miércoles, 7 de agosto de 2019

EN NOMBRE DEL AMOR


Dame un deseo,
suave arena de playa,
esta noche,
bebiendo del aire,
embriagando el destino,
transitando capa tras capa del mundo,
este momento,
cuando el silencio es veracidad,
cuando el pasado es uno con el presente,
sabor a crema y fresas.

El misterio cercana la hora,
esperando eternidad,
avanzando directo,
a los brazos del amor.

Brilla el amanecer,
un despertar inesperado,
tan fresco como brisa de nunca,
el color del mar,
azul como el cielo,
ceniza en mis ojos después del
 cándido sueño,
todo el odio evaporado,
los rencores olvidados,
es temprano, es momento para vivir,
por siempre,
acertado,
por siempre,
equivocado.

Esencia de instantes,
cuando el ocaso se anuncia,
hablando un lenguaje distinto,
es el dialecto del amor.

Recuerdos de una ciudad triste,
tan sumergida en agua negra,
su dolor, profundo,
razones para escapar siempre sobraron,
extraño sus peligros,
humaredas y crímenes,
es un recuerdo,
pero continúo su dolor compartiendo,
es mi ciudad,
es un recuerdo,
todo en su interior,
olvidado porque la vida es distinta ahora.

Dame un deseo,
permitiéndome separar,
escrutinio y reserva,
adiós malicia,
aquí es real toda belleza,
donde el mar es esencia,
donde las flores cantan,
castillos en las nubes,
son cálidas las noches,
el vino y el queso,
el baile y las aves de trasnoche.

¡Cuánto valor por parte del sol!
Asomar con distinto nombre,
festejando un día más,
gracias al Señor.

Auténtico,
rotundo sentimiento,
único, absoluto,
brindis en nombre del amor.


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