miércoles, 30 de junio de 2021

 

No te dispares,
no te ofendas,
no trates de encontrar sentido,
no deletrees.
No mientas,
no respires,
no escuches tras la puerta,
no hay ventanas abiertas,
no te distraigas,
no estás aquí realmente.
No dispares,
no digas tonterías,
no bebas demasiado,
no te detengas,
no divagues sin cobrar,
no corras tanto,
no te sientas inútil,
no sacudas tus manos,
no te vendas,
no recuerdes,
no seas tú mismo,
no sientas culpa,
no existes,
no pienses,
no te reveles,
no te sientas tieso,
no estás muerto.
No esperes un mensaje del cielo,
no sugieras nada,
no hables,
no muestres tus dientes,
no te muevas,
no molestes,
no tengas miedo,
no toques,
no fumes en el baño,
no protejas,
no evites,
no pares de cantar,
no sobreestimes tu vida,
no dejes de sonreír,
no vitalices el absoluto,
no creas que todo estará bien,
no pienses que todo es gratis,
no te ofendas,
no trates de entender,
no es verdad,
no te vendas,
no es nada,
no te vayas,
no te quedes,
no sangres por la lengua,
no te muerdas las uñas,
no te sientas tieso,
(es cierto)
no te excites,
(todo está jodido)
no seas el mensajero
no eres un desperdicio,
(de aquí a la eternidad)
no te molestes,
no esperes demasiado,
no grites,
(algún milagro te protegerá)
no digas tus secretos,
no conectes tu teléfono,
no sugieras nada
(este es el final)
no despiertes.


miércoles, 23 de junio de 2021

UNA GUERRA MODERNA

 

Abre tu ventana,
permíteme pescar tu aliento,
cuando cierre mis parpados,
tendré tu latido en mi pecho.

Vamos por la carretera,
perdida, sin luz entornando 
el camino, y quiero recordar,
aquel sonido, el momento,
cuando dijiste por primera vez
tu nombre.

Necesito saber,
si estos días son verdad,
si respirar es lo mismo
que sobrevivir,
necesito sentir,
un ligero toque,
suave como el rozar de 
las nubes con el cielo,
azul contra mis labios,
tu piel conteniendo 
todo este mundo.

No pretendo aullarle nunca más
a la luna, negar lo que fallé,
esperando en la intemperie, 
sin demasiado por hacer,
saludando la misma nada,
como antes en mi juventud,
lo que hube esperado y jamás 
llegó, esperando el momento
para saber quién soy.

 

sábado, 19 de junio de 2021

Y ENTONCES, OTRO VERANO

 

Hasta siempre,
me despido del cielo gris,
aun cuando goce de mojarme 
con la lluvia de verano,
aun cuando mis sentimientos
contradigan mi razón,
he decidido sobrevivir...

Hace tiempo,
los veranos resultaban aburridos,
quedaba esperando por algo,
un acontecimiento, un estallido
que trajera emoción a mis días,
aunque nada mejor y terrible,
que destrozar mi corazón,
secar cada lágrima y madurar,
si antes todo era plano,
desde entonces, 
fue un derrumbe emocional 
seguido por otro.

Ahora es tiempo,
para volver a reír,
mirar de largo la adversidad,
arrojar una pesada roca
muy lejos para olvidarla,
desprenderse de los grilletes,
¿Por qué no he de gritar
 de felicidad todos los días?

Tiritar en mi última oportunidad,
para vivir en el rango de lo fantástico,
viéndome caer en mirada ajena,
invitándome a recordar,
a vivir con el pie derecho encima
del acelerador, a tal velocidad
que pueda o no matarme.

Ciertos fueron los momentos,
cuando miré una cara triste 
sonriéndome muerta en el espejo,
juzgando, discutiendo sin pudor,
ya no soy tú,
me alegra susurrar,
me enerva mi debilidad.

Reparar el daño, el dolor,
nunca es fácil,
es la carrera más larga,
los instantes que más duran,
ahora puedo advertir,
puedo recomendar,
todos saben que la vida es una,
los sueños, suceden por miles,
si los años que anteceden
fueron buenos,
los que vendrán,
van a ser mejores.

Aquí viene otro verano,
listo para perderse en una sala de cine,
pasearse incansablemente por parques,
mirar el cielo sea día o noche,
quemarse en el sol,
contemplar la lluvia,
andar por cada rincón del mundo,
y de esta vida complacerse.

Una y otra vez
hasta el fin.

Otro verano llegó.


DEMASIADO BUENO PARA TI

 

Esta vida te fue dada a manos llenas,
junto a un corazón vacío
para ser llenado con lo que desearas,
mil sentimientos,
encontrarlos es el verdadero reto.

Este mundo,
existe desde hace mucho,
nos fue entregado por accidente,
poco lo respetamos.

El tiempo es un cerrar de parpados,
distante y silencioso,
el tiempo son arrugas en el brazo,
un dolor en el cuello,
el tiempo no repara en gastos,
somos la munición que quema.

Incluso, el sol, la luna y las estrellas,
poseen un significado,
esta realidad es un juego
cósmico que no divierte,
atrapados entre dos columnas,
sobre un tablero en blanco y negro,
con un balón pinchado 
en nuestro lado.

Será este sonido,
demasiado bueno para ti,
latir de mil corazones,
bocas que disparan alabanzas,
estos labios cubiertos con sangre,
una voz arraigada en el espacio,
será este amor,
demasiado bueno para ti,
será el olvido,
tu justo lugar.


miércoles, 16 de junio de 2021

DECLINÉ LA VERDAD

 

Un destello de luz,
intermitente,
bajo mis parpados,
consecuencia de los medicamentos.

Quiero fantasear,
con viajar encima de un misil,
explotando en medio de la nada.

Yéndome con el rumor de las olas,
muy dentro del mar,
reconociendo el mismo aire de ayer.

Decliné la verdad,
cortándome las venas,
cayó mi sangre en medio de la flama,
revelándome un mundo de tierra fértil,
implacable deseo por quemar los ojos,
lacerar pescuezos con el rigor
de un filo pernicioso.

Quiero remediar esta
abismal sensación de miseria,
en un bocado dulce,
bebiendo penas
en una copa honda y llena,
soñar sin corromperme
de un ánimo servil,
porque hoy,
nada puede ser verdad.

Quiero una pronta solución,
para remediar mi animosidad,
porque esta vida lo cubre todo,
con su capa y máscaras,
su voz repite lo ya sabemos,
lo que nadie dijo.


lunes, 14 de junio de 2021

UN BESO EN EL AGUA

 

Qué fue de tus mañanas de sol,
el instante de pureza
cuando naciste,
torciendo tus labios frente al agua,
espejo húmedo que ondula,
dónde están los sentimientos,
ocultos en aquel claro
inhóspito de tu alma.

Ay, de todos los recuerdos,
que se quiebran con la imagen 
de tu cara tras ocultarse el sol,
hoy, las sombras hablan
y provocan el olvido,
con el sabor amargo 
de sus intenciones,
transformando la carne,
en tristeza carente de color,
de textura, de belleza.

Nos dimos un beso en el agua,
yendo a la deriva,
en un eco de nuestra voz perdida,
bajo el azul de las burbujas,
frágil iris de la luna.

Qué fue de la inocencia que latía
en tu corazón,
condenada a desaparecer,
misma cuando el sol
abandonó su altura,
y una sombra
moldeó tu sonrisa,
la señal del vacío,
donde nada existe,
nada es real,
salvo la noche 
y su aroma.

Nos dimos un beso en el agua,
dejando inmediatamente de existir,
descubriendo nuestra calavera,
cómplices de la carroña,
dejándonos atrás 
y también nuestras promesas.
 


JEFF

 

Te perdiste en el bosque,
con tal de contar una verdad,
intentando que tu vida fuese 
algo más que calamidad,
pero izó la noche su bandera.

Miraste el cielo,
buscando una estrella
que nunca estuvo ahí.
Hay quien nace de la desgracia,
arropándose con las sombras,
una fuente de eterna juventud,
el destino siempre fue una broma.

Tienes preguntas a manos llenas,
sin ninguna respuesta,
tienes sucios los dientes,
qué es lo que quieres,
tan sólo evitar morir,
sea de hambre o miedo,
a pesar de tus intensiones,
el tiempo se acabó.

¿Quién eres, alimentando tu 
corazón con mil dudas?

Ayer amaneció lloviendo,
el espejo lo vio en tu mirada,
hoy, cuando palabras sobran,
imaginas tu cabeza,
como una esfera negra
cayendo hasta quebrarse,
y te preguntas en silencio...

Si algún día encontrarás tu lugar



Ilustración: Jeff Lemire

miércoles, 9 de junio de 2021

J.R.

 

Reconocí la letra,
vertida sobre la hoja,
sin gracia, con valor,
sin sentido, 
con pavor.

Reconocí los pasos,
designando un apocalipsis falso,
porque todavía hay futuro 
para quemar,
unos cuantos días,
antes de salir a buscar oro
tras la montaña de la consciencia.

Colmado de amor,
siempre en el corazón,
fue sonrisa del porvenir,
el instante ante los ojos, 
explotó frente a mi un color.

Reconocí la voz,
trayendo consigo una desgracia,
de sueños curtidos,
cargando elegantes moños,
supuse que me salvaría el miedo,
sentí la vida romperse.

Enmudeció el planeta, 
tras el espeso polvo 
de una guerra termonuclear,
y supe entonces,
encontró el tiempo la ruta 
para curarse a sí mismo.

Reconocí la letra,
aquí, punzante,
sangrando desde el filo 
de la pluma seca,
este es o fue el momento,
uno o dos versos,
y concluyendo. 



DESTEÑIDO

 

soy el arraigo
corazón humano
ojos y vista
un olor a muerto
un arma cargada

esta piel que suda
angustia por venir
mente que duda
piel misteriosa

hay flores en la tumba
una emoción 
un motivo
para este poema
lo que sea que signifique 
cabalgar bajo la luna
llorar entre la lluvia

es verdad lo que lamento
años y esfuerzo de lectura
un ojo asoma entre la maleza
fue un cambio de estación

humea el café 
y sueño con un templo de piedra
mis manos sacuden mi cabeza
pies que no van a ningún lado
humea el café
y tengo una visión próxima
a desaparecer de la faz de la tierra



Ilustración: "San Jerónimo escribiendo" por Caravaggio

sábado, 5 de junio de 2021

CINCO SEGUNDOS DE VIDA

 

                                                                                                        Para Patti Smith
Dame cinco segundos de vida,                                                  
mil suspiros, una sonrisa,
cien abrazos, un beso.

Arriba en el cielo,
comencé a llorar,
un ave, al verme dijo:
"tal vez, en la próxima vida..."

tendrá sentido para mi.

A unos pasos de la gloria,
cruzando la tierra de lobos,
florecen los crisantemos,
oscuros como la ceniza,
como la noche cuando
nace del crepúsculo,
ardiendo en mi pecho.

Y sólo quiero entender,
el movimiento de las olas,
cuando el viento sopla,
y sólo quiero saber,
si tendremos oportunidad
de regresar a esta vida.

Frente a la feminidad,
la voz termina dimitiendo,
minutos, miradas, el impulso,
de ir y venir en las palabras,
caen de mi boca,
sangrando, sangrando,
sobre una hoja en blanco.

Arriba en el cielo,
mirando el rostro de Camus,
sopesé lo desconocido,
mordiendo las palabras
prohibidas por su orilla,
arriba en el cielo,
en caída libre,
un ave dijo:
"es el momento de la verdad..."

para mi, siempre lo fue.

Y tal vez, 
duró lo mismo que un suspiro,
un parpadeo, la punzada 
en el centro de mi cabeza,
la señal que nunca conoció 
mi corazón,
el habla, los gestos, el olor,
sombras que cubren el cuello,
dame suspiros, dame órdenes,
esta vida me corta,
voy cayendo en picada. 

¿Qué hay de ti?
Acariciando la superficie del río,
sin mojar tus dedos,
las promesas que dijiste en mi lecho,
sosteniendo la punta de mi lengua,
como en un sueño,
aquel fue el sonido de nuestras voces,
desprendiéndonos de toda luz.

Dame las respuestas que suplico,
de tu aliento para vivir,
siempre las palabras correctas,
mirando desde la torre
de tus pensamientos,
prohibidas e intoxicadas
por el aire, dame una caricia,
el calor de tus brazos,
sensación del amor...

un último beso.


ALEGRÍA EN EL UMBRAL

 

Cuando no puedo dormir,
siento el pánico adentrarse por 
cada poro de mi piel, 
anidando en mi cabeza,
encumbrado mis sueños, 
mi cuerpo se vuelca hacia la
zona lumbar de las pesadillas.

Donde todo es inmaterial.

Mis mejores deseos,
se congelan en un parpadeo,
divagando palabras que 
nada repercuten,
soy un perro con hambre,
un sueño triste aullándole a la luna.

Este día como cualquiera,
es un arrebato,
moriré confrontando
los caprichos del universo,
negando mis propios suspiros,
perdiendo la memoria,
con el corazón en un vuelco.

He olvidado la emoción,
el respeto,
lo que era sentir esta vida
acelerándose hasta explotar...

Volví a nacer,
en un lugar lejano,
un espacio tan blanco,
en el Espíritu Santo,
donde el tiempo sucede
como un rasguño en el cuello,
uno de estos días que ya olvidé,
volví a nacer.

Y sólo pienso en ello,
desaparecer por siempre,
antes de dormir,
apretando los labios,
cuando el dolor no desciende,
razón de mi autoengaño.

mi flagelo

corazón martirizado
qué tendrás tú por decir
quizá el fracaso
quizá...

PÁLIDO

 

ahí van los caballos

surcando el viento de la mañana

vestidos con su pálido color


aquí está

este vacío en mis manos

un dolor punzante 

en el pecho, en mis sueños

pálido resplandor en mis ojos


deseo regresar

a mi pasado de calor

donde los días eran largos

deseo dejar de vivir

este presente pálido

tan ajeno soy

a todo lo que está pasando


ahí van los caballos

montados por fantasmas

regresando de una cavidad

ocultos por el cobijo de la noche

manta opiácea, ceniza

pálidos como perlas

sometidas a la oscuridad

del agua profunda


y ahora son frías

mis lágrimas sin color

ahogándose en mi piel

mientras escribo mis penas

tamaño del vacío

los pasos que tengo que dar

al más allá

pálido mi cuerpo

nada tengo por hacer


ahí van los caballos

ellos no esperan por mi

jamás...

la luz es clara en mis ojos

el sonido se duerme 

en mis labios.


Ilustración: "Hipódromo" por Albert Pinkham Ryder