sábado, 8 de enero de 2022

5:47

 

Pasaron treinta años,
desde que nos conocimos en un
rincón oscuro de cualquier calle,
escuchamos la misma canción,
saliendo de nuestra garganta,
en nuestra encantadora vida,
vagamos agarrados de la mano.

Es momento de cerrar,
la hora ha llegado,
pareciera demasiado temprano,
aun cuando la medianoche
toca fuerte su claxon.

Llegamos como paridos por un rayo,
desearía que pudieras leer mi mente,
y nunca dudes cuánto admiro
que continúes luchando,
desearía vestir ropa más elegante,
menos holgada, más perfumada,
y así tan fácil se van los años,
desearía pudieras contar los
latidos de mi corazón,
y nunca dudes cuánto te amo.

Hoy sabemos cómo terminó la historia,
fuimos demasiado aprisa,
tal como suspiros escapan al cielo,
tal como los sueños se olvidan,
sabemos cuánto batallamos,
pateando latas huecas en un callejón,
cantando siempre la misma canción.

Y todas las tiendas cerraron,
muy precisas a su hora,
no pareciera demasiado tarde,
aun cuando la medianoche,
nos permite divagar
en su eterna oscuridad.



Ilustración: "El abrazo (cumplimiento)" por Gustav Klimt

No hay comentarios.:

Publicar un comentario