¡Hola vecinos!
¿Qué tal el clima?
En tu casa o en la mía,
el ruido es el mismo,
cuando las voces,
imperan tras la ventana,
cierra tu puerta y no esperes,
pronto las manos tocarán muy fuerte.
Cruzando la calle,
o quizá en el departamento junto a tu cama,
las paredes escuchan,
a medianoche cuando gimes al soñar,
cruza del otro lado,
habrá quien espere por ti siempre,
con una sonrisa o un cuchillo de mesa.
¡Hola vecinos!
Somos salvajes por naturaleza,
devorándonos unos a otros,
disparando una bala en cabeza ajena,
sal corriendo a la calle,
corre para que nadie logre encontrarte,
ni saber quién eres.
En tu consciencia el universo
parece lleno con estrellas,
salve entonces, el todopoderoso sol,
tras tus parpados a nadie engañas,
consignando tus mentiras a la cruz,
mientras vives en favor de todos los males.
Sabrás entonces,
hay alguien observando,
cuando comes frente a la pantalla,
y en tus pupilas abrazas los cuerpos,
incluso cuando andes perdido en la noche,
aquí todos comemos de la misma carne,
bebiendo en copas de oro,
la risa de los inocentes.
¡Hola vecinos!
Ya queremos conocerlos,
vengan cada fin de semana,
a las fiestas de botellas tristes,
de confeti regado en la alfombra
y platicas aburridas sobre autos,
finanzas cayendo de los rascacielos,
choquemos las copas hasta quebrarse,
queremos terminar la fiesta,
son las 5 de la mañana,
dime en qué estás pensado...
¿Qué tal el clima afuera?
Tal vez hoy no llueva,
y cada día sea más caluroso,
tardes de resplandor eternizado
en nuestra piel desnuda,
frente a la carpeta,
ojos sin cuenca,
dientes sin boca,
tal vez,
hoy no llueva.
¿Qué tal el clima dentro?
A quienes amas tanto,
viven una vida distinta
y te odian porque no les das
otra opción, sano entretenimiento,
planean matarte,
y tal vez,
ya no se trate de tu familia.
Somos vecinos de una vez por todas,
gozando sin perder tiempo de la vida,
repartiendo nombres y comida,
compartiendo la palabra secreta
y el mismo escusado,
las suaves sábanas manchadas,
el rumor favorito de las 4 de la tarde,
veamos un poco de televisión,
matemos el tiempo,
matemos el corazón
y
nuestro
cerebro.

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