Llega octubre y resplandece,
montado en corcel plateado,
detrás grita el sol un fulgor rojizo,
en corazón de todos sus días,
rompiendo la cima del delirio.
Llega octubre con noventa y nueve palabras,
desembarca desde el centro su nave de cristal,
sujeta sus labios y calla,
serenidad no avisa de nada,
avanza y el crepúsculo baña su jardín de ensueño,
moviendo las manos entorno al viento,
llega para nunca irse.
Palabras escritas sobre la piel de la
humanidad,
furiosas, envueltas en fuego,
tras el paso de un verano indiferente,
nada es igual como en los años
ahora, se ríe de sí misma.
Se cuela viento en los pasillos de la mente,
no te permite dormir,
porque es una voz,
porque es una voz,
un llamado,
llevándose los recuerdos,
tan maravillosos,
transcurridos en un parpadeo,
cuando los corazones latieron con fuerza,
un implacable marcha.
Gigantesco ruido en fauces de octubre,
deslizando sus estelas en el firmamento,
un debate en la idea del infinito,
frente a las estrellas,
un debate en la idea del infinito,
frente a las estrellas,
que la noche cobija,
cayendo a la tierra como fragmentos
de un corazón que se rompe,
contraídos por la intención vivir,
bajo del océano y silbando con el viento,
nació la belleza en un instante.
Llega octubre,
rompiendo capas de hielo,
con su presencia y virtudes,
clarividencia de diáfana ensoñación,
situando sus ojos sobre la luna de plata,
soñando a través de los días,
feneciendo a la sombra del mundo,
entre relámpagos y fulgores,
entre lágrimas de hierro y majaderas envueltas,
poco importan los pecados ahora,
no existe un final,
con su presencia y virtudes,
clarividencia de diáfana ensoñación,
situando sus ojos sobre la luna de plata,
soñando a través de los días,
feneciendo a la sombra del mundo,
entre relámpagos y fulgores,
entre lágrimas de hierro y majaderas envueltas,
poco importan los pecados ahora,
no existe un final,
sólo necesidad de continuar,
hoy peces y pájaros se han ido,
tras la vergüenza,
tras la vergüenza,
yo los saludo.
Llega octubre entre la histeria
Llega octubre entre la histeria
de estos tiempos,
de tumultuosas dimensiones,
de tumultuosas dimensiones,
octubre, blandiendo espada y bandera,
apagando el sol y fluyendo
apagando el sol y fluyendo
antes de la medianoche.
Imposible es una palabra
muy grande,
como azul es el cielo,
roja la sangre,
estrellas que rivalizan

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