jueves, 5 de abril de 2018

SALVAJE GUIÑOL


Mírate las manos,
arriba, tocando el cielo,
limitando tu cabeza y pensamientos,
mira tus manos,
cortadas,
arrastrándose por el suelo.

Todos se reúnen.
se ríen de ti. 

La historia trata de un grito,
ahogado en un sueño,
malogrando las cifras,
si tanto importan,
cuenta de uno en uno,
con los pies, con los parpados,
jugando para entretener a los egoístas,
se ríen a carcajadas,
se orinan encima y beben de sus halagos,
piedras caen desde un rincón del universo,
recóndito, silencioso,
hogar de los inocentes,
resultan testigos recurrentes,
masacre y otras torturas,
la vida no vuelve a ser ella misma.

Mira tus manos,
arrastrándose por el fango
mira los rostros en la yemas de tus dedos,
personajes con nombre propio,
con vida eterna,
dejando tras de sí,
concepción de un alma humana,
permitiéndose negar un paraíso y un infierno,
revelándose a su concepción de marionetas,
ya no es su destino,
sólo excusa para estallar en mil pedazos,
simpatizando con el ruido,
girando alrededor de la tierra,
dejando el telón abierto,
abandonado como sangre,
derramándose para dejar de ser, 
y no lo es más,
no es sangre,
son ambas manos cortadas,
arrastrándose por el fango
y una alucinación.

Lo que fue alguna vez hermoso,
reducido a pensamientos que pervierten,
cuando el olvido irrumpe,
todas las manías cobran vida,
la historia no es ficción,
no es fácil de tolerar,
cuando todos los blanden espadas
 y dejan caer sus cuellos,
cuando todos vomitan al unísono
 y despiertan reales,
cuando todos pierden por primera vez su inocencia,
cuando todos deciden morir.

Mírate con ambas manos ocultas,
los títeres del guiñol huelen el miedo,
Observa y créelo...

No pienses demasiado,
la vida es ahora,
una historia contraria,
obtiene sin repercusión un inicio
y lentamente degrada hacia su final.

Mírate las manos,
cortadas por la mitad,
dirigiendo su propio destino,
todas las noches,
oscuras sin destellos,
no existen movimientos liberales,
no hay mayor ruptura,
tan sólo la historia que se cuenta,
divierte, entretiene
 la mente, despojo de fantasía,
divagando para consumirse en el fuego.

Caos, palabra dicha,
moviendo los dedos,
bajo trajes y vestidos de gala,
hoy, no significan tragedia,
confiando en los impulsos de sus huesos,
siguiendo la vereda roja,
desperdiciando el tiempo,
mírate las manos,
cortadas,
bajo la máscara de sus nombres,
mírate las manos,
cortadas,
corriendo hasta el final del túnel,
tan frágil, tan borroso,
simplemente no es divertido,
los inocentes se fueron,
el telón se rompió,
no es divertido,
cuando el silencio intercepta tus sueños.

Y lacera tus manos…



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