sábado, 30 de abril de 2016

UN CUARTO MOVIMIENTO POR COMENZAR, TEME PRONUNCIARSE Y VIVIR, JAMÁS FUE CIERTO...


Cuidado si observas directamente los ojos de la luna,
son amarillos como la sangre debajo de mi piel,
pregunté a la noche cuál era mi nombre y respondió
un trasgo de corrompida felicidad,
proseguí entre el camino peligroso y las alucinaciones,
devoré espinas y me bebí carrozas de fuego,
suspiré tres o cuatro veces en la niebla
 y encontré tu sombra silenciosa,
pregunté a la nada cuál era mi nombre y no se molestó
en responder un carajo,
mis lágrimas corrieron y jamás fue su intención conmoverte,
pero nunca estuviste aquí, nunca fuiste tú,
todo fue parte de un sueño, de un misterio, de un mal sabor en
los labios, un sonido extraño, una sensación helada en las manos,
pregunté sin temblar en la almohada,
cuál era tu destino entonces,
importaba lo mismo si debía sufrir una y mil veces más,
terminé por caer muerto en una calle sucia,
respondió una pluma que también lloraba,
respondió que mi nombre era el tuyo,
no me sentí capaz de pronunciarlo,
el mundo continúo girando...

1 comentario:

  1. Qué tal Rogelio, he estado leyendo mucho sobre una temática y me gustaría que con tu oscuro estilo escribieras algo al respecto, hablo de los homúnculos. Por cierto siempre leo lo que escribes, me alegra las tardes, saludos.

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