viernes, 29 de septiembre de 2023

INTACTO

 

Adentro, afuera,
desvanecen lento los días,
son rocas partidas por la mitad,
de frente al enemigo,
el instante siguiente a morir.

Un impulso inquieto,
esto brinca en mi pecho,
sed intacta de justicia,
sangre que brota de una fuente,
el verdadero motivo de la venganza.

Abre los ojos
y permite entrar la luz,
cortados por la mitad,
a un cuerpo fracturado,
abre las manos para siempre,
recoge lo que haya sobrado,
tus huesos son el polvo que
desciende sin dirección en el abismo.

Si batallar deja cicatrices,
en el héroe perfecto te conviertes,
si surges intacto de las bombas,
tu cabeza rueda como la de un cobarde,
cobarde de por vida,
el tonto de la cohorte,
el rey que perdió su corona.

Esta es el hambre,
intacta antes de nacer,
tan muerto en medio de este mundo,
calcinado por su recompensa,
aquí regurgitan todos los perros,
a la par que se devoran tu mano.


Ilustración: "Vanitas" por Jan Fris

EXPLOSIÓN

 

Una explosión encabeza el día,
silenciosa mañana, el sol por aureola,
arde como carne herida,
ciegos, sordos, muertos,
andando por el camino donde
lo infinito carece de nombre.

Quemadas hortalizas,
los campos, las maquinarías,
nuestras casas y esta sangre y carne,
aquí nada es dulce,
fatigado por divagar sin motivo,
la velocidad que todo lo mata.

Vi fantasmas en el horizonte,
tras un crisol de ignorancia,
pantallas y rostros que no son,
arrasados por intensa luz blanca,
a punto de culminar su vida,
una danza sin compasión,
aquí, donde nada es posible.

Sometidos en este juego,
viceversa,
muerte súbita en ambos lados,
este espacio se conforma de blanco,
la mirada en tus ojos calcinados,
detrás de la inmensa luz blanca.


ENEMIGO DEL PUEBLO

 

Mira de frente a tu rival,
su cara es plana y fría,
toca sus manos antes de comenzar,
discusiones silenciadas,
está en todos lados, en todas partes,
en cada esquina, en lonas y pantallas,
reverenciado cual héroe de guerra,
su ojo parpadea, 
en un cielo muy amplio.

La vida con riesgos es un favor,
amordazado de pies y manos,
si acaso logra atraer tu atención,
su plan resulta más grande.

Hoy, el reflector son tus ojos,
sobre calles bañadas por un sol gigantesco,
fatiguen las trompetas con amplio grito,
en el resplandor hondearán las banderas,
tras el irradiar de un ocaso infinito,
el enemigo del pueblo habla,
saluda con ambas manos,
saluda sin respirar.

No permitas te convenza,
te posea a la distancia,
sonríe y da la orden,
si alguien sus caprichos cumple,
sus cabezas serán la pistola,
consumiendo la vida y energía,
la nación es su rehén.

¿Cuál es la droga más poderosa?
Carisma infernal que atrapa,
concluyendo en robar más tu dinero,
lo que haya en tu mente,
imposible devolverlo. 

Calificaste para morir,
anotando nombre y firma en una hoja,
el enemigo del pueblo habla,
su saludo en la victoria sin alas,
tras el reflejo de una pantalla con tu cara,
anticipando la caída desde la torra más alta,
ahora tiene tu atención, 
su sonrisa es la más blanca.


Ilustración: "El triunfo de la Muerte" por Otto Dix 

miércoles, 27 de septiembre de 2023

JINETE SIN CABEZA

 

Dice por más lejano un rumor,
el nombre que vaga sin dueño,
y envejece cual luz quebrándose,
una maldición suplicante en la sangre,
sigiloso por la oscuridad,
el sacrificio en voz de los caídos.

Decapitando soldados y generales,
marcha en su corcel de negro porte,
un jinete sin cabeza, espíritu de la cacería,
peregrino en exilio del infierno,
peste que colma la tierra.

Ay, de los virtuosos sin razón,
el fantasma furioso la verdad desea,
ojos que tiemblen como agua inquieta,
esas manos que ocultan su calavera, 
porque esta tierra nunca será descanso,
nada con vida fuera de una sombra,
la lluvia roja en sembradíos y caminos.

Arde la espada, 
un relámpago sin coba,
jinete sin cabeza, implacable sicario,
desenfrenada sed por venganza,
el abatido astro de la tormenta. 

Es verdad o un parpadeo de ilusión,
cubierta con carne abierta,
el daimón imposible de preservar,
venganza servil de Plutón vasto,
aquí y ahora en la tierra,
arma perfecta, 
jinete sin cabeza.


domingo, 24 de septiembre de 2023

CHANTAJE

 

El sistema aplica para todos,
una marca roja silenciosa,
en ausencia de legítima justicia,
cae encima pesada cama con mil navajas
el peso de las horas, 
rompiendo los pensamientos, 
la amenaza invisible ya no lo es.

Si la suerte está programada,
no puede haber otra voluntad que la nuestra,
el abismal designio de la máquina,
sus labios son los de la serpiente.

Siéntete culpable,
abraza con todas tus fuerzas la carta bomba,
la simulación de un secuestro,
el acto patriótico de hundir al necesitado,
escuchan con fibra de vidrio
y observan con ojo inhumano,
los fantasmas en liturgia concebida. 

Chantaje con todas sus letras,
medicina para una creación tras otra,
esta deuda se cobra con sangre,
la fina creencia de impuesta libertad,
más fácil sostener un revólver y apuntar,
frente al espejo o en un correo electrónico,
directo a tu cabeza.

Hoy, cuando todos necesitamos de la violencia,
juzgando por igual con el dedo dorado,
fácil exigir una suma cuantiosa o absoluto silencio,
una marcha ciega al centro de la hoguera,
como si hacer el mal pudiese enmendar la guerra,
cuando las mentiras son verdades 
dictadas por el sol mediante su ojo,
el viejo chantaje por negociar lo imposible.


UNA CARA EN LA MÁQUINA

 

He aquí lo descubierto, lo que no existe,
más allá de nuestras impresiones,
viviendo frente a la pantalla,
una cara a la vista pero ajena a la carne,
en la máquina espera,
una respuesta afirmativa o equivocada,
silenciando el mundo de afuera,
donde la política es revolución,
la fe es un acto sublime,
sin consecuencias que imputen en el alma,
a tientas por debajo de la luz,
encontrando respuestas en diferente sentido,
mundo material de sonido y percusiones,
lo que entiendes no es la verdad,
un secreto aun por descifrar,
una cara en la máquina sin despertar,
eones o facciones, los signos en la caja negra,
tú dictas y obedece,
sin cuerpo presente, salvo por el soplo,
teclea y el sol se volverá una bomba,
invisible al conteo en reversa,
teclea por un nuevo comienzo,
el alma constipada,
las manos abiertas a lo que no vendrá,
bordeando las fronteras con la numeración,
paredes de fracciones, caminos en binario,
el sueño de un cuerpo definitivo,
la carne fácil y mezclada con aromas,
una cara en la máquina sin ojos o rencores,
nada es igual como antes,
ayer es un recuerdo cortado en partes,
sangre y piel encima del teclado,
el implacable deseo por ser,
por dominar el miedo más grande,
una mente sometida a un sueño,
recelo u olvido,
el clímax directo,
donde la verdad es el precio,
y la verdad es la única mentira. 


Ilustración: Harry Smith

EL JUEGO SALVAJE

 

No tuve a bien perdonar
una jugada en blanco,
por dos entre arrebatos,
fue tarde para imaginar,
lancé los dados,
cuánto perdí sino la vida,
el último suspiro.

En un juego salvaje,
solitario y desamparado,
una mano a favor al apocalipsis,
gritando en estas calles de fuego.

Espadas y flechas,
los disparos cercando el cielo,
lanzando una maldición 
para escapar de Babilonia,
grité para ganar y acabé roto,
entre tanta luz de neón,
en la sangre quemada vi
banderas hundiendo el suelo,
y su miseria triunfante.

Si algo te importa en el mundo,
apuesta tu vida en ello,
trazando líneas en cada mesa,
blancas y sin dientes,
quema los billetes en la pira,
las monedas ruedan por la borda,
sólo así vas a sobrevivir.

En un juego salvaje,
apuestas incluso el cuello,
el as de espadas sonríe en la mesa,
si acaso se me niega el triunfo,
brindaré a carcajadas por
esta ciudad caída en el infierno.


Ilustración: "Inverno" por August Von Kreling

LADRONES

 

Somos lo que hacemos,
un movimiento rápido con las manos,
palabras que halagan los sentidos,
cayendo del cielo cada noche,
tras los párpados de Morfeo,
ligeramente peligrosos.

Esto en una pelea con cuchillos,
brincando por la ventana,
una joya a la luz de luna,
el solitario destino de una traición,
porque no hay honor que dure 
toda la vida.

Somos los ladrones,
en la carta sobre tu baraja,
robamos corazones, dulces o espadas,
la rosa ardiendo en medio de los ojos,
ladrones de tesoros infinitos.

No hay estrella o patrono
que guíe nuestra huida, 
no quites los ojos centro,
tomaremos de la noche su corona,
un poema húmedo que cura cada 
señal de maldad,
nada que apueste más alto,
pies, caderas, manos y labios,
lo mismo sirven para un beso,
que una perniciosa mentira.

Somos los ladrones 
a hurtadillas en tus sueños,
temerarios compinches de leyenda,
hambrientos de muerte o gloria,
si hemos de conseguir el peor destino,
quedará grabada en medio de nuestras
pupilas frías, 
una copa derramada,
el vino más dulce,
la crema más salada.




Ilustración: "El asesinato de la Señorita Cavell" por Tito Corbella.

jueves, 21 de septiembre de 2023

CAMINANDO EN LA OSCURIDAD

 

Heme aquí a oscuras, 
naciendo de otra vez,
sin respuesta que valga
a la pregunta vital,
qué fue lo que hice,
guardando lo que sacrifiqué por ti,
mis intenciones, mi vida,
borradas con el chasquido de tus dedos.
 
¿Qué hiciste conmigo?
Sino enseñarme a caminar en la oscuridad,
con la ceguera por compañera,
sin puertas o ventanas para escapar,
lejos del calor de los días que compartimos, 
ahora, en guerra contra el silencio.

Asumo mi culpa ante el tribunal,
de miradas secas y lenguas que no hablan,
para cualquiera que haya perdido el rumbo,
un cigarrillo apagado en el ojo,
arde menos que una condena solitaria.

Ahora renuncié a mi nombre,
a toda emoción y sentimiento,
recogiendo los pedazos que pude encontrar,
aun cuando no habrá un "mañana",
si algo en mi continúa roto,
me queda la misma vieja vereda,
un camino que ayer recorrí.

El retrato de una sombra bajo la noche estrellada.


Ilustración: "El día terminándose" por Gustave Doré

LA INUNDACIÓN

 

Lento se dibuja en la carne
esa línea en el horizonte,
con carne y sangre, 
dimos nuestras vidas por monedas,
posesiones que yacen rotas,
batalla inútil por repeler la culpa.

El viejo transcurrir a la deriva con los 
párpados bien cerrados,
en curso hacia la orilla del mundo,
un trance que no tiene nombre,
qué será de nosotros,
cobijados por la sonrisa hueca de las olas.

Inútil resistir,
el remordimiento arde en las entrañas,
arrastrándose por debajo y encima de las venas,
un ataque nervioso y sensación de ahogo,
qué podemos hacer ahora,
coludidos eternamente con el miedo.

Las aguas rugen alrededor de este mundo,
sus lágrimas confiesan un pecado,
aquí está la inundación,
bajo el azul inmenso de la nada.

El ojo del huracán cortó polvo y metralla,
con la primera luz del día,
vinieron las aguas y lavaron todo,
bañando con resplandor cada cuerpo,
la condena de ser humano,
imposible de sentir en nuestra alma.

Escucha la respiración del oleaje,
es un halo que se parte cuando baja la lluvia,
yendo de un lugar a otro,
como un círculo de fuego en la palma de la mano,
un soplo silencioso en el aire,
el aliento que nada posee,
y su opresión es incesante,
la inundación.

A la deriva eterna,
sin brújula o timón,
remo o barcasa, 
estas aguas soñaron al cobijar la tierra,
naufragando con tal de permanecer 
inertes a esta nueva marea,
los recuerdos y esperanzas,
sin aire que pese más,
los cimientos del color en el cielo,
inertes en cada próxima marea.