viernes, 29 de abril de 2022

PERSONA DE UNA DIMENSIÓN

 

Tus maletas deja en la entrada,
una para la psique, 
una para el alma,
el tiempo es un acelerador,
somos la sustancia, lo que se dice
pero no se ve o toca,
avanzando entre dimensiones, 
entre casas de risa,
un cambio de identidades,
cascada de sangre en los ojos.

Sometidos en las fauces,
en boca de la luz,
escribiendo un impulso, 
un deseo por concluir,
espectáculo que resbala por la piel,
matiz del misterio,
el color de la noche.
 
Aquí, ahora,
tras el humo, la sonrisa,
voces inmersas en la fría pared,
espejo de roca, 
olor de una taza humeante
soñando con el presente, 
lo que ocurrió primero, 
después, el hambre y lo que
nunca sucedió,
toma todo y avanza.

Aquí, en la mano, 
aparece una línea,
tuya, de nadie más,
di en voz alta cuál es el deseo
y cuál el destino,
las respuestas brincan
y sabes, si acaso la vida
puede continuar andando,
impasible, sin mirar la pupila
del pasado,
sin perder su rostro,
aquí donde el futuro se siente 
vivo y respira...

El cuerpo
 el cuerpo del vicario
  tú...


Ilustración: "Alone in the park" por Wladyslaw Wankie

viernes, 15 de abril de 2022

LA FILA

 

Esperando por un lugar,
con demasiada gente alrededor,
es una alucinación, es una verdad,
moviendo los pies en reversa,
perdiendo el tiempo,
es sólo una esquina,
un local vacío por conquistar.

Trascender,
leyendo sobre la melancolía,
estrella fugaz en manos del 1%
nadie podrá el derrumbe parar.

Marchando en trance,
constelaciones fascinantes,
esperando por su lugar,
acomodando cuerpos, caras,
lágrimas, rencores,
el destino parece lejano aún,
para contar los segundos,
los capítulos,
el tiempo desperdiciado.

Identidad,
diluida en el agua de la colectividad,
sudor y otras fuentes,
el abominable estigma de la soledad.

Los minutos, las horas,
una fiesta de juventud sin mesura,
necesidades amatorias,
oscuridades del alma,
un mundo, una vida,
termina la fiesta, la brutalidad jamás,
es el hambre, un recurso sin igual,
trabajando horas extra,
formados en la fila distante,
sin nombre, sin memoria.

Viene cayendo,
cayendo como el apocalipsis,
avanzando lento, tardío,
humanidad reuniéndose para bailar
frente a la hoguera,
ciegos, cansados, cascarones,
llamando el corazón de las rosas,
ángeles que nunca muestran su rostro,
reviviendo el calor, la desesperación,
cayendo por la orilla,
del mundo, del universo.

La promesa,
por concluir con la química de la carne,
girando alrededor,
bendecidos por lo más sagrado.

Tu turno, tu movimiento,
el pasillo, las voces, el eco,
sucumbiendo a la angustia,
síntomas de una verdad 
que se acepta a medias.



Ilustración: "La llamada" por Remedios Varo

EL PLAN MAESTRO

 

Es otro día de primavera,
otro día en la época del recato,
afuera conviven el silencio 
y este aire caliente,
si miras despacio,
la razón te cegará,
si respiras con recelo,
nada llegará para colmarte 
las manos.

El sabor puede ser dulce,
los cuentos de la infancia,
imágenes vestidas de color,
una sensación cálida en el pecho,
pueden ser diferentes los días,
ahora cuando olvidamos el rostro
de la inocencia,
con un trayecto tras otro,
cruzando las fronteras que son
vestigio de libertad fallecida.

Regresar sobre nuestros pasos,
cada momento, cada día,
un acto de amor desmedido,
sin compromiso, estimando 
consecuencias que son el soplido
de un fantasma que nunca ha estado aquí,
el mismo engaño cometido,
el mismo transcurso enloquecido.

Y nada sabemos de la vida,
escondiendo el secreto,
el significado del plan maestro,
repitiendo calladamente sin decirlo,
la debilidad, la pérdida, el desencanto,
qué es lo que contiene las acciones en
nuestros pensamientos, en nuestras manos,
es verdad, lo que odiamos 
está a un paso de nosotros,
es verdad, lo que odiamos,
es a nosotros mismos.

Antes de desvanecernos en la luz,
las dudas resultan tan inmensas,
y sus respuestas,
tienen muy tarde aparecer,
el tiempo se termina,
es parte del plan maestro,
desconocido, que pone a prueba la fe,
y caes, caes en la ira, en la desgracia,
antes, antes de desvanecernos,
y piensas en regresar, 
a los días cuando la vida sonreía,
cuando nos contagiaba con su bella,
bella alegría.



Ilustración: "La entrada del Cementerio" por Caspar David Friedrich

jueves, 14 de abril de 2022

LA MANO QUE TE ALIMENTA

 

Imagina, tal como si controlaras a voluntad tus sueños,
un cielo abierto por nubes que destellan brillo dorado,
tu cabeza desprendida de tu cuello, de tus hombros,
coronada en el centro del universo blanco,
de tus labios supura un trago de saliva,
sangre amarilla, un rasgo de amor.

Este es el apuro,
un sorbo de burbujas en tu corazón,
disponible para matar,
no puedes ocultarte, no puedes recordar,
por qué tienes los dientes puestos
sobre la mano que te alimenta.

Imagina un mundo sin ti, despojado de alegría,
esta tierra supura los peores momentos de su humanidad,
un manojo de errores que no conceden perdón,
el momento decisivo convertido en derrota,
coleccionaste rocas, posándolas en tu alfombra áspera,
es momento, tus ojos quietos parecen gritar,
el silencio ha devorado tu cabeza.

Esta es el ansia, 
sorbiendo directo de la vena, saboreando la carne,
un reino finito por explorar,
en nombre de lo más sagrado, puedes creer un día más,
usando toda la sangre como gasolina,
un mundo insaciable por explotar,
alabada sea esta rabia,
conduciéndote a ciegas,
mordiendo la mano que te alimenta.



Ilustración: "La muerte y la doncella" por Marianne Stokes

lunes, 11 de abril de 2022

CIRCUNFERENCIA

 
Un peligro tras otro,
fumando tan cerca de la almohada,
mirando el cielo negro,
despabilándose de un sueño
preguntando cuando llegará el amanecer.

No hay un nombre,
excepto manos vacías,
cuando el futuro se pierde,
nada existe fuera de la imaginación.

Desarmado en especulación,
alrededor del poco aire en esta tierra,
uniendo los puntos antes de caer,
circunferencia de lo desconocido,
roto, exiliado.

Sin necesidad por hablar,
oráculos vienen y van,
presupuestando una oferta por vivir,
el sustento magnánimo,
nunca llega, nunca es suficiente.

Ay, de la nostalgia,
pendiendo de un hilo,
exacerbando su significado,
sale el sol tras la visión gris,
golpeando la carne,
la entrañas, los síntomas, el nombre.



Ilustración: "Cráneo con cigarrillo encendido" por Vincent van Gogh