jueves, 21 de noviembre de 2019

VOLVER DE LA TUMBA


Busca un día nublado,
a la sombra de esta temporada,
felicidad a manos llenas.

A veces,
no basta el tiempo,
arraigado tras la tormenta,
ven y abraza lo que venga.

A tu rostro,
un brindis,
engaña a todos con tu muerte,
no sabes quién eres,
arrastrando los deseos,
un olvido y romance,
tórrido en piel de otros,
sonrisas sobre óleo,
gestos, miradas,
ademanes y tus palabras,
yéndose directo al infierno.

El mundo a la distancia,
ojos que lloran esperanza,
yendo de un lado a otro,
tu lado brillante u oscuro,
alguno de estos días,
amanece y resulta perfecto.

Van los recuerdos en cámara lenta,
llevados por un disparo,
desde el rifle del cazador,
las paredes de tu odio,
arrastrando tierra suelta y entrañas,
veo a través del temblor en tu cuerpo
aquel agujero en tu alma.

De ayer a hoy,
hombre o animal,
sosteniendo la zarza que arde,
un grito a medianoche,
prisma torcido de tu mente,
arraigado cuando besas un sueño,
la vida siempre cobra un aperitivo.

A lo último que sabremos de ti,
sobreviviendo al día carente de sol,
ambos parpados cortados,
dejos melancólicos de soberanía,
y relata para ti,
el mañana tonándose en ayer,
cuando en tu pasado,
jamás no paró de llover.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario