jueves, 23 de junio de 2016

HOMBRE DE HOJALATA


Viviendo para ti mismo en tu propio espacio interior,
en cualquier día,
llamando hogar este arraigo,
caen la hojas de los árboles,
el viento sopla en diferente dirección,
es tu corazón aquello que no cambia,
nadie jamás dio nada para ti,
viviendo con una esperanza que nunca podrá ser,
nunca podrá ser...

Cae el sol en ocasiones repetidas,
ante una mirada congelada,
tuyas manos, duras y heladas,
jamás creí que pudiésemos pensar tan igual,
comportarnos como si existiéramos,
carecer de emociones,
llorar en el primer intento...

Vives para ser valiente,
pero no puedes creer en nadie más,
ni siquiera estoy aquí,
porque nadie jamás dio nada para ti,
no hay tal como como la vergüenza,
nunca has sostenida la vida naciente entre tus dedos,
tampoco yo...

Tantas veces tarde,
durmiendo con ambos parpados abiertos,
soñando con palabras que no puedan romperse,
ahora nadie cree tampoco en mi...

Cortamos las mismas cabezas,
los árboles cayeron,
la bruma jamás se vio tan entregada,
color de plata y confortable,
no puede ser este instante un lamento,
mucho menos un sueño,
creo que nunca quise saber gran cosa de nada,
nunca deseé conocer a nadie,
nadie que no pidiese mirar directamente en el corazón,
descartando la mentira de una piel de hojalata,
manteniéndose creyente,
manteniéndose con auténtica vida...

Mantienes el temperamento,
nunca te he visto fallecer,
soportando el azar fuera de toda percepción,
complementando la valentía,
el hartazgo,
emprendiendo una forzada retirada,
todos los días son el mismo reflejo,
todos los días se soportan a sí mismos,
contándolos con los dedos,
moviendo ambos ojos
un paralelo imposible de pertenecer,
no te decepciones si no escuchas,
tampoco estoy aquí en verdad.

Manchando el rostro del mundo,
en los mismos ojos vacíos,
esperando por desaparecer todo el dolor,
por olvidar finalmente,
girando la vista,
asustando estos pensamientos,
es el cansancio,
es la esperanza de una valentía que no llegará,
no pueden ser los colores nupciales,
esperas que tu dolor se vaya,
esperas olvidar,
son años diferentes de cuando jóvenes fuimos,
los árboles no caían,
hubo alegría...

Pensamientos plateados que despiertan,
la vida no podría pronunciar mayor crimen,
no puede ser posible ni suficiente,
el viaje sucede otra vez,
sucesos que suenan como un eco,
dentro de tu cabeza,
en mi corazón,
en el centro de este planeta,
es miedo cuando no es posible apreciarlo,
en susurros, en palabras huecas,
las mismas imágenes que alguna vez se dijeron
 verdaderamente enamoradas,
existe un resto que no puede ser expresado,
ha desaparecido,
es el fin y un principio,
el hacha luce afilada...


***

No hay nada perfecto que pudieses tener,
si tus manos lucen llenas,
el ocaso siempre termina llegando.

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