sábado, 31 de enero de 2026

EL PESO SOBRE LA MANO


Llegó a mi vida,
el sueño de un día negro,
cayendo ominoso,
frente a mis parpados,
deviniendo en un secreto,
llegó a mi vida,
en total oscuridad.

Caí de cabeza,
viciado por tanto transitar,
cuántas noches en vela,
acariciando la piel de la amargura.

Caí de cabeza,
andando a tientas,
tiritando sin control,
cambiar no es opción,
precipitando el final,
tan fácil en un suspiro.

El peso sobre la mano,
a ciegas sobre arena,
tanto es el calor, tanta la sensación,
inconforme hasta perderse,
a fuerza de una mentira,
perdiendo el alma,
perdiendo la memoria.

Caí de cabeza,
fue mi destino,
a pesar de los años,
una compañía incierta,
ahogado por la incertidumbre,
tan fácil es cortar el cordón.

Caí de cabeza,
otra vez, lloré,
abrirás mis ojos
cuando ya no esté,
quizá encuentres
lo que no parece,
quizá encuentres
lo que nunca imaginaste.



Ilustración: "Orfeo" por Émile Delobre

jueves, 29 de enero de 2026

SEPULTANDO LA MUGRE

 

Apaga la luz, si puedes,
intenta reconocer a oscuras mi cara,
sin otra cosa por hacer,
lava mis manos,
dame algo fuerte
mantenme despierto.

Este mundo es un contrato en sí,
no permitiré que cruces la línea, 
fuiste demasiado lejos,
digas lo que digas,
tienes que arreglar tu desorden. 

Abro mis brazos,
para dar o recibir,
todo es decepción en la vida,
amanece y es otra ocasión
para causar tanto daño
como se nos permita.

Cuál es la dirección correcta,
quizá silencio e indiferencia,
dónde los pies no se 
manchen con brea,
mi rostro es de lodo,
y estos ojos,
algo más en la oscuridad.

Tantos lugares,
estos sentimientos sin control,
tu palabras crucifican,
tu mirada es insoportable,
me derrito mientras llueve
y mi corazón poco a poco se detiene.

Tal vez necesito tiempo,
un poco de aire en mi cerebro,
sepultar la mugre,
muy profundo,
en el olvido,
e incluso,
es poco.

Quiero saber,
dónde termina esta avaricia,
si tengo cura, 
si necesito del gozo
en tu cuerpo,
si el dolor es suficiente,
cállate,
si me reconoces 
más adelante,
cubierto por tierra,
si me ves,
sólo cállate.



Ilustración: "Lamento de la muerte" por Fritz Rohm

lunes, 26 de enero de 2026

LA DEUDA

 

Son deuda de sangre, 
estas marcas del horror,
amanecer inspirado,
para infringirse dolor,
yendo hacia ninguna parte,
escribiendo sólo por hacerlo,
sin otra cosa en mente,
sabor ardiente del veneno.

Drogas baratas, 
agujas rompiendo la carne,
rojo el atardecer,
hundidos en el infierno y resta aún el eco,
de mil rostros apaleados, 
¿Dónde encontrar un sitio limpio?
Si la noche promete nunca terminar.

Tal vez, destruir el cuerpo,
un clavo, espinas, navajas, filos, filos,
un motivo más para salvarse,
destruir el cuerpo, mío,
de nadie, tuyo, de nosotros,
el éxtasis no existirá,
hasta ahogarse,
en cada lengua,
en su fuego.

El arma está en tu mano,
gritamos al espejo,
esta deuda fuera de tiempo,
escribe y lo haré,
mis manos de pollo,
patas de borrego,
aquí nadie cierra,
cortinas, paredes, ojos,
nadie que diga silencio,
nadie que diga mi nombre.

Quiebra,
voluntad en el suelo,
avanza la serpiente por mi cuello,
en sus ojos, las marcas de mi consuelo,
cicatrices en manos,
intentaré de matarme otra vez,
mira de frente este sol,
es soledad, envidia, lujuria,
respirando de su ceniza,
esta quiebra de huesos,
trataré de salir,
salir ileso 
salir esta noche,
salir del monstruo.

Adicto a intentar...


sábado, 24 de enero de 2026

DINERO FÁCIL

 

Quién no desea admiración,
riqueza, respeto,
andar por las calles 
cargando montones de oro,
vistiendo para sí,
corbatas largas, relojes retando el sol,
ojos de murciélago, lengua de serpiente.

Este mundo está dado,
al millonario, al poderoso,
dinero en el bolsillo,
dinero fácil,
muestra un poco más,
de tu piel eterna,
labios carmín,
tacones altos,
altos como el cielo.

Hoy los hombres son mujeres,
los pies viven en la cabeza,
vibrando en la pantalla,
frente a millones de ojos,
bailes y risas,
consejos de éxito y ganancia,
predicadores del dinero,
cómo ganarlo,
cómo gastarlo.

Tontos fijados del precio,
la suerte o decencia,
la vida o el alma,
apostando un poco más,
no importa la mente,
sólo el cuerpo y el delito,
lo que cargas en las muñecas,
oro entre los dientes,
mucha fama 
mucha fortuna.

Tu cara en los anuncios,
comerciales, películas,
pornografía, cereales,
collares en forma de la luna,
teléfonos siguiéndote a todos lados,
ojos por diamantes,
todopoderosa juventud
el auto espera,
París, Manhattan, El Soho,
Río, Mónaco, Seúl,
este mundo,
la ciudad de Diosdado.

Apuesta toda tu mano,
el premio es ignorancia,
un par de zapatos rojos,
te irás remando sobre 
un río de gente desnuda,
luces te cegarán,
éxito por montones,
el vestido más fino,
el más pequeño,
en la calle fría una ley,
vender un cuerpo bonito
es dinero fácil.



Ilustración: "La virgen de la oscuridad" por Jan Frans De Boever

KAMIKAZE

 

Llamas y luz,
vergüenza tras los párpados,
cortinas donde reposan los sueños,
un solo pasado,
en diferentes cuerpos.

El cielo es un lienzo,
sucio, roto,
no es para tocarse,
salvo con sangre,
con esperanza,
con el triunfo 
después de la muerte.

Te suplico,
piensa todo por mi,
encuentra una solución,
dónde o cuál,
es el limite de los problemas,
actuando como desconocidos,
en esta vida de impostores. 

De un cuerpo a otro,
cualquier día es bueno,
cada palabra es dinamita, 
detonándose al despertar,
su resplandor,
la única salida.



Ilustración: "Perseo con la cabeza de Medusa" por Franz Von Stuck

viernes, 23 de enero de 2026

BUENA PRENSA

 

En estos días,
siento que perdí la forma,
pasaron las semanas,
mi camisa vieja revivió,
escucha, escucha,
todo siempre va de la culpa.

Autoridad para reemplazar,
viejas leyes y mandatos,
aquí no hay otro poder,
sin forma,
mi cara,
sin forma,
mis anhelos.

Todo es protocolo,
todo es política,
recursos que van de mano en mano,
hasta siempre desaparecer,
qué sentido hay,
si nadie pone atención,
las reglas son así,
cuán vacío resulta vivir.

Recolectando los huesos,
palabras que murieron,
ahora me cuesta respirar,
soy rey por un día,
el costo fue demasiado,
mucha panza,
poca visión,
juventud por invalidez,
oro y triunfo,
de eso va vivir con alegría.

Cualquier hora es buena,
corta y queda,
imprime y vende,
estos días el mundo
está de cabeza,
perdí la forma
y soy un globo ocular,
redundante a morir,
sin advertencias,
sin contratos.

Los pantalones no me cierran,
miseria por todas partes,
coches, sismos y guerras,
buena prensa por vender,
apostando el alma,
racimos blancos de dolor,
en cualquier momento
puede ser el fin,
peligro y gozo,
poca alegría,
en este mundo sin control.



Ilustración: "Las cuatro cuerdas de un violín" por Edward Okuń

domingo, 18 de enero de 2026

ESPERANZAS Y TEMORES

 

Tenemos los días,
esperanzas y temores,
a manos llenas y vacías,
nada nuevo y sin embargo,
el sol nace siempre
dispuesto a dejarse morir.

Aprendemos de los errores,
impresos en rostro de la duda,
un trabajo diario que
no requiere pensar, 
es tiempo que no vuelve,
soñando bajo una luz 
que nunca se apaga.

Quién puede saber,
cuán adictivo es el miedo,
lustre o invisible,
gigante y oculto,
quién puede saber,
de las enmiendas 
que no entendemos.

Pero sucede en la vida,
y no hay escapatoria, 
nacemos para perder
y ganamos sufriendo,
decidiendo por otros
lo que tememos recibir,
poca libertad o
mucha esclavitud.

Y falta por decir,
cuán absurdo es negar el ocaso
para perderse en la oscuridad,
qué lógica tiene recordar,
momentos bríos, 
si nuestra materia en este mundo
es tan pasajera.

Y todo es negación,
repetir el mismo día en la eternidad,
dejando atrás cualquier rastro
de tiempo, temor y esperanzas,
cuando un corazón niega a otro,
oh, misterio,
penando sin final.



Ilustración: Fragmento de "Céfiro y Flora " por William-Adolphe Bouguereau

VANIDAD o A TRAVÉS DE LOS AÑOS

 

Turbio el cielo en mis ojos
de razones dichas,
antes de pensarse 
una posibilidad entre miles.

No hay necesidad,
es otro día en el suelo
es la misma noche en 
cada flor, en los labios.

Visiones blancas
premoniciones,
cuál luz nos guiará
si las voces nunca callan
ceniza y gritos, 
son eso y ya.

Vendrán días mejores
envueltos en el rito de mi dicha,
una defensa a muchas derrotas
cuerpos en pedazos, 
merced de aquellos.

Dormidos en el sueño
robusto y sin mérito,
quemados al alba,
siempre la mentira o la extorsión,
de moscas servidas, 
muertas recién.

Carne tendida sobre la mía
vanidad a través de los años,
el cascajo respirándose a sí mismo
vista nublada,
sangre que gotea...

¿o son lágrimas?



Ilustración: "La noche acompañada con los genios del estudio y el amor" por Pedro Américo

viernes, 2 de enero de 2026

PAPIROS MOJADOS

 

Me desperté y la mañana vibraba,
en una centella idílica de aliento
y calor afable,
mis ansías eran jóvenes,
el país se cubría con lluvia
los árboles crecían frondosos,
con un verde que contagió mi pupila,
era pura energía en mi pecho,
toda robusta alegría.

Fui único,
atado a uno de esos árboles
o creciendo como un océano,
fuerte y siempre dispuesto a fluir,
fue un reflejo de la luz de sol, 
nuevo cada día.

Sí, 
también argumenté tristeza,
quería descubrir la vida,
escribiéndola en papiros mojados,
eran días diferentes,
el mundo se abría en cada instante,
siempre para mi. 

Y fue un sueño,
alto como una montaña poblada
de colores platinos y pardos,
ese fui yo,
un destello iluminando 
las noches sin estrellas,
mi voz, el eco que
estuve esperando,
ese momento,
sublime y un instante, 
significó algo mi vida.

Aquella alegría
es precioso recuerdo,
de risas vivaces que se fueron,
del halago que da
la poesía al corazón,
un baile sin remordimiento,
la etapa que rompió el miedo,
antes de mirar diferente 
esta y cualquier otra vida,

percudida 
aislada,
sin color 
tan amarrada 
por la ira,
perdida
sin emoción.



Ilustración: "La metamorfosis de Filemón y Baucis" por Janus Genelli

REANIMADO

 

Reanimado,
una noche de todas,
labrando en la sombra,
una vida como canasta
de recuerdos,
el cuerpo no es sutileza,
son horas 
siempre perdidas.

Vamos a cualquier lado,
con sueños incrustados en el rostro,
mera ilusión de ser, 
y motivos para volverse loco,
somos máquinas de carne,
rotas en mil pedazos.

Cuán maravilloso,
abandonarse a la memoria,
tan dispuestos al sofoco,
trabajando de noche, 
bajo la luz de un ojo,
la mano fue principio,
el destino,
lo segundo.

Dan nombre al eco,
al cuerpo,
necesidad de medicina
dedicada, de pequeña ilusión,
tal vez no exista remedio,
tal vez, sólo renacer
una noche sin luna,
andando a tientas en el mundo,
con hambre,
de leve dirección para
manejarse en esta salvaje vida.



Ilustración: "El ángel anatómico o disección de la espalda de una mujer" por Jacques Fabien Gautier