viernes, 3 de julio de 2020

EL DÍA SIGUIENTE


Vámonos,
perdiendo entre las ramas del tiempo,
hasta que la edad nos alcance,
en la oscuridad de una fiesta,
esta noche es nuestra.

Digámonos un nombre falso,
confesando la sombra que ignoramos,
desperdiciando el tiempo en juegos,
bebiendo la prohibición,
la saliva del otro,
soñando con una piel tan tersa,
con el ímpetu perdido
en el camino.

Hablando de sueños,
a través de las ondas de radio,
imaginando un corazón
confeccionando con diamantes,
una de sus puntas,
escapa de nuestro pecho.

¿A dónde vamos?

Escapando de cualquier vista,

¿A dónde vamos?

La diversión murió.

¿A dónde vamos ahora?

Mira,
las nubes son gorriones,
paralizados en el cielo,
lienzos en tu memoria,
hoy comienza la guerra,
partamos a luchar,

Hagamos un juramento,
para que nuestros sueños,
no queden plantados en el suelo,
no son vegetales,
un juramento para edificar,
el destino que elijamos,
nuestros sueños haremos realidad,
partamos a luchar,
nuestra juventud no ha desaparecido,
porque es la vida y es una,
mira,
arriba en el cielo,
somos nosotros.

Allá vamos,
rompiéndonos la cara,
el corazón, las ganas,
aunque el aire parece muy negro,
nuestras manos son de carne.

Y llegado el momento,
otra vez escapemos,
cuando la edad nos busque,
somos tú, yo y muchos,
globos llevados por el viento,
reventándose a la distancia.

Cuando el deseo cambie,
y nuestro anhelo por fin se canse,
comencemos de nuevo,
allá iremos por siempre,
donde la edad nos busque
y jamás pueda encontrarnos.



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