Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
martes, 5 de julio de 2016
CERCA DE LA SORDERA
Alguna vez, roto el tiempo y su noción,
aquella época a punto de terminar,
cenizas en cada mano,
locura vivida, envejecida,
piezas de tu recuerdo, del amor tuyo.
Sin derecho alguno para marchitarse,
falla esta respiración, torpe,
callando y supurando restos de la perdida felicidad,
días que obsoletos se cuentan,
caídos de la pared, pedazos de mi corazón.
Espero todavía,
encontrarte en el mismo sueño,
donde nos conocimos alguna vez,
espero todavía,
no caer convertido en escombro,
espero todavía,
encontrarte despierta y por mi esperando.
Escucho tu voz,
cálida y tan hermosa,
regresándome al mar de tu vientre,
ahogándome entre tus piernas inmortales,
escucho nada,
escucho esta soledad.
Recuerdo cuando muy cerca de mi,
respirabas y de mi mano te alimentabas,
recuerdo porqué estoy sin ti perdido,
recuerdo aquel fragmento que habita roto,
recuerdo porque te olvidé.
Todo aquello que dijiste,
todo lo que sigue en el aire sucumbiendo,
todo tu cuerpo gritando,
todo el dolor en mi cabeza explotando.
Pálido intento de conversación,
desprendido de tus labios,
palabras que no puedo olvidar,
perdóname, pero no soy yo,
perdóname, puesto que mis oídos
han por años sangrado,
perdóname, no me interesa escucharte.
Cayendo en un punto sin retorno,
eco de toda desolación,
nadie que pueda yo salvar,
escucho tu voz,
escucho nada,
escucho nada,
escucho esta soledad.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario