viernes, 29 de junio de 2018

UNA HISTORIA DE VIOLENCIA


Nuestros políticos,
son grandes oradores,
sobrevivimos a sus mentiras,
espectadores de la mediocridad,
cubriéndonos con el mismo vendaje,
mojándolo con sangre de los desaparecidos,
68-71-14
Curso intensivo de historia.

Una historia de violencia.

Nudo en el estómago,
donde el sol se esconde,
miseria provocada,
indiferencia como parte de la vida.

Y son los muertos quienes nada sienten.

Nuestros políticos de mirada borrosa,
representantes de la guerra y la falacia,
conectados bajo el yugo de la misma secta,
hablando de bombas y disparos,
mirando las mismas tragedias. 

Nuestros políticos son grandes oradores,
conjurándose tras las ventanas,
mostrándose cariño,
unos a otros,
muy orgullosos.

Nuestros políticos no nos defienden,
su labor es hablar sin decir nada,
moviendo las manos,
realizando remolinos en el aire,
durmiendo bajo sábanas de seda,
viviendo su tiempo en vano.

Nuestros políticos son criminales,
sólo comprenden la sumisión,
el terror que imparten,
mediante su corrupción.

Todos nuestros políticos son dignos de respeto,
pertenecen al mismo lamento.

Derritiendo nuestros ojos,
voluntariamente contando los minutos,
antes de sentir los golpes en el suelo,
latidos de un corazón castigado,
cadena humana,
erigiéndose alrededor de un fuego,
quemando vivos a todos
nuestros políticos.

Esperando cien años,
cruzando miradas,
muriendo los planes,
vidas frustradas,
delante del sueño de la guillotina,
esplendidos políticos.

Hablando de un Estado alterado,
amigos de los pobres,
donando sangre negra,
cantando miles de donaciones,
grandes políticos,
así apestan,
como chacales,
veneno de serpientes,
animales rastreros,
grandes políticos,
rostros de televisión,
sobre las paredes,
bajo los parpados,
recuerda sus nombres,
grandes políticos,
hechos de plástico,
respirado nada.



domingo, 24 de junio de 2018

LA MANERA DE LOS LOCOS


Todo lo que sé,
protegido por esta mente,
es carne, pensamientos centenarios y corrientes eléctricas,
la instrucción humana de destruir,
manteniendo el control sobre sus funciones,
propias y ajenas,
quemando banderas, monumentos y porta vasos,
supuran las emociones como jugos gástricos,
dedicados a desperdiciarse,
agujero negro de los pasos olvidados,
logros sustentados por méritos metálicos,
todo lo que sé,
torcidos instantes que nunca irán despacio,
animación en desenfreno,
mi nombre es real,
la ciudad es real,
la música es real,
mi ropa es real,
Dios es real,
la manera humana de destruir,
el comienzo resucitó desde el polvo,
humedad contaminada por el hierro y cristal,
mostrando un universo tan indiferente,
sentimientos encadenados a la nada,
una nada real,
plástico real,
euforia real,
minutos reales,
contaminación real,
envenenamiento.

Escritos sobre las visiones,
guerra fría hirviendo bajo los pantalones,
palabras secretas bajo máscaras rojas de acrílico,
significando hipnotizada felicidad,
la guerra es el éxito, el propio y siempre ajeno,
un sapo mutante referente imbécil de la futilidad,
alfabetos cifrados,
las mentiras llegadas desde marte,
u aire externo,
blanco como la radiación de los días,
una sonrisa en frenesí,
preguntándome qué hacer,
preguntándome hacia dónde ir,
el filo inocuo de la navaja,
el nudo indescifrable del nudo transverso de la soga,
hablo porque tengo boca,
soy el gran estúpido,
cuánto odio a la imagen en el espejo intoxicado,
siendo 10:15 p.m.,
una explosión de carácter maligno,
cuánto odio al que paga y las ordenes dispersa,
hablo porque tengo boca,
soy el gran estúpido,
lo odio porque acierta,
posee ojos para secar el sudor de los billetes,
a dónde llegamos después de evacuar,
a dónde decidimos cavar las tumbas.

Todo lo que sé,
somos libres de hacer y pensar,
conceder y actuar,
impulsos de electricidad y otras fuentes
 de incomprendida sabiduría universal-cosmo-espacial,
poesía como definitivo sustento,
para oídos, latidos, riñones, arterias y sermones,
no es lamento, sólo regocijo,
platino indice de expulsión,
es el dolor,
es la sensación que incinera,
el tema conyugal envuelto con lustre celofán,
una eternidad esperando,
sobras de las fuentes de ruido,
un giro de cabeza antes de concluir,
una manera humana distinta,
inicial para contrariar los sistemas de fascismo,
manera humana de destruir,
clásico método de gritar el fuego,
locura pasada de moda,
todo lo que sé,
un planeta entero llorando,
a la forma estoica,
ignorando por avaricia,
ignorando por apatía,
ignorando por ignorancia,
se retroalimentan los ojos,
las mentas de carne, electricidad y voces encogidas,
es tarde.

Todo lo que sé,
distancia de cromo,
un planeta por encima de millones de discusiones,
el odio sirviéndose real sobre la taza,
caliente, tanto que enajena,
enerva.

La manera de la paz.

La manera de los locos.



viernes, 15 de junio de 2018

EL SOÑADOR


Muchacho.

Hombre.

Vistes con piel distinta,
tiempo es de madurar,
qué ridículo, qué abrupto,
sueñas todo el día despierto,
con una estela que hilvana virtud,
tramando una insurrección que no traicione
la sangre, las ordenes, el equilibrio impuesto
 por consciencias duras y pesadas como las rocas,
ahogándose en ríos negros de insatisfacción,
soñando no vives en realidad,
expresa en carne propia,
centurias de poesía,
cielos de oro que centellan a la vista,
sal del camino,
eres diferente.

Nadie te golpea,
nadie te insulta,
nadie te humilla,
no trata de esto la vida,
siempre serán las mismas preguntas:

¿Qué es la libertad?

¿Es este mi error?

El miedo posee todo,
bañando los sentidos y paralizando las oportunidades,
enterándose del fracaso, un trabajo que se sueña a sí mismo,
Soñador, es momento de salir,
momento de arriesgar todo,
hasta la vida en una larga distancia,
de centímetros, horas, kilómetros y años,
tengas por ultima vez miedo,
abraza tu sueño más importante,
no lo sueltes,
sea para ti huracán regenerando la sangre caída,
sea para ti tormenta de carne que recubra sentimientos llanos,
ahí la meta,
aferrate
no temas,
apuesta TODO AL GANADOR.

Tú.

Este mundo es un planeta solitario,
llega a puerto y quema tus naves,
no temas por morir en el intento,
nadie jamás te creerá o querrá,
no temas vivir o amar,
vivir como una verdad,
la tuya.

Soñador,
abre tus parpados...

¿Qué es lo que ves?

¡Arriésgate!

¡Arriésgate!

¿Quién eres frente al espejo?

¡Vive!

¡Vive!

Deja de soñar con arena,
construye tu castillo con oro y plata.


TRATADO DE ZOOLOGÍA


Llegando con vida hasta el momento preciso en la historia,
distorsionando la voz conforme los dígitos intercambian
 de lugar con sombras y rostros obtusos,
llenando las calles desde el año 2000,
hoy tan lejano, débil, impactado sobre el pavimento,
tratando de alcanzar nueva materia,
mediante descubrimientos de carácter belicoso,
abortos descargándose desde la página principal,
ojos dedicados a la masturbación,
libertinaje radical,
ciudades de vanguardia, desde París, Berlín y Nueva York,
existe un acoso más grande que una fantasía de amor,
existe un peligro más diminuto que un corazón roto,
derogando satisfacciones por sueños convertidos en arena.

La era del fin del mundo,
arribo sorpresa bebiendo del vino más dulce, más agrio,
más rojo que las llamas sucumbiendo a la fuerza de la tempestad,
no te permitas continuar pensando,
es motivación insulsa, una actuación inútil,
dibujando las sonrisas de una humanidad con colmillos,
tan salvajes como las bestias mecánicas de un futuro distante,
familiares de un mártir sintético,
llorando litros de dolor con alta denominación,
ganando libertad antes que la abominación económica suceda,
antes de terminar con los pactos y sellos gelatinosos,
antes de irrumpir en el palacio  de gobierno y robar las cuentas frecuentes,
derogando una vez más,
maleza y dedos sueltos,
huesos dulces,
salpicando sangre salada en habitaciones azules,
condiciones de contrato,
condiciones de maltrato,
perros por humanos,
aves por niños,
interpretando bienaventuranza en roles secundarios,
sueños derramando esperma,
era oscura secundada por la dorada,
alegría de selvas destruidas.

Cabalgando antes de la caída,
sean los cuerpos piezas de acrobacia,
traicionando corazones petrificados,
resignándose a perder, a nacer deformes,
crueles humanos,
crueles sus máquinas,
crueles unos con los otros,
crueles animales,
desgastado el amanecer con licor,
la trampa de la desesperación, muerte,
ángeles transformados en sucios fantasmas,
prostituyéndose para una guarida salvaguardar,
miseria a costa de la cima incandescente en un cigarrillo,
simples palabras y amores que gritan como flores apagadas,
aire siniestro con rostro parco y manos que sangran,
miel preconcebida desde el útero,
super-raza inmersa en la mentira de su honda soledad,
una pantalla y su mosca de patas color crepúsculo esmeralda,
ojos como cientos de cámaras de video,
diminutas como el sol cuando es eclipsado por una interna
 defunción, hoy los feroces no mienten...

- ¿Eres tú el cuervo?

Un secreto sobre otro.

Oro para los ladrones.

Sufrimiento para los débiles.

- ¿Eres tú la cigarra?

Colgados por las caderas,
análisis de datos, monto de los pecados,
degustando el sabor del frío, la caricia insolente,
violentando los órganos móviles,
ahí están los acróbatas,
ahí están los informantes,
las pezuñas,
ahí está los asesinos,
ahí están, dividiendo valientes y cobardes,
los picos y crestas,
ahí están los creyentes,
ahí están los ciegos,
garras y rayas,
colas y sueños de una vida concluida,
ahí están los enemigos,
ahí están los bastardos.

Ahí están los asexuados,
ahí están los jueces.

Ahí están los soñadores,
ahí están los poetas...

derribando los pilares,
civilización hermosa quemando el pasto.

Quemando el mar de color verde.




Ilustración: Fragmento "El Jardín de las Delicias" por El Bosco.

T9EMPO


Puedo escuchar lo que dice el reloj,
manejándose distinto a los humanos,
vistiéndome con aquella tristeza azul,
ofendiendo con sus promesas,
con su verdad.

Contando segundos con los dedos,
deseando escapar de mi realidad,
fácil es olvidar,
maniobrando con palabras sencillas,
a las propuestas de éxito renunciar,
no es mi lugar.

Tengo colocadas las manecillas,
hacia la autocomplacencia de los desdichados,
es mi nariz explotando,
desearía desprenderme del corazón,
tinieblas y otras joyas,
mis ojos en sus propias cavidades,
desviándose. 

Irregularidad en el tiempo,
sueño despierto a medianoche,
opciones, tantas en la vida,
fórmulas ganadoras por igual,
callejuelas y otros centros de placer,
capacitándose hasta conformar una oligarquía,
centro financiero universal.

Hoy, me visto con un suéter viejo,
no tengo más defensa,
seré por siempre culpable,
a nadie he lastimado jamás.

Creo que pronto moriré,
no es hoy el día,
mensajes cifrados,
tela que se desgarra,
meditando sobre la orilla del mundo,
caen las aguas,
rayos tóxicos del sol,
mírame,
no volveré a renunciar,
todos los días son para ganar.

No logro desvanecerme,
tan sólo continúo.
En un sonido.
En un chasquido.
En un síntoma.
Recordando.

Mis amigos son humanos,
pensando y creyendo en los autos,
desenvolviendo sus vidas,
eso dice el itinerario,
suyo, propio,
escrito con tinta invisible,
eso dice el reloj,
no son imaginarios,
eso dice el reloj,
se quiebran sus parpados.

Si el tiempo es relativo,
¿Dónde quedan sus aposentos?

Un solitario parecer,
en algún instante aparecido,
llegado desde la nada,
tan de pronto detenido.

Si tenemos el tiempo contado,
por qué se desperdicia como el agua
 cuando fluye a través de las tuberías...




Ilustración: Obra Única por Carmen Luna

jueves, 14 de junio de 2018

NIÑO SALVAJE


Niño salvaje,
naciste para destruir,
tu cuerpo,
tu alma,
adquiere una nueva instancia,
un mundo donde pertenezcas,
un mundo solo para ti,
para romperlo todo.

Niño salvaje,
te rehúsas a abandonar,
todas tus penas,
todos los temores,
¿Por qué vives en la frustración?

Niño salvaje,
tan sólo quiero vencerte,
separar mi conciencia de la tuya,
ser libre,
conforma mi vida,
sepárala de la tuya,
Niño salvaje,
eres una sombra,
obra de la imaginación,
esqueleto, furia, miedo,
Niño salvaje,
quiero separar mi voz de la tuya,
epicentro de mi propio sismo,
el fuego te penetrará
a través del halo nocturno en tus ojos.

Triste destino,
aguardando,
peligro,
indomable filo.

Niño salvaje,
lucha por ser libre,
el mundo no es para los cobardes,
la vida es una,
no distraigas tu camino,
el mío es distinto,
luchemos hasta destruir,
quieres ser libre,
seré libre.

Niño salvaje,
eres un hombre,
bailando sobre tu tumba,
los días vuelven para despertar,
las noches caen una y otra vez,
siento este ardor en mi pecho,
quemándome el corazón,
arrastrándose dentro de mis venas,
verás la luz.



domingo, 10 de junio de 2018

COLISIÓN


Una vuelta y otra,
cruzando como saeta en llamas,
flecha carnívora sostenida sin luz,
apagando los influjos verdes, morados
 de una primavera de futuro,
a la distancia de diez años perdidos,
diez años escribiendo,
sumergido en fragancia y éxtasis
 de la maravillosa poesía,
sin existir remedio gélido, es hervor,
el ruido y el silencio,
paz, miedo, devastación,
fracturando invisibles corazas de alegría,
de letargo y carne humana,
es cierto,
los números cuentan la verdad dicha en circuantancias
certeras, desconocidas, sociales y nuevas vísperas,
lujuria vital irremediable, imparable.

Vitalidad, bailando delante de su impropio disfraz,
rescatando las respuestas,
escondiéndose bajo la inmensidad de la sombra de sus huesos,
y es amor,
propio, ajeno, inhumano, a la fauna y un grito de auxilio,
flores compartiendo el mismo nombre, el tuyo,
desvanecedora de días sufridos,
el presente condenado a repetirse contra los lamentos,
las quejas y la amarga victoria de una vida yuxtapuesta
 en su fin, su extorsión entregándose al deseo,
asesino de mares, de soles, de nieves, de esperanzas,
cuídate de los pensamientos y placeres llanos que mueren,
mueren pronto y se borran para cuando otra personalidad aterriza,
eres tú contra tú odio y el reflejo tras el cristal parco del espejo,
eres tú contra tú desprecio, eres peligro y no sabes quién eres
 porque no importó salvo diamantes y ruinas de opulencia,
quién fuiste toda tu vida cuando giraste e imaginaste y soñaste,
el ruido, forjando familia y un éxito ajeno a ti,
a ti,
sobreviviendo a pesar de no contar con los dedos puestos en el cielo,
cortándolos y acostumbrándolos con relleno de maíz quemado,
despierto y conjugando los lamentos,
no es un juego,
no es un arco reflejo,
no es vida, no es muerte,
es vacío es nada es limbo es mierda,
no es poesía, no es sobrenatural, no es espiral,
es silencio y aburrimiento.

Los microbios de mordidas e impulsos rosas y sentimientos flagelados,
riendo gritando los secretos sobrepuestos en la piel de marfil,
tan fría como los soles de mil sistemas contrayéndose en el universo,
¿Quién lo ve, quién es capaz?
No mirando con ojos humanos,
sino con los de la mente liberada de contrariedades y pasajes
 laberínticos de conceptos enajenados como tiempo y espacio,
voces y letras, palabras y nuevas nuevas risas,
es olvido de llantas gastadas por el humo y cemento,
tracción inmóvil que culmina,
no hay luz sin tormenta,
no hay santidad sin derramar sacrificio,
no hay victoria sin haber asesinado el miedo este y otros días,
todos cumpliendo su lamento entre sexenios corruptos,
tan graciosa es la piel que mudan los años idos y marchitos,
todos exceptos los nuevos años en desconcierto,
creciendo en las imagen paralizada de piernas y brazos,
cuerpos y resplandor de un sol matinal que suda,
da vuelta,
da otra vuelta,
una más,
gira...


martes, 5 de junio de 2018

DERIVA


Viajando por el tiempo,
tiempo a la deriva,
mirando a través del cristal,
hacia lo imposible,
perdiendo algo más que momentos,
una vida colocada en las alturas,
más allá de la pupila blanca de las nubes,
sumergido en el azul del cielo,
un océano reverso,
deseando poseer alas,
propias y no sólo figuraciones,
ser poeta de toda la vida,
viviendo por y para las palabras,
confabulando nuevas historias,
minutos derrochando emociones inversas,
viajando a pesar del mal clima y su tormenta,
toda una vida bebiendo de la misma fresa,
directo del corazón,
humectando los labios,
azúcar que nunca amargue su parecer.

Llegó un sonido,
fue un día soleado,
2001,
todavía eran jóvenes mis días,
abstinentes, felices,
incapaces por desaparecer,
siempre buscando,
compromisos y alegrías nuevas,
redescubriendo las mismas calles,
imaginando una vida callada,
malogrando el corazón,
siempre despejado,
siempre abierto,
para cuando el destino llegó,
para cuando esta vida ominosa concluyó.

Son las 10:00
anocheció tan de pronto,
bajo la colina,
aguardando sobre el valle verde,
donde las rosas se venden baratas,
durmiendo esta y otras noches,
en parpados de las estrellas,
años de orfandad,
recordándolos en soledad,
quizá demasiado tarde,
duermen las lágrimas,
no nacerán de nuevo.

Todos esos recursos,
cuando el viento tembló,
sintiéndose valeroso,
por encima de la tierra,
ahogándose tras la sombra del sol,
avanzando solo,
celebrando su desaparición,
su salida, la huida,
trayendo en su sombrero
 toda la lluvia,
llevándosela en el bolsillo izquierdo,
roto de aspereza,
soñando con esas tardes nubladas,
viviendo de nuevo los días soleados,
recordando para inaugurar,
visto el mundo desde el silencio,
desde la vacuidad como regalo,
vacante como los últimos instantes,
suspirando por aquello que se va,
lo que sabes perdido,
visto una vez,
visto para siempre,
esto es saber,
esto es jugar a desconocerlo,
esto es volver atrás,
mirar de frente.



viernes, 1 de junio de 2018

PRESIDENCIALES


Elegía para nuestros Presidenciales,
sometiendo a la población,
bajo el efecto de su rumiante tradición,
padeciendo la enfermedad de sus discursos,
ritual sin cuerpo ni lógica,
espectáculo donde escapan los sesos,
hacia la nada,
como miles de muertos.

Alternativa, no existes,
rodeandonos con cuerdas de colores,
ocultos bajo toneladas de maquillaje,
nos pintamos los malditos labios,
pantalones bombachos,
con rombos de colores y puntos de terciopelo,
adornos ridículos,
somos la imagen graciosa del otro lado del espejo,
Presidenciales,
son el hazmerreír,
no son salvación,
jamás en sueños de nadie serán "la mejor opción",
son el cuerpo desdibujado,
el reflejo pútrido,
palabras huecas,
el veneno,
la mentira,
los payasos grises,
ensangrentados.

Presidenciales,
no son graciosos,
son la blasfemia,
el insulto,
su pueblo los odia,
tienden su mano a una nada imaginaria,
paridos durante una revuelta falsa,
mentirosa, tal como la ironía puede matar,
marionetas de otras redes,
no invisibles del todo,
sirvientes de ordenes mayores,
de una corrupción tan antigua como los nombres,
de aquellos que mangonean las decisiones,
Presidenciales,
por siempre habitarán la oscuridad.

Iniciando con un mal chiste,
la gente, su desgana,
una marcha de setenta años,
doce equivocados,
seis en bancarrota,
ennegrecido resultado,
fatal destino,
pareciese inconcluso el camino,
resultando en el mismo circulo,
creyendo en el engaño,
"cambio", ficticia promesa,
mordiéndose las manos con rabia,
explotando en el rostro 
 de los medios de comunicación pecadores.

Dirigentes infames,
patiños principales de este espectáculo de horror,
nadie se preocupa por preguntar,
tampoco se molestan en explicar,
pareciera un lenguaje distinto,
órgano intranquilo por el cual se comunican,
encerrando sueños ajenos en una burbuja sin aire,
pervertidos e inútiles,
tóxica emoción de estos animales,
pensándose dioses por encima de una
 sociedad ignorante, pobre y beligerante,
hace tiempo murió la revolución,
nunca más regresará,
no esperen verla,
porque nunca seremos libres.

Quizá nadie posee culpa,
somos parte de la misma bandera,
rota, caída, blanca,
hablando y gritando todos 
primitivos como mote,
el precio de los impuestos,
esta nación no lo reconoce,
Uds., presidenciales, no nos representan,
son la misma escoria de otros años,
aparecen para después volverse sombras.

No son líderes,
caen sobre sus propios pasos,
obedecen sin refutar,
cuestiónense como nosotros lo hacemos,
prisioneros de la ceguera,
son una imagen deslucida,
nunca otra cosa.