lunes, 22 de septiembre de 2025

HOY Y SIEMPRE

 

Disfrutemos las luces,
uniendo corazón y manos,
bajo el mismo techo, 
cobijados en la sombra
del silencio e intimidad.

Partiremos a soñar,
navegando hacia la esteta
donde mueren las estrellas,
y no quiero decir nada,
si desconozco otra luz
diferente a la de tus ojos,

es este el momento,
restos de una estela 
sin domar, sin medir,
prisioneros uno del otro,
abre a mi, tus manos.

El rumor no cambia,
arrastrándose por el suelo,
como rito callejero al crepúsculo,
nuestros pies tocan el acero,
sometidos al clamor
de una perpetua oscuridad,
en tu cuerpo y el mío.

En la marcha consonante 
de nuestros latidos,
este mundo se vuelve pequeño,
a raíz de encontrarnos ardiendo,
un carmesí destello baila en el cielo,
navegamos entre el calor y fantasías,
entre las caricias bajo la sábana.

Es este el momento,
dejando un pequeño rastro,
de quienes fuimos anoche,
prisioneros uno del otro,
hoy y siempre,
abre tu corazón para mi.



Ilustración: Edgar Klimt

CERCA DEL CIELO

 

Quiero preguntar al aire 
que me llena el pulmón,
si este susurro puedes escuchar,
quizá llegue pronto si tanto lo deseo,
en la siguiente esquina del mundo,
más allá en donde duerme el sol.

No hay distancia que ahora valga,
porque tu corazón late en el mío,
no importa dónde estés,
sino la emoción compartida,
eres miel en mis labios,
quiero ser la luz en tus ojos,
vivir contigo cerca del cielo.



Ilustración: "La Huida" por Remedios Varo

ANILLO

 

Desperté para decir,
lo mucho que te amo,
en un plan maravilloso,
para conquistar el universo,
ese, en la palma de tu mano.

Eres tú,
la respuesta a tantas oraciones,
contigo compartiré mi vida,
en la punta de las estrellas,
dame tu mano,
toma el anillo.

Largas noches blancas,
entre tu pupila y el brillo de la luna,
navegando a través de calmos oleajes,
suspiros que van y vienen,
porque la felicidad,
es un beso tuyo.

Vamos, vamos,
explorando el lado oscuro de la luna,
huyendo de la nieve y la lluvia,
vamos, vamos,
en un cálido arrebato,
iluminemos cada noche,
somos las luciérnagas,
el brillo que dejó atrás el día.

Eres tú,
a quien siempre soñé,
quiero compartir tu vida,
cada momento sobre este mundo,
dame tu mano,
sé mi esposa.


sábado, 20 de septiembre de 2025

EN TU CORAZÓN (POR SIEMPRE)

 

Tanto lo que hice en mi vida,
sobre pensar los motivos,
imaginando tanto de nada,
lo que nunca hice realidad,
hoy, el cambio eres tú.

Amaneces con el sol,
mi amistad y esperanza,
el nuevo aire que respiro,
déjame florecer en tu corazón.

Eres todo lo que quiero,
llegas y la lluvia se va,
traes los matices del futuro,
para construir un palacio 
en las nubes,
y dejo atrás quien fui.

Solos tú y yo,
batiéndonos en una mirada,
un beso, un latido,
marea y sombra alrededor,
nada importa ya,
no miraremos atrás.

Eres la única,
por siempre en mis ojos,
mis latidos dicen tu nombre, 
cuando dijiste que yo era bueno,
pero sólo tú eres la bondad.



Ilustración: "Pareja en las rocas" por Donald Teague

UN FUEGO RÁPIDO

 

Mira por las esquinas,
alguien vendrá,
una sombra con mil voces,
en una palabra tiembla la tierra
y sangran las calles,
por qué habría de ser así,
un fuego rápido atraviesa
el corazón.

Un deseo no se consigue,
salvo el ahogo eterno,
por qué habría de ser así,
cubriendo tus parpados
a un amanecer enrojecido.

Que mundo tan torcido,
desconociendo por completo la realidad,
eres ajeno, eres un extranjero,
una copa vacía en espera del vicio,
con palabras rotas y 
más sin pronunciar.

Muéstrame una flor,
un grito a medianoche,
observa una luna sin alma,
dime tú, si conoces 
lo que dicta la belleza,
dime tú, si has tratado
directo con la desesperación. 

De tus manos brota
ardor y ceguera,
un susurro que guía mis pasos,
soñando con el sabor 
desigual de la carne,
dirígeme por el pasillo,
en ausencia de luz,
tras el velo de polvo en tus ojos.

Dime, si tú conoces 
quien porta el sol en su mano,
ven, aparta esta vana sombra,
la que controla tu voz,
y el movimiento de la tierra,
su rostro es una luna sin alma,
y tras su toque permanece,
un fuego rápido que 
atraviesa el corazón.



Ilustración: "Voló el caballo de alas negras" por Howard Pyle

jueves, 18 de septiembre de 2025

¡AY!

 

Inspirado por la tribu, 
atrás quedan el galope y secas sus bocas,
su piel es la misma tras un grito de orgullo,
incinerados hasta que rompa el alba,
manojo de personalidades disparejas,
voces que vienen y realizan malabares con poesía,
limpia mi boca, entre las cejas, deslizando los dientes hacia un 
agujero en el centro del universo, es el camino al cielo,
obedece los mandamientos, del uno al diez,
vayamos de camino hacia el fondo del asunto, la tierra es una
y los cuerpos miles por millones trasnochados,
somos vaso derramando aire, afecto o berrinches,
este puede ser alegato o pegajosa necedad,
rápido, lento, grande, bajo, dejando el edificio sin trifulcas,
necesitas aprender tu diálogo, desvistiendo las palabras, los cerrojos,
oda a la independencia, desapego al cuerpo,
pensamientos huyendo como pájaros hacia la luna,
una marcha que no detiene su nombre en miles más,
a dónde vamos, de dónde venimos, brincando conforme la sílaba es tónica,
ay de los años que nos quedan por vivir, clave para castigo,
cargando todo el día tu cruz como causa,
flores de estaño, golpes en el pecho, 
progresiones del idioma y tiemblan los dientes,
África donde nació la vida, Europa donde se maleducó el salvaje,
poco importa explicar cuando la brutalidad es alimento,
rompe ventanas y bebe directo del suelo,
lujo insertado en el cerebro como la vida abre lento 
hasta deshacer por completo el capullo,
abre al día y asoma más de una ventaja,
bien si mezclas las bebidas, es sólo un año más recostándose
a la sombra, una platica de tal o cual con indiferencia,
qué sabes de la poesía, qué sabes de las reglas que forman la vida,
el viejo baile de arena y consagración,
un año completo convaleciente y reclama aplausos,
nacimos en natural porvenir, 
es cierto, es amorfo, es un secreto, sin sentido,
ay! ahora es minúsculo, es ay!

 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

EL BESO DE UNA CALAVERA

 

Libérame,
de infamias y violencia,
evadiendo el rostro
de la abominación,
un espejo mortal,
de carne y hueso.

Tan sólo un corte,
un salto o un disparo.

Encuéntrame en alguna parte del mundo,
inocente y sin memoria,
cuando la nada era un todo,
y las ilusiones aun vivían, 
dame una seña,
una palabra.

Hoy la oscuridad es inquebrantable,
sin otro remedio 
que andar a ciegas...

Cuán equivocados, entonces,
frágil y única es nuestra vida,
un suspiro, un parpadeo,
carcomidos por el monstruo del odio,
somos lo que enferma a los demás,
gigantes o diminutos,
la aguja a través del ojo.

Libérame,
de miedos y martirios, 
impuestos desde la furia,
aunque nada sea verdad,
el beso de una calavera,
la vida en un eco lejano.



Ilustración: "El esqueleto llorón" por Theodore Major

EN CASA ESTÁ NOCHE

 

Pienso en los días que partieron,
ahí donde nacen los recuerdos,
piensos en sus noches,
vagando por calles abarrotadas,
cruces como venas colmadas con grasa,
una y otra vez, 
regresando a esos momentos,
tan diferentes, cuando en mis ojos,
atisbos de inocencia aun brillaban,
una y otra vez,
llegando a esas esquinas frías,
en espera de avanzar,
y delante, sólo incertidumbre, 
un camino de promesas,
la vida era una aventura tras otra,
y quisiera saber,
cuánto vale lo que nunca fue,
imaginando que los años no desaparecen,
pero siempre es tarde, 
y me cuesta olvidar las lágrimas
que bebí en pocas llenas,
tarde es andando solo por las calles,
sin más luz que la propia vista,
lidiando con la ausencia,
esperando llegar,
donde la emoción jamás termina,
otra inútil promesa,
cuando la verdad espera 
en casa esta noche,
una de tantas o pocas,
viviendo un sueño
que refuta despertar.



Ilustración: "De noche" por Quint Buchholz