martes, 22 de noviembre de 2016

MURIENDO JOVEN


Solitario dejo de palabras vanas,
un mundo abandonado a su suerte,
los espíritus perdidos se ahogan,
entre más descarnada sea la visión,
más complejo será el dilema.

Solitario mundo de alucinación,
indicio regular de un nuevo día,
las maneras más directas hacia la muerte,
un camino marcado con sangre,
tierra que sufre,
el cielo puede caerse y partirse como cristal,
para jamás regresar sobre los mismo pasos,
el sol es negro y saben a ceniza sus destellos,
todos morimos jóvenes,
condenados a la ilusión de un falso paraíso en
 boca del mismo diablo,
pecadores de este infierno verdadero,
respuestas que supuran confusión,
son sus gritos,
son un ojo cerrado y otro abierto.

Y las imágenes de la revolución,
siniestro grado de alcohol en las venas,
cortadas y mintiéndole a la serenidad,
cause y efecto de propia destrucción.

Apartando este sueño,
el destino es incierto,
por debajo de la alfombra y detrás de las paredes,
tal vez un reflejo distinto en ojos de las estrellas,
muriendo joven,
infinito espacio congelado,
lóbrego instante y figuraciones de necedad,
corriendo en círculos y el estrago de una sonrisa equivocada,
fantasías de cadáveres que huyen,
bocanada de un ángel que promete demasiado,
libertad y un mañana determinado a ser inusual,
trayendo consigo el aire de todos los pulmones,
trayendo la fe de los olvidados,
muriendo joven,
misericordia de roca,
uñas de arena.

Nada parece certero,
nada parece verdad,
solitario es el mundo de cabeza,
un largo camino hacia ningún lugar,
cruzando muy cerca de los últimos días,
tocándolos,
el camino más seguro,
cercano para no poseer esperanza,
campos de miseria,
en pesadillas de todos los muertos,
disfrutando del viaje,
la vena ha explotado,
una consideración con nubes grises,
satisfaciendo la edad que vuelve con cáncer en la boca,
solitario dejo de eventos insufribles,
sí, es el nombre,
el juego que siempre rompe,
perdiendo en el tablero decisivo,
perdiendo en dicho juego ya ganado.

Son años diferentes,
cuando la vida solía durar más,
fue tan sólo otra ultimada ilusión,
recordando las lineas finales antes de caer,
caer sobre la almohada,
caer en el piso mojado,
caer desfallecido y resuelto a soñar,
prematuro despliegue de artificios,
negando la valentía,
supurando el susurro que devuelve calor,
la técnica insuperable de pánico,
arcoíris de amor,
ojos del agua,
respiración de todos los buenos deseos,
llenando el pozo con estas lágrimas doradas,
de regreso la vena cortada,
la promesa perforada,
muriendo joven.

Explorando debajo de esta lluvia,
cientos de lugares a la vez,
es un mundo solitario,
habitación oscura de parpados,
la noche que nunca termina,
otro comportamiento,
no es excusa la pasada miseria.

                                                                                                Dedicado a Layne Staley


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