jueves, 2 de abril de 2026

UN MAL POEMA

 

Esperé bajo la lluvia,
horas antes del amanecer,
soñando con ser alguien más,
dándole besos al pavimento.

Preciosa fue la noche,
inspirándome sin motivos,
para mil historias rotas,
y un mal poema,
detenido y sin mirar, 
la distancia de quien soy
y en dónde nací.

Una y otra vez,
diciéndome lo mismo,
sin aceptar
estas intenciones tontas, 
el sol me encontró 
sin palabras, sin lágrimas,
solo en la lluvia.

Y quise olvidar,
si aquel día tuvo nombre,
opaco ya por los años,
frío en el cuerpo,
en la punta de los dedos,
en la cima de los párpados,
tuvo un costo muy alto.

Esperé la eternidad,
cuando el sol también murió,
pero fue la lluvia,
lo único que en mi 
perduró,
tras el brillo,
de una voz,
y de tus besos
perdidos.



Ilustración: "El origen del arpa de Elfin" por Henry Johns Thaddeus

lunes, 30 de marzo de 2026

HIPOXIA

 

Intento desprenderme 
de la pesadilla,
despertar en un suspiro,
pero el destino es
un reino que nunca llega,
una frágil prisión de carne.

Cuán densa es la oscuridad,
yendo paso a paso,
uno igual al anterior,
cuando el paraíso 
es inalcanzable,
y las promesas eternas.

Me ahogo en decrepitud,
esperando inútiles años,
entre las intenciones frescas
e ideas de victoria,
por qué a mi, 
si el sol brilla para todos,
es que sufro un castigo
entre la sombra de este sueño
sin nombre, sin alegría.

A cuál destino responde 
el ser humano,
sin más palabra 
que la propia,
con voluntad quebrada,
sin otro deseo que huir
de las ideas que gritan,
si la primera verdad
la tiene el alma,
deja abierta una ventana.

Quién puede saber,
si la vida nos pertenece,
si escribimos de ella,
sólo llanto y mansedumbre,
o alguna sonrisa oculta,
tal vez, me quede sin aire,
soñando con otro mundo,
en otro cuerpo sin daño,
algo que no sea esta cárcel,
donde sea.

Abro los ojos,
para dormir en paz,
gritando una salida,
de frente a la puerta,
cansado, perdido,
en un jardín de roca gruesa,
solitario, de rasposo cantar,
y sangre en lugar 
de lágrimas blancas.



Ilustración: "Apolo despellejando a Marsias" por Theodoor Galle y Jan van der Straet

sábado, 28 de marzo de 2026

VACÍO

 

Nos sentamos a conversar,
cuánta queja, cuántas promesas,
la noche consumió tu aliento,
con los párpados arriba,
dejando escarpar,
muy lenta, 
la luz del día.

Sueño recurrente,
escribir algo bueno,
con voz de ángel,
brioso, elegante, 
los tiempos cambian
y rápido envejecemos,
persiguiendo la emoción,
el sufrir y un deseo.

Nada basta,
sino encontrar descanso,
leve o eterno,
desde la máquina de los días,
en mecánica salud
o un cuerpo vacío,
donde la mente es todo,
pero el corazón resulta,
nuestro peor enemigo.



Ilustración: Dave McKean

jueves, 26 de marzo de 2026

DESEOS

 

Sucedieron delante de mi,
más de un deseo a la vez,
enfrentados sin misericordia,
tomé uno,
en total oscuridad...

Cerró su párpado la noche,
y prediqué sin miedo,
esperando la sombra,
de mis deseos por arribar.

Tal vez, fue el destino,
fui yo,
un puño de secretos 
por olvidar,
tal vez, debía suceder,
un todo 
o la nada.

Humo, palabras,
infinitos deseos
golpeando las paredes
de mi corazón,
hambrientos como hienas,
y como tal, de mi riendo,
tal vez, fue un sueño,
uno real,
uno sucio,
tal vez, se trató de mi vida,
entera con sus años,
o tal vez,
en pedazos.

Cuéntame una o mil historias,
de éxtasis y violencia,
amaneció a medianoche,
tiritando, sin ropa,
lengua seca, uñas partidas,
cada locura de antaño,
y las metas aun por cumplir.

Si tal vez,
la historia fuese otra,
un pozo o fuente de los deseos,
esperanzado quizá,
saber otra realidad,
pero ni el tiempo detiene
la marea de un malsano deseo.

Y quiero conseguir,
pronto o por la fuerza,
una vida ajena a mi,
si el momento lo amerita,
volver cada deseo 
en este mundo,
una tonta promesa.



Ilustración: "La dama del lago" por Alfred Kappes

martes, 24 de marzo de 2026

SINCRONICIDAD

 

Tomamos del tiempo
un rostro,
un cuerpo,
conveniencia
y casos perdidos,
aunque cuesten 
mil años entenderlos.

Filosofía barata,
sopas en lata,
este mundo gira sin control,
guerras automatizadas,
misiles con inteligencia propia,
mi estandarte,
la religión de occidente,
y poderoso caballero...

Tomamos del tiempo
una oportunidad,
tierra baldía,
considerando lo perdido,
miles de vidas,
según la historia,
narrada por los vencedores,
pero dónde está la versión
que los que nada dijeron.

Qué fue eso cayendo libre
y convertido en llamas,
un bote, una roca, un meteoro,
el satélite espía,
una mezcla de pasado y futuro,
el presente, 
quienes somos hoy,
victoria o tragedia,
avance
decadencia.

Oh, de estos recuerdos,
esos, los más inocentes,
tan vivo estuve ahí,
pero hoy,
adulto y sonriente,
me siento percudido,
esclavo del mismo sistema
de ayer, ambos rotos,
sobreviviendo a 
lo que viene y va,
un mundo loco,
y mi ficticia superioridad,
estrella negra 
rotulando las pieles,
todo sucediendo
este momento.

Tomamos cada mano,
en último acto
por comprender,
lo que habita en el rostro,
nuestro o del tiempo,
un sacrificio,
la despedida,
lo que sea
que significa,
lo que sea
sencillo
ya.



Ilustración: "Seis armaduras apoyadas en la pared" por Adolph von Menzel

domingo, 22 de marzo de 2026

PANÓPTICO

 

Siempre esperé
el momento de pensar
por mi mismo,
radiante de día,
opaco de noche.

Y tuve este sueño,
de un cordero que caí sin fin, 
en una gota de sangre,
resbalando fría sobre el filo,
un ejemplo, 
una decisión.

Continuó el caudal,
de agua turbia,
grisácea en las paredes,
inalcanzables con mil ojos,
acechando en su centro,
entre la pena
y oscuridad.

¿Qué es real?
Un cuerpo escondido
o la vigilia permanente,
la sombra de un mal inmenso,
delatamos cada suspiro,
toda contradicción
y nauseabundo deseo.


Ilustración: "Media luna" por Johan Braakensiek

jueves, 19 de marzo de 2026

CONCRETO

 

Apareció de súbito la luna,
envuelta en humo,
sufrida casi a diario,
dio tres vueltas mi cabeza,
fue momento de otro trago.

Qué vale vestir de gala,
si el sudor a todos nos llega,
dedos pegajosos,
promesas o mentiras,
estoy exhausto,
de saberme ufano, 
un poco de televisión
y después, la tumba, 
sí, consuelo.

Vueltos locos,
nadie llegó a tiempo,
luces en el suelo,
un cigarro en la piel,
bello dolor,
arde licor en el cuello,
bocadillos en los ojos,
este cuarto es pequeño,
oscuro y chueco,
nada como el hogar.

La vida es toda mecánica,
fría, residual, 
guiada por un montón de voces
en boca de nadie,
otro largo transcurrir
en medio de la noche,
con las estrellas apagadas,
este rancio aliento
y andar medio muerto.

Ahogo con esta lluvia,
de mis ojos al piso,
parpadeo sin medir palabras,
manos atadas,
tarjetas cortadas,
mil sueños rotos,
bajo un charco mis zapatos,
ánimo de mierda,
cuan duro es el concreto,
una vez que te lanzas
muy bravo, erguido
y pierdes para siempre
la guerra.