viernes, 28 de septiembre de 2018

NEGRA ES LA NOCHE


Negra es la noche y también respira,
latiendo está su corazón,
en alas de un ángel perdido,
tras los parpados de los árboles,
altos, viejos, pardos y rotos,
cuando los hombres mueren,
su recuerdo prevalecerá si 
 fueron mencionados como héroes,
así de negra es la noche y también observa.

Las voces suceden tras el horizonte,
ocaso cuando los perros ladran,
amanece tras horas de hastío,
luces transparentando peligro,
su destino es morir al caer,
álgidas serán por siempre,
almas en pena, voz en el eco,
rondando pasillos largos de ciudades confusas,
preguntando una y otra vez por su nombre,
cuando la luna acalora distante
se despiden.

En el centro de la noche,
brillan un par de estrellas,
ojos sirviendo como blancos testigos, 
la tempestad es un sueño,
por el silencio obediente,
un cuarto para la hora complaciente,
encima de los cuerpos sentenciados.

Apariencias equívocas,
señales como nubes en el cielo,
cayéndose en pedazos desde su interior,
circunstancia quemándose,
alrededor de la gloria,
apostando ciegos en la oscuridad,
suspiran para siempre olvidar,
hasta quebrarse,
vaho nocturno diluyéndose a través la voz.

Se te hunde el alma
abre tus sentidos
a Cristo
en carne y fuego
vuelve a la vida
respira.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario