acalorada Noche
tersa en sus curvas y fría en los pendientes
marfil y otredad
soñé con Gargantúa en Mallorca
isla de mis encantos, hotel mortandad,
fenecieron ayer gris jueves los pájaros de Escher
fenecieron ayer gris jueves los pájaros de Escher
quince pisos divididos en tercias y nunca en mitades
pastel nupcial, el gordo lo culmina
y mis noches y mi amparo
y caída libre desde la nube más negra más espesa
dormida como la ceniza volcada en luz diamante
impulso de vientre interno
condescendientes son los anhelos
manos suaves de
algodón
tejidas por familiares ajenos
si me ves, te veo y viceversa
si me ves, te veo y viceversa
la vida ilusión o alegoría
es pregunta
parentela.
Punta de la guerra
simulada correría atrapa muelas
soldados de ébano, sonrisas funcionando
de catalejos para
cegatos,
es dicción es ajenjo
nota suicida feneciendo bajo el mantel blanco
es de noche y Sabina es el maestro
distintos ritmos sonando en voz del eco
y rumbos fijados por el destino carente de rostro
es igual el comportamiento necio
de tarántulas y monstruos
erradicando piel de vapor.
soñé con un crimen
del que resulté culpable
condenado a la prisión de caramelo
por dos años y medio
vigilando conductas enrarecidas
de frenéticos y amantes
colores blanco, gris y negro
negro contemplar en mano de un
jugador de naipes
profesional
es cansado este trabajo y la paga
fenomenal, portar
capa y máscara
una suerte de malhechor bajo luces plebeyas
un gallo bebe café y golpea para desprender el moho
de las llantas
acuáticas de su auto último modelo,
vienen, observan y nada dicen
salvo calamidades de un diciembre amargo
salvo calamidades de un diciembre amargo
2002 fue el año, aunque prefiero olvidar
Misántropo llamando por teléfono
marcando los números dorados de un alba equivocada
Acalorada es la noche
y las muñecas de la decepción, paranoicas.
Vendiéndote por catalogo
Fantasmas de vendimia y rostros en el cielo
Caoba, aterciopelado al gusto, en el fondo de la taza
Dime error, un revólver cargado bajo la almohada
Sábanas de Normandía
Acechando fulgor como un lobo perdido en la playa
Amanece y los muertos ascienden del mar
Un mar diáfano en ojos de amor blanco
Arena luminosa en reloj de arena, es mañana tórrida
Suciedad como venas de enunciada extensión
Boca de los pájaros y palabrería ridícula condenada al
infierno.

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