martes, 24 de abril de 2018

DOLOR BLANCO


Despertando,
perdido en el espacio,
gélido, conflictivo,
con miras de poseer un alma,
tan distinta que no hable o piense igual,
deseando convertir piel en agua,
siguiendo instrucción para realizar un escándalo,
nuevo y jamás escuchado,
imperfecto como un sueño,
con una historia extraña como trasfondo.

Abre mis ojos
utiliza tus dedos,
guíame dentro de la ducha,
en estado etílico llora el cielo,
dame un verano más,
calidez, muy lejos de mis palabras,
sin escuchar o sentir
cegadora es siempre la luz,
alma, un destello tan fugaz…

Despiértame,
dame más domingos,
rompiendo con todos los anhelos anteriores,
nadie silencia los mismos lugares,
ojos que no ven,
desolación en caminatas interminables,
poesía beoda de años difuntos,
tanta alegría sólo puede ser mentira,
lejos hasta perderse,
en secreto, en el ritmo,
cargando público certero,
números fungiendo como verdad,
no soy real.

El tiempo es frágil,
dejándolo con suavidad,
sobre cualquier suelo,
comienza nuevamente a llover,
practicando con alta voces,
no quiero ser un recuerdo crucial,
parezco un fantasma inapetente,
derribado castillos concebidos con arena,
deseando más y más posesiones,
alma, ocultas tu rostro auténtico,
alma, ocupas máscaras como exceso,
no puedes real para mi,
prefiero desaparecer.

Dame agua,
un minuto entero para respirar,
seduciendo otras instancias,
caminado por senderos sin tierra,
sin mar o fuego,
ya no existe firme terreno,
tal como un local cuyo anuncio de luz
indica veinticuatro horas abierto
no hay movimiento.
Buenos días,
es el saludo,
no busco ventaja,
no hay ocasión para gastar dinero,
no hay otra tentación,
no hay sentimientos equivocados,
no hay otro día que se marque similar.

Diferencias tras colores,
el escándalo regresa,
y lo he comprendido,
en un sueño,
sobre el suelo,
sobre el sonido,
sobre mi corazón herido.
Despiértame por favor.
Despiértame por favor.

¿Quién observa?
La lluvia reducirse,
mi cuerpo caer desde el cielo,
en un avance roto,
mientras el mundo hierve,
mientras la noche es fría y una,
mientras mis ojos lloran,
cuando las palabras son nada significan,
hablando de amor y sobre lo que yace mojado.
¿Quién más observa?

Se han roto las flores,
donde la oscuridad es una circunstancia,
donde el sonido se presenta en un eco incalculable,
donde el dolor es un ruido blanco,
me han roto las lágrimas,
pero este corazón no siente desazón,
me han roto los sabores agrios,
pero esta amargura no es todo,
me han roto los sueños de decepción,
pero esta mente jamás ha colisionado,
escapando hacia una realidad alterna,
simpleza que no es real,
no es otro adjetivo aplicado.

Despiértame,
de la vida perfecta,
de la maravillosa mentira,
de los cantos y melodías,
dame un rato de ruido,
dame tribulaciones,
despiértame,
de la vida perfecta,
de los brazos colgantes,
de los dejos esperanzados tan vagos,
dame una razón para no desechar oníricos cabellos,
dame tardes sin sol,
días nublados,
noches con estrellas,
otra voz en otro cuerpo en otro espacio,
dame un instante interior,
una eternidad en el alma.

Toda la razón de este drama,
reverberaciones incontrolables,
en los pasillos y rincones de mi mente,
convergiendo desde la furia del pasado,
quebrando las aspiraciones de un futuro,
corrigiendo los momentos presentes,
difundiendo momentos vivos,
de mi vida tan inútil,
tan interesante para otros,
viven en el error constante,
es oscuridad,
atestiguando desesperación en sus encías,
atestiguando sus necesidades,
atestiguando un momento
para no ser olvidados,
para abandonar una huella que pronto será borrada.



Ilustración: Edvard Much

viernes, 20 de abril de 2018

INTERNO


Serena es la idea,
un horizonte,
recubierto con torres de acero y vidrio,
en los años fructíferos de la imaginación,
fue la piedra aquello que se erigió sobre la tierra.

Eco de música,
sin voces ni provocaciones,
midiendo la velocidad del viento,
circulando incorpóreo alrededor de la mente.

Años del pasado,
gozando de vida hoy,
terso es su contacto,
como el de los recuerdos,
brillando en la oscuridad,
memorias volcadas en una sola.

Existe todavía la emoción,
a pesar de la sombra del envejecimiento,
regresando en una sonrisa,
moviéndose sin restricción por la vida,
moviéndose sin temor,
no existe más.

Los tiempos modernos,
no encuentran serenidad,
alterando las etapas del sueño,
intentando adivinar los movimientos,
de nubes, abejas, caracoles,
hojas aventuradas en el aire,
elegidos fueron los colores,
impresos en todos los iris,
atrayendo miradas plenas,
inocentes, recién nacidas.

Abre el día,
como cualquier otro,
desde los rincones de lo que no existía,
hasta los preciosos momentos actuales,
una diversidad enorme,
el sol abre desde el cielo,
dispersando las nubes,
sonriendo...



Ilustración: Mario Sánchez Nevado

DIÁFANO


Declive de agua,
susurrando un llanto a través de las ramas,
una noche cualquiera,
la luna con su ojo cautivo,
tus amigos hace mucho se han ido.

Conoces una parte del mundo,
te hace falta mucho por vivir,
tantos rostros a los cuales recurrir,
tantas emociones por sufrir.

En medio del camino,
sentirás hambre,
tendrás risas por desperdiciar,
tus fuerzas mermarán,
sentirás toda la sed de este planeta,
dolores para sortear,
quedará solamente la fe en tu corazón,
como único consuelo,
único cobijo.

La vida no es un error,
pero has nacido equivocado,
es esa la tragedia que todo lo principia,
desconocer los pasos que te llevan al final,
el viento silva entre las rocas,
grabadas sobre la tierra a orillas del río,
deteniéndote para leer estas palabras simples,
deteniéndote para llorar por este sentimiento,
los días vienen y van,
la vida siempre cambia.

Conoces una parte de tu mundo,
te hace falta vivir con tu verdadero rostro,
aprender tanto de lo que no puedes tocar,
tantas llegadas y salidas por viajar todavía.

Corazón, me estás doliendo mucho.



jueves, 12 de abril de 2018

AMOREAUX


Silencioso fulgor, corazón
afrontado la reacción del ruido,
en el cielo nocturno, las centellas hablan,
disfrutando de su decepción,
encontrando remedio,
angustia de un solo momento.

Collar de las furias,
un cielo nublado,
notándose distinto
o tan igual como siempre,
y sea ese “siempre”,
sustancia que cotice al ser amado.

Oh corazón, oh amor,
un delirio,
eso significa el amor,
concreto para nunca sacrificar,
es maravillosa redención,
transcurriendo como el tiempo,
flotando inerte sobre la nada,
estos años no resultaron en duda,
sino una sarcástica aventura.

Libertad a pesar del encierro,
apreciada en tres suspiros,
a pesar del verano llega el invierno,
un extraño indicio, el latido.

La flama afirma la línea,
invitando al incauto a cruzar,
un instante disfrazado de realidad,
rompiéndose en la mirada,
lágrimas que no supuran otras lágrimas.

Desapareciendo hasta negarse,
en el fondo del tiempo, amor, devoción,
Sólo el espíritu conoce el fin,
de todo lo transcurrido,
pero el fin sólo son tres letras.

Para enamorarse,
basta un segundo,
vivir el amor,
supera los alcances de la muerte,
surge un deseo a través de los poros en la piel,
incitando a suspirar por encima de la crueldad,
la eternidad no bastará.

Si el amor no soñase,
las palabras no contendrían sentido.
Si el amor no sufriera,
qué sería del dolor sin él.



miércoles, 11 de abril de 2018

AMOR MÍO


Cercanía en tus ojos,
el sueño de tu mirada,
palabras esparcidas en el aire,
tuyas, recogidas en mi aliento,
divagando a través de las formas,
de las eras y las horas,
bebiendo directamente del vidrio,
manteniendo el filo,
toda circunstancia presente,
amor de mi vida,
a ti, idolatro,
en ausencia,
en esencia,
mi preocupación no radica
en el frío,
en el polvo,
presenciando cuando por la mañana,
extiendes tus alas. 

Tuyo es el ímpetu, mi respiración,
tuyo sabor alimentando los latidos de mi corazón,
no deseo llorar a través del cielo,
es muy frío,
lejano a tu calor,
prefiero vivir a tu lado,
no existen verdaderas despedidas.
Vuelvo a vivir.

Contigo.

Para siempre.


jueves, 5 de abril de 2018

SALVAJE GUIÑOL


Mírate las manos,
arriba, tocando el cielo,
limitando tu cabeza y pensamientos,
mira tus manos,
cortadas,
arrastrándose por el suelo.

Todos se reúnen.
se ríen de ti. 

La historia trata de un grito,
ahogado en un sueño,
malogrando las cifras,
si tanto importan,
cuenta de uno en uno,
con los pies, con los parpados,
jugando para entretener a los egoístas,
se ríen a carcajadas,
se orinan encima y beben de sus halagos,
piedras caen desde un rincón del universo,
recóndito, silencioso,
hogar de los inocentes,
resultan testigos recurrentes,
masacre y otras torturas,
la vida no vuelve a ser ella misma.

Mira tus manos,
arrastrándose por el fango
mira los rostros en la yemas de tus dedos,
personajes con nombre propio,
con vida eterna,
dejando tras de sí,
concepción de un alma humana,
permitiéndose negar un paraíso y un infierno,
revelándose a su concepción de marionetas,
ya no es su destino,
sólo excusa para estallar en mil pedazos,
simpatizando con el ruido,
girando alrededor de la tierra,
dejando el telón abierto,
abandonado como sangre,
derramándose para dejar de ser, 
y no lo es más,
no es sangre,
son ambas manos cortadas,
arrastrándose por el fango
y una alucinación.

Lo que fue alguna vez hermoso,
reducido a pensamientos que pervierten,
cuando el olvido irrumpe,
todas las manías cobran vida,
la historia no es ficción,
no es fácil de tolerar,
cuando todos los blanden espadas
 y dejan caer sus cuellos,
cuando todos vomitan al unísono
 y despiertan reales,
cuando todos pierden por primera vez su inocencia,
cuando todos deciden morir.

Mírate con ambas manos ocultas,
los títeres del guiñol huelen el miedo,
Observa y créelo...

No pienses demasiado,
la vida es ahora,
una historia contraria,
obtiene sin repercusión un inicio
y lentamente degrada hacia su final.

Mírate las manos,
cortadas por la mitad,
dirigiendo su propio destino,
todas las noches,
oscuras sin destellos,
no existen movimientos liberales,
no hay mayor ruptura,
tan sólo la historia que se cuenta,
divierte, entretiene
 la mente, despojo de fantasía,
divagando para consumirse en el fuego.

Caos, palabra dicha,
moviendo los dedos,
bajo trajes y vestidos de gala,
hoy, no significan tragedia,
confiando en los impulsos de sus huesos,
siguiendo la vereda roja,
desperdiciando el tiempo,
mírate las manos,
cortadas,
bajo la máscara de sus nombres,
mírate las manos,
cortadas,
corriendo hasta el final del túnel,
tan frágil, tan borroso,
simplemente no es divertido,
los inocentes se fueron,
el telón se rompió,
no es divertido,
cuando el silencio intercepta tus sueños.

Y lacera tus manos…



miércoles, 4 de abril de 2018

COMEDIANTE


Llegando sin miedo,
aterrizando sobre el aeropuerto 2003,
maletas con armas y sustancias,
un embarazo de riesgo,
se resbalan por el amor de mis parpados,
es un juego de apuestas constante,
mi vida frente a la pantalla,
a través del detector de metales,
soy joyero de tristezas,
viajando por tierra en ambulancia,
cantando viejos sones familiares,
viviendo asustado hasta la médula.

Tal vez cambie en tanto los días se deshojan,
tal vez no,
nunca no puede significar para siempre,
sólo negativa sagaz,
cosiendo corazones con hilo castaño,
todas las camas permanecen en llamas,
exponiendo los huesos en noches de hoguera,
yéndose todas las motivaciones,
los sonidos en el intestino,
monedero de los ricos,
robando almas,
robándose letra tras letra,
soy el flujo de efectivo,
una gastada canción de amor.

Pídeme la hora,
narraré mis andanzas,
comediante,
mi vida no es un paseo sobre laureles,
trafico con la felicidad,
los pecados del futuro,
flotando encima del imaginario de la humanidad,
abre tus ojos,
este ya no es tu tiempo,
es nutrido espacio,
exterior donde respirar es imposible.

El mundo gira sobre su propio eje,
la vista no es inferior,
hazte cargo de las pesadillas,
las ondas en el aire,
la riqueza material no es suficiente,
nunca lo fue.

Maestro del éxtasis,
contrae los nueve puntos,
cardinales cuando apaguen las pantallas,
nadie podría estar más loco,
nadie podría confiar en volver a intentar,
una y mil locuras nuevas,
la vida se trata de morir,
explotando todas las noches,
enterrándote un cuchillo en el estómago,
saltando desde un puente,
por la ventana del banco,
robándote miles de almas,
intercambiando el ruido por nuevas sensaciones,
brinca entonces y baila sobre el concreto,
una tumba de asfalto para todos,
todos en mi bolsillo,
bolsillo agujerado.

Escribiré una carta,
cantada en mi bello funeral,
una última balada,
aterrizo en Ámsterdam 1999,
todavía faltan muchos versos por trasladar,
usando fuente de otra caridad,
mírame a los ojos,
mírate en el espejo,
mírate perder,
oh, siempre se trata del amor,
presentándose para bullicio ocasionar,
es la suerte del comediante,
No es artista o cantante…

Electrodos por este camino,
en el cerebro.

Una copia de esta receta,
pastillas para incursionar dentro del frasco,
eres comediante, llevas el negocio a cuestas,
garabatos en el aire vacío,
los mejores chistes,
respirando de la inhumación,
todos los demás no pueden comprender,
significante soledad tan llena de seda,
una caja por otra,
intercambia todo lo que tengas por vivir,
disfrutando de la bebida,
de los placeres y otros métodos de alcurnia,
rodando cuesta abajo,
pañuelo con rostro de tapete,
dispersando lentamente el dolor,
un poder distinto,
hermanos de conflicto,
hermanas de fantasías,
mi sueño para continuar,
nunca es suficiente,
valores agregados, 
inútiles hasta las rodillas,
vestimenta comprometida,
son los instantes perdidos de interés,
aún si los gritos jamás se extinguieran,
una casa no es pertenencia,
los juegos pierden cuando bebes demasiado,
aun aquellos donde te juegas la jodida vida.

Córtame el aire,
revela un momento importante,
somero e infame para siempre descansar,
ante el brillo de todas las pantallas,
y si hoy muero…

Mañana sobre qué escribiré.

Mañana sobre qué me reiré...




Ilustración: Pablo Picasso

martes, 3 de abril de 2018

MI SUAVE GUERRA



¿Habrá alguien allá afuera?
Que respire sin preocupación,
que despierte sin asfixio,
cuando en el camino,
una bomba tras otra,
dejan un motivo más para
desear morir al instante.

¿Quién escucha?
intentando señalar a los detractores,
con sus armas puestas al hombro,
con sus botellas sin fondo,
amanece y son otros sus nombres,
sólo conocen una cosa,
accionar el gatillo.

¿Quién observa desde las calles?
tras inmensos ventanales,
algún rayo de sol apenas filtrándose,
cada sueño sin realizar,
tan frágil y sin dueño,
así se conforman los sueños,
tan frágiles y sin dueño…

Guerra civil,
donde todos somos criminales,
portando manto de héroes,
blandiendo ideales de locos,
comprando y vendiendo la suerte de los demás,
a salud de los perros y los reyes,
guerra civil que confronta (a) la humanidad.

Y todos dicen,
confortable es matar,
difícil despedirse,
en nombre de su padre, 
por su bandera, por su verdad,
cantarán las aves su victoria,
como sangre que corre,
y todos dicen,
confortable es matar,
mientras duermen un sueño de benditos.

La sociedad viene y va,
avanza para retroceder,
los viejos reclutas mueren,
nuevos aparecen para despotricar 
en dorados segundos,
el mundo atestigua,
como su pasado reescrito fue,
su presente es una enfermedad terminal,
su futuro no está considerado para existir,
nadie "es" ni "será".

Lancen sus armas al suelo,
prepárense para resultar ilesos,
cada ley funciona como un escudo,
redactadas sobre papel calcinado,
y todas sus versiones son una,
historia y fantasía,
puño de sentimientos a la deriva.

¿Por qué tendrían que significar algo la vida?

Levanten las manos,
griten hasta  que sus gargantas sangren,
honden banderas blancas,
avienten floridos ramos en las calles,
se terminaron las balas,
queda mucho por decir,
mi suave guerra y su verdad,
todo lo que fue alguna vez,
volverá.

Volverá para salvar sus vidas,
olviden las distinsiones,
olviden como nos enseñaron a matar,
no pueden ignorar esta caridad.

Una vez por todas,
irrepetible, gloria a Dios Padre,
en su nombre y bajo mi espada,
bajen sus armas...