domingo, 26 de febrero de 2023

POEMA INSTANTÁNEO #3

 

Recuerda los días,
las sensaciones del tiempo 
que nunca más volverá,
mantén el control,
aprende nuevamente a respirar.

Relata el color de la noche
sobre una hoja en blanco,
terminando con la firma de tu nombre,
los años que todavía no suceden,
los años que estimas perdidos.

Y aunque signifique el final,
este mundo continúa girando,
en el nace nueva vida,
donde el sol brilla siempre
con la llegada de un nuevo día,
el universo nutre con sabiduría,
y nuestros corazones,
recibirán por siempre
todo su amor.

Ilustración: Liniers


POEMA INSTANTÁNEO #2

 

(insignificante)


Nada parece lo que fue,
dejándote una sensación helada en el cuerpo,
mirando los ojos del desamparo,
ahora que el espejo yace roto,
los rasguños continúan sangrando.

¿Cuál es el camino a casa?

A qué le llamamos hogar,
cuando el mundo parece tan grande,
cuando las metas resultan inalcanzables,
así como amanecen los días,
caminas directo a la nada...

Natural como la ceguera al morir.

Y es insensible,
cuando cambia la vida,
un acto en la sombra efectuado,
dejándote con la misma vieja pregunta,
¿Alguna vez, volveré a sentir alegría?

Es amargo el sabor,
irreconocible el sentimiento,
bajo la luz en la calle de noche,
sin rumbo ni nombre,
imaginando el movimiento
del río donde flotan las nubes,
ahí donde nada sucede en realidad,
aquí en la tierra, 
arrastras la misma piedra
todos los días con sus noches.

Otro el parecer, otro el camino.

Acostumbrado a perder,
como la vitalidad con los años,
la vista bajo el pérfido rayo del sol,
ahora que me desobedecen las palabras,
tan insignificante para vivir,
sin soltar la cuerda que se vuelve cadena,
amarrando el cuello hasta la asfixia,
como una corona sobre la cabeza
hecha de espinas.


POEMA INSTANTÁNEO #1

 

Vas romper la pared,
con el brillo que explota de tus manos,
el amor propio no se sobaja,
nunca, por nadie.

Selecciona un destino antes de partir,
orando toda la noche,
escogiendo tu nombre,
y si Dios lanza sus dados,
tuya será su suerte.

Afuera, donde nacen y mueren las estrellas,
el tiempo se sirve de la cuchara
inexplicable de los sueños,
encontrando el momento para respirar,
para extirpar todo el mal que hiciste,
antes de romper la pared.

El amor te hará cambiar,
de rostro, de parecer,
en el centro de tu mente
o cayendo en lo profundo 
de tu corazón,
importan poco las vísceras,
darás testimonio,
el amor te hará cambiar.

Si tú lo deseas.


sábado, 25 de febrero de 2023

ONCE CINCUENTA Y DOS

 

Once cincuenta y dos,
las palabras, los pasos,
los días conformando la vida,
solitaria en el corazón.

Desaparece la esperanza,
su último racimo,
y puede ser la peor condena,
andar completamente a ciegas.

Y hablar ahora,
resulta monótono zumbido,
durmiendo tantas horas,
imposibles de recuperar,
cada mañana cuando levanta el sol,
su corona de parco brillo.

Apaga la luz,
lento como si te despidieras
con una caricia,
apaga la luz,
como si tus labios sofocaran el día,
hablando fuerte sin oportunidad
por despertar.

andando en lo profundo de la noche

domingo, 19 de febrero de 2023

LA CIUDAD DE LOS CONDENADOS

 

I.

Ay, de milagros y vergüenzas,
hostigando todo lo que pienso,
a minutos de tomar la maleta,
vacía como las manos y estómagos,
de los desvalidos en el mundo,
sálvame de morir antes de envejecer,
a tus 21 años, 
dónde quedaron las promesas
de un mañana mejor.

En una ciudad donde todos parecen
condenados a la misma agonía,
moriremos con una bala 
en medio de la cabeza,
e importarnos no debería,
mañana los segundos
más rápido arderán,
crimen, drogadicción y locura,
lema de un mañana peor.

Dime si seguiremos la agenda
de los monstruos idiotas,
cegados por la apatía,
retenidos en cajas de concreto,
porque morir es morir,
clavados en una cruz o 
bajo las ruedas del metrobús,
resulta mejor nunca existir,
guardando en la oscuridad y el silencio,
un millón de mentiras bajo el brazo.


II.

Detén tu guerra,
el mundo no sabrá lo que sucedió,
arriesgaste tu cabeza,
por aquellos que jamás despertaron,
son los números sin huecos,
escapando por tu bolsillo,
somos el agua corriendo entre los dedos,
el tiempo cuyo nombre no conocemos,
el caos de nuestra historia,
escrita con sangre y blasfemia.

Incendiemos nuestro cabello,
con colores que irradien fulgores,
minutos, horas, días, semanas,
sólo tú conoces la verdad,
dame pizca de inspiración,
antes que carbonicen tu nombre,
mañana habrán olvidado 
todo lo que dije, lo que supe
y jamás hice.

Conoces las implicaciones del filo,
aguja espacial y saliva secular,
iniciando una revolución sin gritar,
porque los sueños son eso,
encontrándome un espejo,
negro, roto, la mentira de un soldado,
mi razón para existir.


III.

Tenemos los minutos contados,
resbalándose al fondo de la hoguera,
aun cuando la fama ataca
con promesas de dinero y exceso,
cuál es el sentido de morir joven,
a punto de estallar,
a punto de cantar,
es la eterna fecundación 
de los ritos actuales.

Somos la garganta sin voz,
la razón desconocida,
niebla y polvo en la memoria,
llora, llora, ahora que puedes,
mañana impondrán los impuestos,
por respirar, por andar libres,
por vivir así nada más,
qué es el futuro sin ti,
cuál es la verdad que resuena,
quedando hueca en nuestros oídos
y sangrando por cada poro,
una eternidad.

¡Explota!
Delante de nosotros,
escupe a nuestras caras,
mientras las llamas salpican
nuestra ropa,
hoy, la vida es prodigiosa,
un sol enorme y fugaz,
mil sueños que no se vuelven realidad,
perdimos la guerra,
pero sólo tú volverás a nacer,
liderando una horda de ángeles,
peleando contra los demonios,
moscas que no vemos,
en tanto nuestras fotos se calcinan,
allá, donde incluso arde 
siempre la memoria.


IV.

Quiero todos sepan,
cuántas balas sucedieron aquí,
en esta ciudad sin nombre,
cuántas historias contamos 
a salud de la noche y el silencio,
quiero sin temor,
lo que jamás obtendré,
un pedazo del éter,
muy en lo alto,
mientras la poesía exista,
mientras la música gire alrededor del mundo,
mientras haya esperanza,
y el arrepentimiento se cocine lento.

Los años nunca fueron amables,
sucediendo sin consideración,
la nostalgia es la peor receta,
el asesino definitivo,
no creo volver a conocer,
a ese tú tan joven,
de manos vacías y días llanos,
colmados de tanto sol,
despreciando lo que fue 
y el porqué nació,
no creo volver a ese momento,
hoy que todo es distinto,
y los monstruos ahora son reales,
incluso, gigantes.

Habla fuerte y con la verdad,
el sonido de tu nombre, 
antes que amanezca por última vez,
en la cima de este mundo que ya no gira,
si acaso tampoco te importa,
tanto como a mi,
apuntando las deudas,
los cuerpos enterrados sin lápida,
desconocidos como nosotros 
ante el escrutinio de la muchedumbre,
si no te importa,
tampoco a mi.


V.


Voy a disfrutarlo,
ir de aquí para allá como si fuese
adolescente de nuevo,
sin cansarme, sin preocuparme 
un carajo si mañana sale el sol,
ahora que cumpliste 21,
es momento de partir,
disparar las municiones principales,
dejar atrás los pueblos,
las ciudades y emprender 
una ruta que no conozcas,
y tampoco importará 
porque la poesía que escribas,
dictada por la voz que sólo es tuya,
eternamente vivirá.
 
Es momento de abandonar las casas,
los parques mientras se queman,
tirar las torres de esta ciudad de los condenados,
satisfechos por tanto caminar a la deriva,
quiero sea el inicio,
el despertar de nuestras vidas,
de ahora en adelante y para siempre,
y repito con el fin de no desaparecer,
entre las sombras con las que nos acostamos,
soñando con un mañana mejor,
en el centro gris de esta ciudad
de puro pendejo condenado.

Vamos en línea recta,
a toda velocidad cortándonos las venas,
escribiendo con sudor y sangre,
vamos a lanzarnos por un precipicio,
abriendo el paquete para explotar
como lo hacen las estrellas,
cuando caen, cuando se extinguen,
y todo habrá terminado,
allá donde las calles no son firmes,
aquí, donde la memoria se apaga,
a tus 21,
a favor de mis pasos, 
condenados a repetir todos los errores,
colapsando y curados por fin,
de todo mal,
de toda sobriedad,
de todo miedo.


FLOR DE CASINO

 

Cuenta tus piezas,
serán pétalos en el suelo,
toma una o dos fotografías, 
corta tu imagen en el aire,
transpira como si el mañana
fuera una promesa imposible.

Hay quien te llama de madrugada,
apostando la mitad de su salario,
apostando su suerte al mundo,
cuando esta vida es un gran casino.

Intercambia tu sombrero,
por alguna nueva emoción,
las canteras se colman con billetes,
y tú apuestas en falso,
en tanto cae una lluvia de agosto,
tan refrescante,
aun a punto de morir,
en medio de este cielo nocturno,
tu corola abres.

Apuesta nuevamente,
escoge una carta,
rompe las fichas, suelta una carcajada,
apuesta el contorno de tu cuerpo,
todo lo que no puedes abandonar,
no dejes tu suerte al diablo,
los dados están temblando,
si ganar es tu destino,
vayamos un fin de semana
a una villa en Francia.

Ahí donde nuestras carcajadas
suenen como relámpagos...

Mueve tus colores,
de un prado gris a nuestras
miradas azules, 
seremos honestos a tu favor,
sonríe y gana,
cuenta tus cartas,
memoriza tus espadas,
míos son los clavos,
la corona y las navajas,
mía la sangre que te untas en las mejillas,
tuyos los pétalos,
tuyo el placer en cada victoria 
sin victimas. 

Vayamos de fin de semana,
dulce flor de casino,
brindando en copas de cristal
que se rompen al sol,
incendiando un cuarto bajo las estrellas,
donde no existan alfombras,
al fondo de un corazón,
tu sonrisa y el polvo,
tuya la suerte magistral,
en un sueño imposible,
naceremos muertos e hinchados.

Y sólo después de una fortuna acaparar,
retornemos siempre a este agosto caritativo,
escarbando en cabeza del delirio,
ya no será secreto o mentira,
yéndonos para siempre al exilio.


sábado, 11 de febrero de 2023

COMPLETAMENTE AFUERA

 

Caíste en cuenta de tu cuerpo,
en la sumisión silenciosa,
el discurso de la misma educación,
la deficiencia con ojos cerrados.

Nunca permaneces en un solo lugar,
¿Por qué habrías?
Discutiendo porque sí,
deseando utilizar otras palabras,
esas que nunca quieren no morir.

Sabrás cuánto resiste,
la cúpula donde caminas cada mañana,
donde tus pies sangran tras su resplandor,
realidad o un sueño,
es el momento álgido,
respirando sin medir consecuencia.

Entierra un pedazo de cristal en tu pecho,
esperando entrar en el reino de los cielos,
entierra una estaca en tu ombligo,
es el límite,
el fin anunciado.

Ahora nada sientes,
nada que mueva tu corazón, 
algo que duela, algo que brinde satisfascción,
salvo ir en reversa,
en una trampa circular,
qué puede mostrar tu verdad,
cuál tu felicidad,
asfixiandote al repetir,
cuán delicada la vida es,
tan frágil,
delicada,
vida.



Ilustración: Emile Jean Horace Vernet

TÓRRIDA FANTASÍA

 

Dicta para mi un día ocupado,
saltando de planeta en estrella,
en el borde de este espacio solitario, 
actuando como un caparazón sin alma,
este cuerpo es alucinación,
su vida es tórrida fantasía.

Soñando con el futuro,
un instante suelto en la profundidad
del éter, tan lejano e inalcanzable,
aferrándome a los huesos,
cobijados en la piel desnuda de la mano,
descubriendo mi rostro 
en la imagen sobre el espejo,
un fantasma sin voz,
un injerto estéril de imaginación.

Es un tema de sangre y vísceras,
intercambiando tejidos rosas
por materia fría y metálica,
construyéndose a partir de partículas moradas, 
círculos perfectos que respiran en la negrura,
necesitas una respuesta,
un momento para reconocerte,
bajo el mar inclemente de relámpagos,
acuoso sin burbujas, 
sin oportunidad de jalar aire.

Estás dentro y fuera,
esfera de luz de años contenida,
ciega en tu resplandor,
cálida en la eternidad,
evolucionando en mis palabras,
flotando fuera del mundo,
colosal, a su suerte en manos
de la gloria distante,
donde la luz intercepta
las moléculas que hilvanan la 
gravedad.

Y sueña con tu venganza,
mi deseo no conoce final,
escribe los movimientos,
apuntando vertical,
a mi y el cosmos,
no es otra cosa que este cuerpo
que ya no conozco,
cabalgando fuerte,
siempre en contra del viento.



Ilustración: "El viejo guitarrista" por Pablo Piccaso

CARISMA

 

Dame suspiros,
el sudor que resbala por tus curvas,
será la promesa de mi personalidad,
un sueño bajo el agua,
carisma que arde en el cielo.

Dame tu locura,
contendré la respiración,
ponte al servicio de la llama,
en algún sitio perdido
entre mis intenciones y las tuyas.

Si acaso mañana he de morir,
quiero me abrace tu calor,
guiándome a través de la oscuridad,
oculto bajo tierra,
carisma de luces y confeti,
el maquillaje del diablo,
las estrellas desvaneciéndose, 
y todo el aire en el planeta,
derritiendo mi fortuna.

Es tu toque mágico,
transformando esta ansiedad
en lágrimas caídas del cielo,
satisfáceme y tendrás oro para regalar,
dame ese toque, el único para 
regresar a la vida,
matando el remordimiento,
dame tu toque, uno solo,
satisfáceme y tus recuerdos
podrás conservar.

Oh, seductor carisma,
hueles a fresco jardín,
el color de tus ojos es
pálido resplandor de la luna,
seductor carisma en mi sonrisa,
asesino carisma en tu figura,
dame tus gritos,
los aplausos,
el brillo innato en tu mirada 
algo que sea tuyo,
vamos hacia el último rincón
de este planeta,
solitarios y en llamas,

somos la multitud
el aroma y el escándalo,
obra que no termina,
el dinero por montón,
el carisma
y cuerpos indigentes
derritiéndose bajo el sol.