Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
lunes, 4 de diciembre de 2017
MANZANAS
Partiendo de una iglesia a otra,
previniendo el odio,
por todo camino hasta vislumbrar un sol esculpido,
pegado en el horizonte,
marchitando los días que resuelven el misterio,
de la vida, del amor, de la muerte,
caen las manzanas del árbol,
escucha sus voces...
No se desvanece el día,
han pasado nueve años,
volaron los pájaros hacia otra parte,
rodaron las manzanas cuesta bajo.
Enamorado sopla el viento,
una suave canción,
desde las raíces,
a través de la noche,
contando en reversa,
una historia equivocada,
mordiendo el corazón de la manzana,
brilla como un guiño del sol,
bebe entero su sabor
y todos seremos semillas,
de flores de buganvilia,
preparados para abrir los parpados,
seremos los avechuchos,
listos para volar el siguiente día,
congelados sobre las tibias nubes,
lamentando la conclusión de la poesía sobre
todas manzanas,
tal como esta tierra azul con sus planicies floridas...
No se desvanece el día,
arden las estrellas ocultas en la negrura,
parecen aullar a la luna,
todas son manzanas podridas.
Se erigen los ríos como único camino,
en esta tierra verde y sedienta,
continúa emborrachándose el ánimo,
el ritmo cadencioso que resulta ser distinto,
la vida es sinónimo de libertad,
debajo de ramas mojadas con sudor humano,
quemadas en su aliento,
esperando por la causa y el efecto,
desapareciendo tras el monte muerto,
el cielo es orgulloso, es un ilimitado océano,
inmerso en un sueño de oscuridad hermosa,
descendiendo por encima del anhelo,
encendiendo los gritos,
naturaleza de los niños inciertos,
naturaleza de las almas perdidas,
naturaleza fantasma de sentimientos mal habidos,
un guiño de sangre para la mañana después de caer,
desde la copa del árbol cortado con hacha,
a través del camino que no es sendero,
es una vergüenza.
No se desvanece el día,
permitiendo descansar las cicatrices,
abrazando una vez más el destino,
mordiendo todas las manzanas...
...en la garganta.
Ilustración: Las manzanas más rojas en el pie de un árbol por Gustave Courbet
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario