Esencia del momento,
un corazón que late,
siempre deseando,
esperando amar,
un enamoramiento nace,
amanecer de un mes.
un enamoramiento nace,
amanecer de un mes.
Septiembre que llegas,
tu propia victima eres y así te vas,
un juego que enarbola los sueños.
Escuchamos el limite del sonido,
la música es libertad,
una guerra sometida al silencio,
en el recuerdo de todas las noches,
calmas, frente a un fuego apacible.
Un espacio mayor desaparece,
de una percepción de vida,
buscando sabiduría,
buscando sabiduría,
entre palabras duras,
porque todos los reyes son crueles,
la juventud necesita
la juventud necesita
expirar su desenfreno.
Aquí la compasión termina...
Ahora, el agua de las fuentes
tiene un color carmesí,
vertida desde piletas diáfanas,
olvidando que nuestras manos,
son racimos de carne y hueso,
no armas para matar el viento.
Adiós, fulgor
que arde profundo en el corazón,
ya no tienes nombre...
Cuando un albor fenece,
Cuando un albor fenece,
cada sombra desciendo sobre
todos los rostros,
lo que nadie parece comprender,
es la resbaladiza sensación,
es la resbaladiza sensación,
un rojo de llamas,
esencia de un nuevo calor,
porque son promesas,
porque son promesas,
del ruido de nuestro contagio.
Porque somos cuerpos,
voluntad, unión, constricción,
divagando entre palabras
que hunden en eco,
esta colmena de facciones humanas.
Ah, es el recuerdo de nuestros
fantásticos viajes,
un astro de luz incandescente,
entre las olas de color azul,
de mirada blanca,
una luna cuyo nombre fue,
mujer de todos los arraigos,
donde la esperanza no sucumbe,
tú eres, y prevalecerás.
Cándida y cristalina,
nunca existirán tantas sonrisas,
ahora que los poetas,
yacen resguardados en tumbas,
son ángeles en delirio,
es momento de cerrar
las ventanas.
Ya nunca volverán...
Habremos de fingir,
una rueda que semeje las voces,
tesoros fríos,
la danza de las rosas,
estrellas de tela y caridad.
Arriba, saluda el sol,
estrellas de tela y caridad.
Arriba, saluda el sol,
a toda criatura que no conceda hogar,
ay, del futuro,
imaginado a partir de una gruesa lluvia,
una carta escrita con sangre
de todos los sueños,
un juego de misterio,
carcajadas que se van con el viento.
Ay, de esta amargura,
elegante de tiempos mejores,
hace tanto,
cuando la saeta atravesó las nubes,
un niño permanece,
como victima de sí mismo,
sostiene el arma,
abre el reino a su paso...
¿Qué es lo que verá?
Acaso,
todo lo que el dinero puede comprar,
¿Qué es lo que verá?
La esencia,
La esencia,
de todo lo existente,
justicia para los decadentes,
la mano del diablo estrechando.
¿Qué fue lo que viste?
Nuestro mundo moderno,
de la eternidad escapando,
un arma que no mata,
es juventud que devora,
colmillos y garras,
un mundo de placeres,
un mundo de virtudes,
bofetada con el pliego del aire,
liberando nuestro espíritu,
nuestros días convirtiéndose
un mundo de placeres,
un mundo de virtudes,
bofetada con el pliego del aire,
liberando nuestro espíritu,
nuestros días convirtiéndose
en rencorosos fantasmas...
Esta noche,
parece a un poema sensacional,
el secreto mejor guardado,
el secreto mejor guardado,
tras nuestra esperanza,
la inocencia enfrentando un crimen,
cuando Orfeo anunció el holocausto,
tranquilamente, removiendo el pasado,
se convirtió en un dolor,
permitiendo regresar...
la inocencia enfrentando un crimen,
cuando Orfeo anunció el holocausto,
tranquilamente, removiendo el pasado,
se convirtió en un dolor,
permitiendo regresar...
a esos días,
cuando...
el ruido
y
el silencio
otra
vez
se
el ruido
y
el silencio
otra
vez
se
perdieron.
Y descienden
Y descienden
con ambos
ojos
cerrados...
por
la
Cascada
de
de

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