domingo, 22 de marzo de 2026

PANÓPTICO

 

Siempre esperé
el momento de pensar
por mi mismo,
radiante de día,
opaco de noche.

Y tuve este sueño,
de un cordero que caí sin fin, 
en una gota de sangre,
resbalando fría sobre el filo,
un ejemplo, 
una decisión.

Continuó el caudal,
de agua turbia,
grisácea en las paredes,
inalcanzables con mil ojos,
acechando en su centro,
entre la pena
y oscuridad.

¿Qué es real?
Un cuerpo escondido
o la vigilia permanente,
la sombra de un mal inmenso,
delatamos cada suspiro,
toda contradicción
y nauseabundo deseo.


Ilustración: "Media luna" por Johan Braakensiek

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