opaco,
el sabor amargo
en boca de todos.

Es natural amancer colgado,
diez cuchillos en la espalda,
y tantas horas grises en los ojos,
ay, pero que adolescencia tan ciega,
con el miedo por solución,
y esta pesadilla encarnándose 
todos los días,
siendo uno menos que cero,
escoge tu pastilla,
una vida castrada,
o una vida fuera de control.



Ilustración: "La muerte de Agag" por Gustave Doré

lunes, 10 de febrero de 2025

PARÁSITOS

 

Sé cuál es su juego,
cuáles las palabras,
elocuentes en su razón, 
infames en todo lo demás.

Van y vienen,
chupasangre,
en su máscara de bondad 
no hay vida,
en sus ojos 
ninguna luz,
viven en el cuello de otros,
negados a las opiniones,
a cualquier incomodidad,
van y vienen,
degenerados.

Son conveniencia y no veracidad,
a sus necesidades, 
los colmillos bien afilados,
enfermos de la vida, 
insatisfechos,
son la impresión más pobre,
de apariencia elegante,
viviendo en el centro del lodo,
son parásitos esperando
cualquier oportunidad.

Insultan en pos de la hipocresía,
saben de sus fallas,
alegando en voz alta,
se roban la felicidad,
son encarnada miniedad,
jugando al líder,
así las nubes cambian,
el destino es un revés sin afabilidad.

Parásitos de tierra y mugre,
las cuentas les sientan bien,
con dedos pegajosos y 
castrados sentimientos,
todo lo que importa en sus mentes,
sobrevivir antes que los demás.



Ilustración: "Chica comiendo un pájaro" por René Magritte