Despertar paralizado,
en un círculo, en medio de ningún sitio,
frente a la entrada silenciosa del cielo,
detrás de un sol invisible,
y su intensa luz parpadeante.
Los días no son lo que eran,
hoy miramos hacia ambos lados,
en espera del golpe final,
llegando cuando menos solicitas.
Hemos asesinado a todos,
aplastando incluso sus entrañas,
para satisfacción de pocos,
despojados del amor como acto generoso,
esperanza para quienes rodea,
residiendo en la más espesa oscuridad,
cuidado con espinarte,
hoy la muerte es un trabajo costoso.
Lo entero de los días ha pasado,
la vieja y hermosa sensación de juventud,
el recuerdo de tantos pasos levantando el polvo,
con un sol invisible como testigo de cada palabra,
la sensación de un cuerpo que no es el tuyo.
Alguna vez, los días fueron otros,
hoy miramos con cautela el mundo,
jura un golpe fatal,
tomándote desprevenido.
Ilustración: "Noche con niebla en la Plaza de San Marco" por Ippolito Caffi.

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