miércoles, 17 de septiembre de 2025

EL BESO DE UNA CALAVERA

 

Libérame,
de infamias y violencia,
evadiendo el rostro
de la abominación,
un espejo mortal,
de carne y hueso.

Tan sólo un corte,
un salto o un disparo.

Encuéntrame en alguna parte del mundo,
inocente y sin memoria,
cuando la nada era un todo,
y las ilusiones aun vivían, 
dame una seña,
una palabra.

Hoy la oscuridad es inquebrantable,
sin otro remedio 
que andar a ciegas...

Cuán equivocados, entonces,
frágil y única es nuestra vida,
un suspiro, un parpadeo,
carcomidos por el monstruo del odio,
somos lo que enferma a los demás,
gigantes o diminutos,
la aguja a través del ojo.

Libérame,
de miedos y martirios, 
impuestos desde la furia,
aunque nada sea verdad,
el beso de una calavera,
la vida en un eco lejano.



Ilustración: "El esqueleto llorón" por Theodore Major

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