domingo, 24 de abril de 2016

PROCESIÓN DEPRESIVA


He conservado mi cabeza,
mi sanidad a pesar de la crisis,
he conservado el buen humor a pesar de la decepción,
tengo una y mil dudas en el corazón,
esto no se trata de amor u otra extraña razón,
una de esas circunstancias que asaltan repentinamente,
sé que todo irá bien,
el próximo milenio se acerca,
voy a deshacerme de mi propio cuerpo,
podría cosechar un alma nueva,
no importa el precio,
no importa la temperatura del eco,
los pasos carecen de color,
todo el poder yace perdido,
la confianza por los suelos,
podría tratarse de un error,
de una fea broma,
no se trata de mi.

No, no estoy equivocado,
mi mente parece enferma,
lloran sin consuelo mis manos,
no podré tener un techo propio,
no podré escapar del charco de las lombrices.
dinero, NO es cuestión de dinero,
es una ciega distracción...


Mirar este cielo y sentir su calor,
desde el paraíso perdido a un lado del caribe,
leyendo la peor novela de la historia,
trata sobre mis problemas,
un constante desequilibrio,
una vida inútil y devastada,
cierto es y mis piernas hundidas son el final,
conozco la conclusión,
el polvo en mi lengua y la fortuna de su carencia,
el dolor en mis ojos y esta pobreza,
tan constante es la desgracia,
espero alguien lo reconozca,
espero no hablen más estos huesos,
su nombre ya no importa,
así como nada de los días que vendrán,
tan extintos y dedicados a la inexistencia,
destinados al silencio,
ahora ya es tarde,
sólo el dinero resolverá la fractura...

He conservado algo más que mi dignidad,
este ruido que nadie escucha,
estas horas desvanecidas,
el funeral de mi cabeza cercenada,
un fin repentino bajo el agua lodosa,
oh, es sólo un sueño, uno dedicado a cualquiera de estos días,
la derrota de la vida,
una procesión depresiva.



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