lunes, 4 de noviembre de 2019

ANÁFORA


Viviendo en el otro lado del mundo,
trabajando una vida común,
viviendo un parpadeo solitario en 2015
una vez y repitiendo las historias,
a salvo del fin de este mundo precioso,
los botes suelen hundirse,
los aviones estrellarse sobre el cielo
 cuando este parpadea en sus estelas,
todas las naves son dinero,
mejor pregúntate,
¿Cuántas historias buenas conoces?
Mejor pregúntate,
¿Qué he hecho de mi vida?

Y la vida continúa.
Y la vida continúa.
Y la vida continúa.

He aquí los policías,
tuertos, nombrados por el rey,
pornografía gratis en actos públicos,
ideas de la sombra en una mente mayor,
rostros en palabras,
fotografías y películas,
discursos, ensayos y espectáculos,
caminos secretos hacia el paraíso,
visita necesaria al infierno.
He aquí los policías.

escucha el susurro del frío...

Trabajar para el gobierno,
no existe absoluta felicidad,
una vida correcta,
una vida a la vigilia dedicada,
nada puede salir mal,
nada existe al revés.
Nadie puede tocarte.
Excepto tú.
Nadie puede matarte.
Excepto tú.

tiene la razón...

Regreso a la marcha,
polvo en la mente,
ojos desubicados,
regreso fúnebre,
eres y no eres,
carne a la venta y
 pensamientos disueltos.
¿Cuál es tu misión?
Detén las manos,
son regalos.
Detén las manos.
El cuchillo.

nunca te permitirán vivir...

¡Mundanos!

Las ranas también pueden sangrar...

Piedras rodantes,
dirigidas al norte y sur de la costa,
el oeste del mundo y sobredosis de frontera,
llevando a sus hijos consigo,
reconociendo la humareda,
una vida montada en aspereza,
los días van y vienen,
estado de gracia en nombre de un
 tiro único en misericordia,
gracia total.
El presente está perdido.
Tierra caliente.
Agua fría.

Y la vida continúa.
Y la vida continúa.
Y la vida continúa.

Nunca dejarás de hablar...


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