jueves, 30 de marzo de 2023

UNA DIECISIETE DE LA MAÑANA

 

Una diecisiete de la mañana,
andando por la oscuridad de la carretera,
disparando mi cabeza por el parabrisas,
rostro, cuerpo, espuelas,
ruido en medio del cerebro,
qué más puedes escribir cuando los 
párpados yacen cortados,
dejando sangre y lágrimas sobre la hoja en blanco.

El amor es una tersa estadía en medio del desierto,
sin agua o alimento, ni aire ni esperanza,
es el amor una corona de espinas de plata,
penetrando la piel y calcinando los sueños,
es verdad que nacimos por una razón,
más allá de morir sólo porque sí.

Una diecisiete de la mañana,
detonando el arma del juicio,
el sonido y su silencio,
rompiendo los cristales de los autos
y mis dientes también,
rompiendo con las rimas sobre la hoja,
la nada es un color blanco.

Malentendiendo los mensajes,
a perpetuidad cuando el cielo
parece nublado y no lo está,
mis ojos son remedios alternos para la ceguera,
cándida mentira de un risco que desprende
pesadas piedras, y sí, la respuesta es mentira,
como suele presentarse la vida,
y las voces en coro recitan:
"la adversidad no te representa",
sólo estos deseos por borrarme 
de la faz de este inmundo planeta.

El amor es una camisa de fuerza,
internarse entre los árboles de espesura verde,
dices el nombre y tus ojos brillan para siempre,
dices el nombre y tu corazón poco a poco muere,
el amor es el soporte de la locura,
entre fantasías y largas correrías nocturnas,
una cama convertida en pleito de perros,
la cuna de la nueva vida.

Un disparo en medio de la noche,
despertando por azar del eco,
despertando para rezar lo que olvidaste,
aquí estoy, bailando yo solo,
escribiendo algunas fantasías,
el vicio prepotente, el diablo con su vestido rojo,
el cuerpo de un delito diferente,
los minutos que descienden en segundos,
golpeándome directo en el rostro.

No me queda suficiente aire,
sólo este colosal asco,
el miedo que todo lo convierte,
lo domina, lo pervierte,
Una diecisiete y el máximo silencio,
hagamos una fiesta,
tú dictas lo que sigue...


Ilustración: ralph steadman

DAÑO PERMANENTE

 

Me arrodillo a tus plantas
al confesarme,
resignado y adolorido,
nunca encontré nuevo consuelo,
intentando por mil años y más,
viviendo este daño permanente,
ocultando mi corazón fracturado.

Cada una de mis palabras,
son lamentos que envuelven 
el aire que respiro,
confieso que he pecado,
y me enorgullezco de ser,
lo que siempre hube soñado.

De rocas y polvo,
vayámonos acercando,
mirando de frente el abismo,
tengo un daño permanente,
sé que no fue tu culpa,
pero sí la mordida,
y mía la sangre que dejé 
por todo el suelo esparcida.

Hoy parece tratarse de un sueño,
uno terrible en comparación de ayer,
cuando en cada noche fría,
parecía sonreírnos la luna,
apareciendo como un fantasma
tras las cortinas en la ventana,
en aquel entonces,
nada podía dolernos,
y la verdad es esta,
la vida no es felicidad,
es el perpetuo descenso.

Si antes sufrí este destino,
deformando mis pensamientos,
lastimando mi carne con un filo,
en nombre de la miseria,
enfermedades que disparan su veneno,
perdido sin reparar mi ventana.

Andar con la mente sin curar,
es caer a la deriva en este mundo colosal,
aquí nada sé, nada es verdad,
los minutos ensanchan sus fauces,
y puede que la caída sea tibia,
pero el golpe nunca se enfría.



Ilustración: Daniel Johnston

miércoles, 29 de marzo de 2023

UN AMOR ENFERMO


A una casa abandonada entré anoche,
resultando ser tu corazón,
busqué el recuerdo de tus sonrisas,
centelleantes y blancas,
donde tu voz mintió siempre,
y mi camino torcí sin querer,
por un susurro maligno en la oscuridad,
reclamando el reino que jamás tuve.

Hincaste tus pasos,
sobre el corredor endeble de mi espalda,
tu mirada como un velo seductor,
deseando sólo para mi,
la promesa del tesoro lunar,
desvistiéndose en la negrura,
misma con la que tu cuerpo envuelves.

Desearía respirar bajo el agua,
hundirme hasta desaparecer,
ahí donde sé que no estás,
desearía dejar para siempre de soñar,
con volver de la tumba algún día,
cerrar esta herida abierta,
sangrando en mi pecho.

Te mueves rápido,
como las palabras que revolotean
bajo cada pálida luz,
quisiera ser, 
el vampiro que rompa con las lámparas,
porque son tus palabras,
las piedras que fluyen por mis venas,
escapándose de este mundo,
dejándome frío tras la neblina
que todavía me desarma.

Alguien que firma en el libro
del diablo,
no puede ser víctima,
el amor deja cadáveres tras su paso,
cuando los sentimientos 
toman la forma de una cárcel,
esperamos pronto morir,
morir como víctimas de 
un amor enfermo.


Ilustración: "La muerte del enterrador" por Carlos Schwabe

miércoles, 22 de marzo de 2023

TODOS MIS PENSAMIENTOS

 

Quiero me respondas una pregunta,
conoces un remedio permanente contra el dolor, 
ese que se aloja en el corazón,
en el centro de la mente,
en el rincón más inalcanzable de los sueños.

Amanece, y todas las frutas están resecas,
yendo de un lado a otro,
sin nada mejor que hacer,
a la deriva en medio del espacio,
sin luces ni expectativas,
con ambos párpados sellados,
cuando las monedas parecen colmar mis manos.

Todos mis pensamientos te mencionan,
como las estrellas a la luna,
el sol a los planetas, 
todos mis pensamientos son el ruido 
que este cosmos ahoga,
y no sé que puedo hacer,
si acaso dejarme morir,
quiero tener las preguntas correctas,
para soñar con su respuesta.

Y creo en la verdad,
cuando se vuelve contraria a la vida,
en aquello que esperas y no recibes,
porque si conservo tu sonrisa,
su recuerdo brillante en mi cabeza,
esta vida puede mejorar,
convirtiéndose más allá de un delirio,
como andar entre las ondas del viento,
intentando las esferas de lo inalcanzable,
pastillas para cortar el dolor,
electricidad entrando por mis ojos,
garganta, venas y estómago.

Electricidad sopesando el calor de los huesos,
electricidad en el centro de mi universo,
cuerpo sin nombre, cielo despejado,
de aquí no falta la eternidad,
dedico todos mis pensamientos,
a encontrar una salida,
siguiendo la luz,
luz cálida,
luz que todo lo recupera,
luz que todo lo extingue.


Ilustración: Cisnes reflejando elefantes