Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
viernes, 22 de noviembre de 2019
ALFILERES
Tanta obsesión represente sin morir,
sustituto sin cafeína,
este país es una bomba,
extraña y aburrida.
Una vida despuntando sin temor,
decepcionando los minutos,
este miedo será el mismo,
rumor de la voz sin dueño,
regresa esta sombra a su ropero,
dejando atrás la experiencia,
desvistiendo el cuerpo.
Aquí,
en el centro del universo,
tantas amistades gastando dinero,
detectando la voz entre tantas,
aquí es ahora,
ahora es nunca.
Ejercitando el tacto,
a morir sobre metal frío,
dí tu nombre en voz alta,
a media luz,
sometido tras la cortina,
cocinando en la oscuridad,
durmiendo en cama ajena,
una advertencia nunca bastó.
Señala el camino,
destazando mis recuerdos,
son las cinco de la mañana,
es el segundo advenimiento,
adquiriendo todos los derechos,
donde el vino es cuerpo,
cuerpo rojo y sagrado,
si tanto deseas cortar la manzana,
tu rostro partido a la mitad.
Ejercitando la mirada,
qué será de los avaros,
sobre la pared, broma cosechada
desde el viñedo de sangre,
adquiriendo más despojos,
más remordimientos.
Hoy,
mientras acontece la revolución,
fluyen los pecados sin ningún significado,
somos libres, independientes, felices,
nadie podría conocerte mejor,
hoy, explotó la bomba,
hoy, el mundo yace de cabeza,
las religiones llevan al holocausto,
familias conformadas por la cía,
yace tu huella digital sobre la ventana,
venganza, cáncer, insolación, sacro santas instituciones,
paraíso de la humanidad,
hagamos el amor y después,
una guerra inhumana,
supremacía de alfileres,
grandes, chicos, negros, verdes, curvados,
hoy, nada queda para comer.
Conocimos el apocalipsis.
Ya no temas.
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