sábado, 20 de septiembre de 2025

UN FUEGO RÁPIDO

 

Mira por las esquinas,
alguien vendrá,
una sombra con mil voces,
en una palabra tiembla la tierra
y sangran las calles,
por qué habría de ser así,
un fuego rápido atraviesa
el corazón.

Un deseo no se consigue,
salvo el ahogo eterno,
por qué habría de ser así,
cubriendo tus parpados
a un amanecer enrojecido.

Que mundo tan torcido,
desconociendo por completo la realidad,
eres ajeno, eres un extranjero,
una copa vacía en espera del vicio,
con palabras rotas y 
más sin pronunciar.

Muéstrame una flor,
un grito a medianoche,
observa una luna sin alma,
dime tú, si conoces 
lo que dicta la belleza,
dime tú, si has tratado
directo con la desesperación. 

De tus manos brota
ardor y ceguera,
un susurro que guía mis pasos,
soñando con el sabor 
desigual de la carne,
dirígeme por el pasillo,
en ausencia de luz,
tras el velo de polvo en tus ojos.

Dime, si tú conoces 
quien porta el sol en su mano,
ven, aparta esta vana sombra,
la que controla tu voz,
y el movimiento de la tierra,
su rostro es una luna sin alma,
y tras su toque permanece,
un fuego rápido que 
atraviesa el corazón.



Ilustración: "Voló el caballo de alas negras" por Howard Pyle

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