Vas romper la pared,
con el brillo que explota de tus manos,
el amor propio no se sobaja,
nunca, por nadie.
Selecciona un destino antes de partir,
orando toda la noche,
escogiendo tu nombre,
y si Dios lanza sus dados,
tuya será su suerte.
Afuera, donde nacen y mueren las estrellas,
el tiempo se sirve de la cuchara
inexplicable de los sueños,
encontrando el momento para respirar,
para extirpar todo el mal que hiciste,
antes de romper la pared.
El amor te hará cambiar,
de rostro, de parecer,
en el centro de tu mente
o cayendo en lo profundo
de tu corazón,
importan poco las vísceras,
darás testimonio,
el amor te hará cambiar.
Si tú lo deseas.

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