viernes, 30 de julio de 2021

NO HAY TAL LUGAR

 

No hay tal lugar, 
como aquel que existe en tus sueños,
de planicies ralas, 
iluminándose con el amanecer,
donde el cielo es un puente,
conectando la realidad con tus deseos...

Hoy es un día diferente,
arraigado en el silencio,
con palmas vacías,
de pie frente al abismo,
inmenso y profundo,
pero ahí no dormita la oscuridad,
lo rodea el iris de tus ojos,
como una lustre fantasía,
no hay tal lugar,
a menos que lo quieras.

Comprometiéndonos con esta vida,
con todos los posibles resultados
de cada decisión concebida, 
siempre con el corazón en la mano.

Donde habites ahora,
escogiste  un nuevo futuro,
arropándote con el silencio,
no permitas sea un lento suicidio,
no más, nunca,
no hay tal lugar para el dolor,
prepárate para ser libre, 
para ser valiente,
conquistando tus miedos,
aquí viene la vida...

Aquí está 



miércoles, 28 de julio de 2021

TORTURA ME

 

Sea mi nombre,
un cause de dolor,
para tu pecho, 
espina que diario 
se clave profundo en tu corazón,
seas tú, parte de mis visiones,
para cuando el mundo se acabe.

Tortura me,
con tu implacable indiferencia,
el castigo más arraigado,
la frialdad en tus palabras,
cuando abrigues otro cuerpo, 
con un cálido roce de tus labios.

Sea mi presencia,
sombra de tus pesadillas terribles,
un sonido que no soportes,
muéstrame la palma de tus manos,
formando el muro indestructible,
que jamás pueda derribar.

Tortura me,
no hay dolor más exquisito
que sufrir por tu desaire,
el silencio puro de tu vida,
negativa de compartirla conmigo,
mátame de buena vez,
tú, empuñando filosa espada,
yo desarmado.

Lacera mis brazos,
marca el tórax desnudo que te ama,
corta mi garganta con la extensión 
de tu sonrisa, oculta por la sombra,
ay, de todo este dolor,
lo único real y verdadero
cada noche.

Alejémonos de la luz del día,
temiendo convertirnos en 
racimos marchitos al alba,
temiendo condenarnos, 
por aquello que nunca sabremos.

Hoy, desaparecerán los planetas,
este será su día,
y el nuestro,
haré una última apuesta,
para ganarme tu amor,
invaluable joya que brilla, 
con un rojo intenso,
espesura pegajosa de la sangre,
tortura me y nunca olvides, 

estos ojos te pertenecen,
su mirada indefensa,
mi sed, mis motivos,
escritos en papel quemado,
robaré algo más que una estrella,
el latido perpetuo de tu pecho,
y mientras tanto,
eres tú, la flor purpura del desprecio,
arma automática que no asesina,
eres tú, la mejor tortura.

No dudes, que tu mano 
jamás vuelva a temblar,
déjame ver en tus ojos,
la rabia y decisión,
cobijando las brasas 
bajo la colcha de tus venas,
eres la cadena, 
el tormento,
tortúrame...

Con una caricia,
rompe mi corazón,
como una carta de amor,
tortura me...

 

Ilustración: "Giaele y Sisara" por Artemisia Gentileshi

ILUMINADOS

 

Inanimada generación,
hablando de tabúes y muerte,
solapando su lengua con alcohol,
reservándose la verdad,
hasta el último momento.

¿Qué dice nuestro bolsillo?

Este es un pueblo salvaje,
completo en ladrillos,
de trabajos sin gratificación,
regido por una banda de asesinos,
desviando su mirada del cielo,
para ellos no existe el perdón.

Iluminada generación,
hablando de transformarse,
cuando las palabras son embates,
flechas lanzadas sin control,
muriendo en el fuego cruzado.

¿Qué dicen las noticias?

Hoy el mundo se termina,
mientras luchamos entre nosotros,
se acerca el brillo del sol,
incinerando todo lo que aprendimos,
pero no es posible regresar el tiempo,
no existe otro camino,
el dolor es paciencia,
mantengamos la distancia.

Dulces,
sus vidas significan tan poco,
tan sólo un colapso nervioso,
una mañana pálida,
almas que se irán directo
al infierno, hirviendo 
en el exilio de esta nación,
contemplando un pago
cuantioso por su alma,
escrito con sangre,
sobre piel gris y muerta.

Aquí viene desespera,
trae flores para cada tumba,
negras como los ojos,
amotinándose junto a sus hijos,
de este lado del charco,
contemplando la injusticia,
una pregunta sin respuesta.

Somos la generación estéril, 
por una inyección o más,
ahora somos lo inútiles,
mamando de la poca vitalidad 
en nuestros sueños,
iluminados por el fuego,
susurrando con los labios resecos,
un grito de ayuda...

que nadie escuchará...



lunes, 26 de julio de 2021

LOS CÍRCULOS

 

Vamos pues, en círculos, andando alrededor,
como si las eras repitieran los sucesos,
los rostros, las personas,
con polvo de incertidumbre en los ojos.

Quiero saber,
si en algún mundo cercano,
hay otro como yo,
con las mismas preguntas,
debilidades y pecados,
andando en círculos,
como león enjaulado.

Pretendo conservar la calma,
mirando tras el vidrio de la ventana,
cientos de almas andando sin rumbo,
como cachorros perdidos en este mundo,
sin oportunidad de sobrevivir.

Quiero saber,
en que momento claudicaré,
dándole bienvenida al desastre,
mismo que ya sucedió,
habrá alguien para compartir esta angustia,
el desazón, estas manos cansadas.

Pretendo contener la respiración,
para no ser descubierto,
ignorar las advertencias que suenan más
a mentiras, y seré juzgado,
por mi comportamiento draconiano, 
pero así como todos entendemos
diferente los días y este mundo,
mis razones conservo.

Andamos en círculos, yendo sin mirar de frente,
si el destino es más que una palabra,
ese algo que va más allá del simbolismo,
en nuestros ojos resulta un círculo,
atrapándonos en este mundo,
a dónde vamos, qué haremos,
escapa de cualquier posibilidad,
 de cualquier rasgo de verdad.



Imagen: Nebulosa. 

MI FANTASMA

 

Tengo un fantasma,
cada hora espera por mí, 
escucho próxima su voz,
siento moverse sus manos,
un aire ligero golpea mis mejillas,
quemándome la piel,
y yo confié,
confié que jamás moriría...

El fantasma mira mis ojos,
desde el otro lado del espejo,
es acaso real, 
como un secreto que desconozco,
si acaso podré confiar
y no condenar a muerte mi corazón.

Mi fantasma, 
vive en la misma ciudad,
tiene cuerpo de cromo,
ojos de papel,
voz ronca y sorda,
lo veo en sueños,
sentados a la mesa,
de frente, él pregunta:
dónde estabas cuando necesite
tu ayuda,
¿Dónde está el sol ahora...?

Este horror es verdad,
sucede en mi espalda,
la historia del fantasma,
una sombra que no culmina 
su deseo, anticipando el silencio,
aproximándome a lo desconocido.

Ahora, todo parece estar mal,
cuando en mi pecho existe abandono,
el abrazo frío de mi fantasma,
una luz que nunca se apaga...

cuánto puede durar el remordimiento,
cuánto la soledad mientras vives.



Ilustración: "El Ancestro" por Leonora Carrington

miércoles, 21 de julio de 2021

POR LA GRACIA DE DIOS

 

Ni todo el dinero en el mundo te ayudará,
los mejores recuerdos,
son víctimas de nuestros deseos,
momentos felices que nunca volverán,
proclamamos sanar,
antes que llegue la próxima tempestad,
alcanzaremos, si Dios lo quiere,
un momento de paz.

Ni todo el sufrimiento
a partir de dañar este mundo,
podrá tocarnos,
podrá arrancar la esperanza
de nuestros sueños,
habrán otros días igual de bellos,
por la gracia de Dios,
sanaremos.

Y aunque imposible parezca,
el verde desprende su olor,
el azul destella desde lo alto,
brotan los días con la frescura
de una lluvia de madrugada,
un racimo de flores eterno cubrirá este mundo.

Ni todo el sufrimiento que hacemos,
valdrá más que una palabra de perdón,
porque la tristeza nunca recurrirá un refugio,
es mayor nuestra fe,
en los días, en los años, en la belleza
que trae consigo despertar,
es mayor la gracia de vivir,
con el corazón hinchado de amor.

Desaferrados de la ceniza de lo material,
el cielo podrá caerse,
y la verdad será la mayor mentira,
cuando de la vida deriva la muerte,
suspirando un último aliento,
qué sentido tiene todo
cuando las estrellas dejan de brillar.

Habrá oportunidad de saber,
si tuvo validez sufrir tanto
en este mundo tan grande,
real y auténtico,
bañados con el primer guiño de luz,
ganando un instante de salvación,
por la gracia de Dios.


sábado, 17 de julio de 2021

PEREGRINOS

 

Emigrando de un lugar a otro,
con la mirada sometida al horizonte,
uno y mil soles distintos,
ojos parpadeantes de las estrellas,
quemando el último racimo de flores,
gritando la esperanza,
sobrevivir evadiendo la pandemia.

Un aire silencioso,
imaginación de unos cuantos,
girando alrededor de este mundo,
esperando el cambio prometido,
de vida o era,
religión de los profanos,
andando sin temor,
sin prever su iniciación
en las fauces de una 
oscuridad fascinante.

Y esos mil soles estallarán,
en el corazón de uno solo,
será un cielo muerto,
mito de una tierra que alguna vez,
aguardó maizales y hogares,
para desvalidos, para vulnerados,
allá quedó el eco de sus pasos,
sorteando la gran broma 
del destino.

Es larga la eternidad,
cargando los costales de la miseria,
aun cuando el corazón reciba un vuelco,
motivo para continuar,
lamiendo piedras del suelo polvoso,
ay, de las explosiones,
en medio de la noche,
cuando se hallan extinguido las fogatas,
a dónde irán,
cuál es su origen secreto,
peregrinos de la buena voluntad,
devorándose juntos,
en el sonido de sus palabras.

Es la historia, filosa navaja,
sea una advertencia,
templando los días por venir,
aun cuando el universo conspire en contra,
allá está la verdad a su enigma,
madeja de mentiras,
carrusel nocturno de humana factura,
allá van, 
cuando la noche es más oscura.

Soldados de una guerra sin final,
algo aprenderán entre la destrucción,
marionetas de un poder superior
que reside en una catacumba en llamas,
aquí van y vienen.

El día más largo,
dibujando en el horizonte sin cariz,
caen las piedras el cielo,
sobre el alma de los inocentes,
quién es realmente puro de corazón,
cuando en este mundo,
naces siendo pecador.

Aquí están,
con las manos vueltas cristal,
frías y rotas,
fuera de la sombra sin nombre,
sin hablar o respirar,
silencio, queda tras la muerte
del corazón que les permite
considerarse parte de esta inmensa humanidad.



Ilustración: "El Túnel" por Paul Delvaux

UNO CON LA NOCHE

 

Salimos a la noche,

despegamos,

dignos de vanagloria, 

haciendo muecas al aire,

un gesto heroico,

sin ninguna gracia.


Vivimos de noche,

contando nuestros dedos,

siempre en reversa,

intentando volver,

el tiempo, los recuerdos,

el efecto del envejecimiento

en la carne,

revirtiendo las frías cataratas

en nuestros ojos.


Nacimos de una estrella,

bailando sobre tierra húmeda,

de poema en poema,

uno y cientos,

como sombras que gritan,

realizando fogatas,

sucumbiendo al sabor pálido

de los besos de la luna.


Somos uno con la noche,

clausurando el camino fácil,

para conquistar el peligroso,

trata de eso la vida,

es una, como esta noche,

olvidemos nuestros nombres,

somos héroes,

con ardor en el pecho,

con hambre en la mirada,

esta vida, su gloria,

habrá algo más allá,

cuando la osamenta supure

más allá como una historia

subterránea de la principal anécdota.


No quiero ser prisionero,

no quiero cadenas en manos y cuello,

mis pies me llevan a donde decido,

mis ideas son primero,

caer, levantarse,

romper con esta realidad,

uno con la noche,

cuando el silencio parece perpetuidad,

largo y oscuro,

como dionisiaca deidad.


No puedo esperar,

la vida es hoy,

siempre fue así,

antes de nacer y lo supimos,

la vida es catarsis,

lo digo para jamás callar,

la humanidad no es eterna

y agradezco mi mortalidad,

lo digo una vez más,

el corazón va primero

pero se quema al último.


Y me complace no conocer el destino,

abrazando mis limitaciones,

el triunfo radica en romper con tus normas,

volar donde comienza el amanecer,

me complace conocerme y conocerte, 

lugares, ideas y sensaciones,

no me he desperdiciado,

en este momento,

la medianoche dice su nombre,

faltan horas para despertar

y mi corazón late con inmenso fragor.


domingo, 11 de julio de 2021

HERMANO / HOMBRE

 

Caídos de la gracia,
nacimos del barro mirando el cielo,
creyendo que el futuro nacía en lo alto,
y estuvimos vagando,
con vapor en las manos,
esperando el fin del mundo.

Hermano,
adoras dañar a tu prójimo,
porque no hay mayor satisfacción,
todo estará bien,
compadezco en lo que nos convertimos,
nuestras intenciones son puras,
un crimen tras otro.

No tendremos flores en nuestra tumba,
basta con imaginar un ocaso imposible,
hoy, nada nos pertenece,
pendencieros sin hogar, 
sin amistades, sin palabras,
predicando lo inevitable,
retrocediendo,
deseando terminar el delirio,
el temor, la violencia, 
la vida.

Hombre,
sometido al frío de la noche,
de ahí provienes,
amenazando todo lo que existe,
mi hermano, somos el reflejo
de lo que nos tocó mirar,
llenándonos los ojos,
con blancura de nada,
esperanza fija,
tan frágil como nuestra
memoria,
como la voluntad que se parte,
pero jamás,
nuestro deseo.



Ilustración: "El Aguador de Sevilla" por Diego Velázquez 

ESTÚPIDO MUNDO

 

Estamos aquí,
cuidando este estúpido mundo,
perdiendo el tiempo,
matándonos y disfrutándolo,
tras cien maravillas,
contando selvas verdes y mares azules,
reflejándose en nuestra pupila
reseca y pálida.

Afortunados, 
que este mundo no conspire 
contra nosotros,
finalmente desconocidos 
a su funcionamiento,
dependiendo de la guerra,
para volver a comenzar,
hoy, cuando nuestra humanidad 
vale tan poco.

Estúpido, estúpido mundo,
construido con sueños,
de húmeda tierra,
bebiéndose la lluvia
que nos cuida desde lo alto,
y resultamos ser el polvo que 
cubre nuestros ojos...

figuras desapareciendo en la niebla,
de este mundo maravilloso.

La vida es fácil,
es una broma fatal,
si nuestras intenciones
resultan asesinas,
pagaremos con sangre,
toda satisfacción,
cada momento.

Alcemos las manos,
rodeando una hoguera,
nuestro código,
nuestro juego estúpido,
guerra que nos alimenta,
con odio, con perdición.

Disfrutamos hacer daño,
deseamos extender el mal,
por cada punto del universo,
porque ya no basta el brillo de 
este mundo hermoso,
ni sus valles ni sus mares...



Ilustración por Mark Rothko

miércoles, 7 de julio de 2021

MALOS HÁBITOS

 

Libérame, Señor,
de mis malos hábitos,
del temor que me abraza,
hoy me siento diminuto...

¿Dónde está el gozo?

Todas las mañanas pienso en el pasado,
con intransigente remordimiento,
me cuestiono,
de qué han servido las palabras,
limpias o sucias,
extremas o simples,
todas las mañanas el tiempo
dice lo mismo en mi cabeza.

¿Dónde quedó la satisfacción? 

Sólo quiero cambiar,
estos sentimientos que dictan otra verdad,
el rencor, la furia, la indiferencia,
externándose por los poros de mi piel,
porque hoy, nada sé o quisiera,
los antídotos no funcionan,
pretendo ser único,
y no me atrevo a odiar.

No sé a donde pertenezco.

Líbrame, Señor.
de respirar tan fuerte,
que desee abandonar mi cuerpo,
nada me satisface, nada es real para mi,
el desarraigo me empuja hacia la orilla,
mirando el verdadero destino delante.

Líbrame, Señor,
de inmortalizar lo imposible,
la inspiración, poca o demasiada,
quiero vivir y sentir anhelo,
los días se vuelven pequeños,
me asfixian, 
no puedo escapar,
idolatrando lo imposible,
el gozo
la satisfacción.  

Libérame, Señor,
de mis malos hábitos,
abrígame con tu misericordia,
por estoy pensando en arrancarme esta piel,
lento para que duela,
con el filo de mis manos,
empuñando malos pensamientos,
malas acciones
y todo lo nefasto en mi. 

Quiero que los minutos duren horas,
que la vida no equivalga un suspiro,
quiero días eternos,
juventud, gozo y satisfacción,
quiero que todo cambie
y a la vez nunca,
todo sea pereza, lujuria, soberbia,
pesimismo e insomnio, 
quiero sacudir mis malos hábitos,
tan lejos, afuera,
en el espacio,
donde todos se extingan,
y no quiera yo desaparecer.



Ilustración: "Horror surreal" por Suehiro Maruo

ARAÑA DE AGUA

 

Aquí estoy,
contemplando la vida
por encima de las nubes,
mirando una pareja bailar,
vestidos de gala, 
tacones y corbata,
un pasillo de noche 
con piso de mármol
a la luz de la luna,
a la luz de las velas.

Regresó la lluvia,
a este mundo de tortura,
por tanto tiempo soñado,
escuchar su voz,
la que nunca percibimos. 

Ahora las noches parecen 
más largas, interminables,
parpados vueltos ceniza,
arrullándose en un silbido,
el araña de agua está viva,
brillando en la palma 
de mi mano.

Miré demasiado tiempo,
con el rostro cerca de la llama,
imaginando una burbuja en mi nariz,
respirando el poco aire que me queda,
atrapado en una red,
soñando que escapo del agua,
antes de hundirme,
antes de volverme azul,
azul como el cielo,
azul como mis pesadillas,
tan inmenso,
infinito...

azul.


jueves, 1 de julio de 2021

PODER Y SACRIFICIO

 

Hoy es el comienzo,
de mi reinado en la nada,
sacrificando cuerpo y mente,
estas manos no me responden,
estos ojos, sólo ven oscuridad.

Quiero el poder,
para gobernar sin responsabilidad,
quiero un momento a solas,
para llorar toda la miseria
de este mundo, de mis días,
quiero sentir una caricia,
de compasión para mis huesos,
porque ahora, son despojo,
yéndose con el soplar del viento.

Sacrifiqué mi espíritu,
perdí lo último de mi humanidad,
quiero el poder,
para que mi carne sobreviva,
quiero el poder,
para gobernar sin vergüenza,
porque he sacrificado
en un acto de sangre frente al fuego,
sueños, consuelo y vísceras,
lamentando todo lo que 
nunca hice.

Caí como una roca sobre el agua,
hundiéndome como un cuchillo en el vientre,
y quiero alejarme de aquí,
volar como en mis sueños más tiernos,
sacrificar algo más que no sea mi paciencia,
huir tan rápido por calles, entre los autos,
impactar con un muro grueso,
comprender la verdad última...

vivir en sacrílego sueño
la existencia en esta nocturna realidad.

Sacrifiqué mis recuerdos,
para eventualmente morir,
esperando una luz desde
la profundidad, porque hoy,
nada sé, y es mi única verdad,
mi sangrienta caída en lo desconocido,
lamento no darle vida a lo que pude,
hoy, el cielo carmesí ensombrece
inmensos valles, 
es la voracidad,
de mi crimen sin castigo.

Quiero el poder,
para embellecer el firmamento,
sacrificando mi mente y cuerpo,
quiero poder,
para sujetar el tiempo y sufrir
la eternidad sobre este planeta,
quiero el poder,
para saciar mi conocimiento,
para exprimir mi garganta,
para exiliar el hambre y la sed,
quiero el poder,
sacrificando mi espíritu,
vertiendo sangre en el fuego,
ser dueño del ruido,
en este mundo de apariencias y sufrimiento,
quiero el poder,
para derramar y beber directo del suelo,
cada lágrima bajo el resplandor lunar.

Tengo derecho,
a no sobrevivir,
estoy en lo correcto,
filtrando cada dolor
a través de mis órganos,
como si galaxias enteras
de estelas con remolinos de fuego
habitasen bajo mis párpados, 
ahora comprendo,
cuán mentira es el mañana,
destinado a no existir,
yo respiré la ceniza, el color rojo
de una sombra en mi cabello,
lastimando mis ojos.

He matado la compasión,
enterrándola en mi jardín de lirios,
rojos como carbón que arde,
corrompiendo la escasa dulzura en el universo,
atrás queda el vasto resplandor de una calada,
el humo en labios ajenos,
el sabor de la perpetua derrota.

Aquí, en este momento,
me hundo como piedra en el agua,
cayendo en la espiral del peor sueño,
hundiéndome en la 
majestad de los abismos,
soy el trasgo de la nada,
del hastío, un vasallo sin alma,
soy el poder a costa del sacrificio.



Ilustración: "Newton" por William Blake