No encuentro sentido a esta derrota,
mil veces en el tiempo que dura la vida,
eternidad ficticia de carne y hueso,
el cuerpo y su fama,
logros que nunca sonríen,
promesas destinadas a romperse.
promesas destinadas a romperse.
Reconozco mi cabeza gritando,
en el último instante de cordura,
cayéndose con el peso de los muros,
como gruesos ladrillos.
El odio es real y la frustración también,
siempre resulta ser el rechazo,
a manos llenas,
sobre mi carne apagada.
He de estar listo,
para explotar,
para despotricar,
para lacerar,
mañana será diferente,
alas de fuego iluminando
cualquier vacío,
la indiferencia es más fuerte,
me aplastó.
Creo estar perdido,
con los pulmones llenos de tierra,
la indiferencia es más fuerte,
me aplastó.
Creo estar perdido,
con los pulmones llenos de tierra,
inhalo y exhalo sin pensar,
mis manos tan inútiles,
perdiendo mis sueños,
es demasiado,
no lo puedo expresar,
culminando en ceniza,
mis manos tan inútiles,
perdiendo mis sueños,
es demasiado,
no lo puedo expresar,
culminando en ceniza,
es mi derrota.
Culpa y decepción,
se disuelven en mis dedos,
las horas se ponen negras,
un baile que es tortura,
voy a explotar.
Vivo una vergüenza
constante,
un día similar a otro,
despertando sin motivación,
todo se ha roto y sólo me
quedan las lágrimas,
es una vergüenza,
jamás seré suficiente,
es verdad,
las palabras de advertencia,
son amenazas...
es una vergüenza,
jamás seré suficiente,
es verdad,
las palabras de advertencia,
son amenazas...

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