Sí, yo perdí,
el camino entre el ruido tan inmenso,
cuando en este mundo lo que vale no eres tú
sí, soy el imbécil del año
tiritando en lo más hondo del abismo.
Escuchas, es el sonido de la estática,
los días de comezón sobrehumana,
dilatan las moscas su agujero
y comienzan a lincharse unas a otras,
mira lo sucedido tras la ventana,
algo brilla e intercala las cosas:
lindas horrorosas lastimeras joviales
el sonido de la venganza, el arte de lastimar
la cara de la locura con sus dientes filosos
y mirada desorbitada.
Relativo este minutero
aquí vienen los animales y están hambrientos
los vampiros con sus millones en oro y películas embaucadoras
quieren cortar a los niños por la mitad
ser jóvenes y hermosos una eternidad
y entonces qué dirás
qué haces ahora que conoces la verdad,
sus intensiones no te beneficiarán
son ellos la bota y tú el pescuezo.
Ay, maravilloso limbo para estar penando
perdí todo lo que no tuve y dejé por capricho,
soy un mal agradecido pedazo de apestosa cagada
libérame, no quiero la consagración,
basta de advertencias,
libérame de este cortejo de lunes
claro, confieso y soy pecador
claro, soy estúpido por convicción,
la decisión está tomada mientras se ejecuta mi condena,
soy un desperdicio deambulando a ciegas
apestando calles y edificios
ya basta
Libérame de este saber
yo perdí

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