viernes, 31 de enero de 2020

20


Aquí estamos,
en cúspide de nuestra vida,
escupiendo rosas por la boca,
adueñándonos de los suspiros,
uno por cada oportunidad
que yace perdida en el pasado.

Codo a codo,
a través del peligro,
perdiendo todo control,
alucinando los colmillos,
las garras, los fantasmas,
única esperanza,
esa que en la espada y sangre
reposa afianzada,
y cae por siempre desde lo alto,
se entierra en un sueño furtivo.

Aquí estamos,
organizando una revolución en las calles,
festín para los desencantados,
dame tu salvación,
porque todo lo he olvidado.

Habremos renunciado,
al mal en el corazón,
desangrándolo con espinas,
un camino velado y nocturno,
ir más allá,
de lo visible por esta carne,
más allá,
a los placeres del canto y el vino,
más allá...

Buscando libertad para imaginar.



Ilustración: La cacería de Leones por Pedro Pablo Rubens

sábado, 25 de enero de 2020

ABORTO


Dame círculos para girar,
una puerta para jamás volver,
esta vida es ningún lugar.

Devuélveme los años,
sobre la calle,
bajo el agua,
entre tus manos,
son el tibio cementerio,
dame una oportunidad,
no me mates en tu parpadeo,
arriba, agujero en el cielo,
mi cabeza es nada.

Estoy ciego,
soy un animal,
golpeándome los huesos,
son las sonrisas,
tiradas por la borda,
un nombre extraño,
quemado en una veladora,
como el golpe de un rayo.

Di el nombre,
corazón de la tristeza,
no quiero ser tu parásito,
mañana todavía no existe,
a la sombra de tu cuerpo,
soy una broma de
la que siempre te ríes.

Dame tu aliento,
déjame beber de tu leche,
es tan negra como la nieve,
reproduciendo lo que no fue,
algo que se clave en mi corazón,
un clavo, una espina, tus colmillos.

Si miras por encima del cielo,
verás tu rostro,
ajeno a este mundo maravilloso.



Ilustración: Kurt Cobain

viernes, 17 de enero de 2020

RÍETE DE MI


Vamos,
vamos,
por la senda de enero,
este tiempo,
es un pie distinto,
vamos,
toma con las manos
tus penas y miedos,
vamos,
tíralos ya.

Riéndonos,
sentido contrario de los días,
rompiendo el espejo,
a tus ojos con vidrio clavado,
mirada de sangre,
ven, ríete conmigo,
ven, a tu salud,
impresa en tu rostro,
mi vanidad.

Es medianoche,
brillan las estrellas,
me sangra la nariz,
la vida es deseo un imposible,
una búsqueda por recobrar,
tu personalidad,
una caricia oscura,
esperando frente a la vía.

Para nadie hay retribución,
ay de ti caridad,
yéndote al infierno,
ay de tus aventuras
precario destino,
nadie tiene un rostro,
que jamás sonría

y Ríete de mi,
este cuerpo es un vacío,
que no conoce final,
intenté no ser estúpido,
simplemente no puedo bailar,
he resignado,
mente y espíritu,
a matar los instantes,
matar los recuerdos,
quiero reír,
quiero reír,
morir y vivir,
y volver de la tumba
 para bailar y reír,
la verdad enfrentando un sueño.

Indescriptible la sensación,
mejor que mil cascadas
 de agua helada,
mejor que una eterna primavera
en los campos elíseos,
mejor que una bala desnuda
 apretando la nuca,
vamos...

ríete de mi.


LA CIUDAD OLVIDADA


Visité tus calles,
escuché los nombres,
dijeron ser desdichados,
miré el interior de sus ojos,
cada uno fueron pena,
dolor y sacrificio.

Arriba en el cielo,
supuse esperanza,
inocencia corrupta,
fue una advertencia.

Luce distinta la vida,
los años dejan huella,
cicatrices en la piel,
amargura en el alma,
melancólico andar,
por esta ciudad.

Bajo el suelo,
sucio en el discutir
 de todas sus ratas,
fue abandono, fue
 quizá otra cosa,
quedándose sin pelo,
sin opción,
sin advertencia.

Mírate ciudad,
congelada y sin alma,
ahuyentaste a tus hijos,
no quiero preguntar,
mírate en el espejo,
cayéndote en pedazos,
te mataron,
recibiste lo que merecías,
quizá nunca lo pediste.

Eructas a través de tus cloacas,
manchas de mierda y sangre,
soñando con el fin que no sucede,
abre tus brazos
y toma a tus hijos,
mira en su corazón,
te advierto
quedaron locos,
te advierto
estás sola,
nadie extraña tu quejido,
nadie nombra tus apodos
nadie es tuyo para siempre,
te han matado
lo permitiste...

Hoy
tus hijos tienen hambre.


lunes, 13 de enero de 2020

A SALSA DE TOROS


Mi sangre,
impresa en tu rostro
como una sonrisa,
mi alma habita en tus venas,
un rugido en la tormenta.

Dame tu color,
esa mirada de centella,
dame tus párpados,
la luz de tus días,
algo que ilumine mi vida,
con la fuerza del relámpago.

A dónde van los recuerdos,
muertos en mi hocico.

A salsa de toros,
irrumpiendo en la plaza,
centro del universo,
un sol, un desafío,
un coro de voces
devoradas en el polvo,
ay, de aquellos que se interpongan,
alzada será una cruz
sobre sus cabezas.

Tu sombra,
sobre el cristal del ocaso,
tus manos vacías
acercándose,
despacio y llorando,
huelen tu miedo,
mírame hacerle frente
a las flores quemadas,
hacerle frente
a la vida misma.

Aférrate al grito, 
vete, vete, ¡Vete!
iremos a pronto morir,
ay, de aquellos que se interpongan,
cubre tus heridas con sal,
llévate lo que queda
y corre, corre, ¡Corre!


viernes, 10 de enero de 2020

HADES


Abre los ojos,
sonico, espacial,
abre la boca y recibe
 los rayos del sol,
divagando en tu celda,
si arriba es abajo,
tu cuerpo es materia,
tu sombra es nada,
cuando la vigilia acaba.

Mira tras la pantalla,
hipnóticos números,
son las voces, los sonidos,
las vísceras pendiendo
 desde el interior de tus
hormonas, de tus vibraciones,
son las vísceras de tus ancestros,
prometiendo cielo por infierno,
estrellas por mar,
un cielo negro, profundo,
faltado al pacto con sangre,
donde en el universo
 todo revela en silencio.

Ay de los aliens, ay de ti,
por ninguno existe,
recibiendo minutos de sobra,
sobreviviendo a un deseo,
expiar tu cuerpo con fuego,
eres la hecatombe,
eres el cráter abandonado.

Abre tus manos,
este suelo es un manto,
ceniza, carbón,
arriba en el tercer lamento,
una roca que golpea,
ardiendo,
este planeta,
tuyo y nada más,
adornando con nebulas
semejante a la fosa eterna,
endulzando todo dolor
 con el perdón,
nada es igual,
todo es diferente,
nada es real.


***

Ahora observa,
desde la altura,
arrojándote de cabeza,
saliendo del abismo,
asomado,
saliendo desde arriba
 cuando es bajo,
cubierto por la tempestad,
cargando el nombre de mundo,
saliendo del abismo,
arrojándote de cabeza,
de cabeza.



Ilustración: "La barca de Dante" por Eugene Delacroix 

jueves, 9 de enero de 2020

SABIO DE MI TORTURA


Si la vida grita
reconoce tu voz en el aire
moribundo silencio
este mundo es ruido.

Rápido he descubierto
razón de mi sufrimiento
cualquiera de estas mañanas
el futuro quedó atrás
muertos días
de silvestre juventud.

Revelación frente al espejo
esta risa no es común
es la voz de todos y nadie
mi rostro sometido
a la cicatriz sangrando.

Desperté en secreto
sobre oscuras nubes de un sueño
reflejo de una realidad inocente
rota como la cordura
una mancha célibe
peligrosa.

La gran tortura
los medios para saber
cuánto sufrimiento
hubiesen llorado
los muertos
ese el tiempo
es un sentimiento
frágil como la mañana.

Historia del infierno
sobre la tierra
soñándose alguien más
purificado por el fuego
un santo sin aura
un papa sin pecados
bendito entre lágrimas
ay de cuanto dolor
ay de sus almas
qué nos espera...



Ilustración: V por David Lloyd

miércoles, 8 de enero de 2020

EJECUCIÓN


Señala el camino,
un aposento,
cercano al cielo,
letargo de una vida
 sometida ante la pena,
un paraíso mudo,
y estas cadenas,
(los huesos)
este lamento,
(la sangre).

El borde esta aquí,
mirando fijamente,
abismo que espera,
en descenso,
oscuridad,
arriba,
el sueño de una escalera,
directo hacia la eternidad.

El pasado se transfigura en fuego,
sobrepoblado por la vida,
cuanta tristeza y alegría,
rostros de Jano,
de roca y recipiente
para toda la ceniza,
gris como este mundo
todavía respirando,
el futuro es ánima,
sumergido en un sueño
 y despertando,
ahora el presente terminó.

El filo es la propia voz,
pies descalzos
bajo la cortada,
sufrimiento adorado,
propio, ajeno, es igual,
belleza de la mortandad,
salvación en regocijo
de todos los caídos.

La fe es respiro,
un cuerpo esperanzado,
la muerte bifurcada,
poetas de la guerra,
fragmentos en un suspiro,
un viaje hacia ningún lado,
tras la espesa,
espesa,
espesa negrura.


viernes, 3 de enero de 2020

NADA PARA PERDER


Un problema que viene,
aplastado mis dientes,
una cena de gala,
perfumes caros
 y fuertes caballos,
una gota de sangre pura,
esperan en el salón iluminado,
 los caníbales y vampiros,
el festín de los depravados.

A las nupcias en diciembre,
comiéndose unos a otros,
las noches son negras,
un brazo destrozado,
dientes que fuesen míos,
señuelo de tiempo pasado.

Dónde quedaron los sueños
 que siempre olvidamos,
dónde quedó el cambio prometido,
todos los que fuesen resueltos,
todos lo que no se preguntaron,
los días son los mismos,
también el castigo de los años.

Creo que lo sabes,
este momento concluyó,
seamos los mismos o no,
ya fueron acribillados,
el problema que fue,
los que llegan con
 el sol del año que viene,
un campo verde,
esporas deambulando
 en el aire que nos bebemos.

El problema,
no son las luces apagadas,
es virtud que se consagra,
nada para perder,
misterio que no traiciona,
aunque la verdad sea muy áspera.

Deja atrás para siempre,
mi corazón enterrado,
deja atrás para siempre,
este sueño vuelto recurrente,
el amor sólo se llama libertad.



Ilustración por Emil Nolde

UNA GOTA DE SALIVA


Ayúdame
ayúdame a nunca más sufrir
desperdiciando el tiempo,
comprando una torra de marfil
cientos de lingotes de oro,
nunca conocí el fin.

Dame una frontera,
donde colocar mis sentimientos,
una toma con cámara lenta,
un espectáculo que dura la eternidad.

Un consejo desde la oscuridad,
minutos más,
alejados de la tumba,
años menos,
para ser joven por siempre,
y es hora.

En mis sueños,
un suspiro que acelere
 estos latidos,
urge mi corazón por arder,
en mis sueños,
una ola de mar que no
 carezca de color,
urge para mis deseos,
nunca ser olvidados.

Ayúdame
para no callar en el susurro,
cambiar de forma,
nunca ser una sombra,
esperando tras el sol
 y su benigno resplandor,
ayúdame para no ser un extraño
 en tierra seca.

Guía mi destino
sobreviviente de
convirtiéndolo en
una lágrima sobre el mar,
una gota de saliva, quizá,
bajo una boca muerta.



Ilustración: Buda-Esfinge por Robert Venosa

jueves, 2 de enero de 2020

20


Muéstrame una carta,
alguna que hubiese redactado
 cuando muchacho,
tan joven, tan ingenuo,
muéstrame una lápida,
oculta tras la sombra de tu noche,
alguna donde mi nombre
 no sea objeto de reposo eterno.

Muéstrame alegría,
el peligro de aquel entonces,
incertidumbre que sea vital como
 la sed y el hambre,
estuve tan vivo
 y no pude notarlo,
no fui capaz.

Muéstrame tu mirada,
ese fulgor que me quema la piel,
un campo abierto,
para huir, para iluminar,
estas son las manos,
para escribir los días y meses,
las horas y semanas,
cuando el tiempo alcance nuestras vidas,
sólo sabremos de reír.

Muéstrame tu mejor cara,
persiguiendo esperanza cuando la noche
 caiga, ¿Qué fue de las fantasías?
Ahora estoy despierto.

Cruzando por un anillo de fuego,
esta vida es la cuerda floja,
destilando miedo desde mi piel,
por caer, por conocer el mal,
en ojos de la desesperación,
este mundo es una mentira,
muéstrame la verdad,
develando el misterio en cada
 una de las palabras recónditas,
libérame del inhóspito secreto.


***

El mañana necesario,
atrapado por intensa nostalgia,
explotar en un suspiro el corazón,
ese recuerdo jovial y fresco,
respirando bajo un azul inmenso.



Ilustración: Pedro Pablo Rubens, "Los horrores de la guerra"