domingo, 16 de enero de 2022

CUANDO TODOS AUN VIVÍAN

 

Pocos los días,
embarneciendo en semanas,
esperando un síntoma de mejora,
de bienestar bajo los parpados,
porque mientras sueño,
yo soy el virus,
contenido en los mejores deseos,
recordando mis momentos de violencia.

Parpadean las luces,
afuera en la noche,
con el silencio en mi garganta,
trayendo a los demás con vida,
el tiempo no se contentará,
cuando en mis días
de adolescencia,
todo era fácil y tierno.

No sé lo que signifiqué
la felicidad, tal vez un hogar,
hoy he perdido la ruta,
misma que me hacía recordar,
cuando todos aun vivían.

Allá en tierra lejana,
un desierto sobre mi lengua,
atorando las palabras,
perdí todo mi aliento,
y permanezco encerrado,
por el bien de todos,
porque soy yo el virus,
contenido sin querer,
en cuatro descoloridas paredes.

Me ahogo,
sin nada que decir,
todas las mañanas,
cuando preferiría morir,
a soportar el mismo calor,
y me ahogo, ahogo,
sin ningún lugar a donde ir.


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