jueves, 27 de septiembre de 2018

APAGÓN


Dedicando primeras horas y finales a una militancia,
recuerdo de instantes sometidos por la austeridad,
esta es la vida,
un trapo mojado sobre la frente,
esta es la vida que seleccionamos,
enfermedad bajo un cielo inclemente,
trago amargo sin licencia.

Acarreando los pasos una y otra vez,
desde infantes hasta envejecer,
tímida decadencia,
el tiempo tiende a engañar,
verdadero asesino.

Reconociendo tus vísceras a través del ruido,
víspera con los huesos...

¿Cuánto tiempo ha pasado?

Elegimos una ruta,
destello cuyo costo resulta ser la vida,
permaneciendo rota, lóbrega,
horas contiguas de sufrimiento,
imaginando otra realidad, 
otro mundo,
no tan distinto,
soluble en agua,
reflejando para siempre la luz del sol.

Sean otros rostros, otros momentos,
otros sentimientos, otros nombres,
sientes lo que yo...

Miedo, estrés,
ansiedad por sacrificarme,
empalar ambos ojos,
lacerar manos y pies,
¿Dónde queda mi dignidad?

Mi derecho a vivir y morir.

¿Quién elige el lado negativo de la libertad?
Todas las calles dejadas atrás,
Todos los labios  dejados sin besar,
independencia para elegir,
una pésima dependencia,
las espinas, el veneno,
las criaturas, las pesadillas,
este destino, los días,
los mártires no conceden opción,
duermen con la espada,
el revólver bajo la almohada.

Esta es la vida.

Arreglos florales,
Frente las lápidas,
voces provocando eco,
eco tras las paredes.

¿Cuánto tiempo ha pasado?

He perdido tanto,
alegría, ilusión,
vislumbrando lumbre sobre mi piel,
cuando a nadie pregunté...

¿Qué se siente estar vivo?

Desperdiciando la juventud,
revolcándose bajo una laguna mental,
la vida no es un lamento cotidiano,
años que bailaron para evitar morir,
un sueño vulnerado
no puede ser la vida que elegí
siendo otra instancia vacía.



***


En el horizonte los deseos cobran vida,
aquellos de juventud llegada como una bendición,
por el tiempo arraigada sin dormir
 y concluyendo lentamente,
una broma mortal...

¿Es la vida que tanto se prometió?

A veces, me pregunto:

Si brillará el crisol mañana.

Si es justo desear lo imposible.

Si esta piel se convertirá en ceniza.

A veces, todavía me pregunto…


Y una voz dice:

Tienes este mundo,
con sus rincones y alrededores,
rodeado por carmines,
fragancias y colores extraídos 
 desde la profundidad de la pupila,
internos como cavilaciones eternas,
hemos recuperado lo perdido,
a través de sufrimiento tan gélido,
a través de miseria ardiendo bajo la piel:
Inocencia, alegría,
otra oportunidad,
el mañana no es ayer,
nada se menciona igual,
imágenes emergiendo desde el ancho mar,
conformando los recuerdos,
irradiando un nuevo sol,
yace suspirando la esperanza,
marchado tras el tiempo muerto,
nocturnos y matutinos,
volcándose tras los errores,
temor habitante del futuro,
el futuro es hoy,
el temor es real.




Ilustración: Autorretrato por Ernesto Sabato

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