Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
jueves, 21 de mayo de 2020
ESCUPIR A UN EXTRAÑO
Si la vida es una,
la juventud fue un sueño irreal,
bebida desde la corola de una flor,
néctar de lo que nunca fue,
respirando desde los días
que ya murieron.
Prometí nunca mentir,
soy un extraño entre la gente,
habrá una promesa
cuyo sabor sea el remedio,
a todos nuestros problemas,
afuera anochece,
quemándose como ceniza
de cualquier cigarro.
Prometí ser una buena persona,
pero hice una elección,
errar el camino,
surtirlo de consecuencias,
acto supremo antes de morir.
Porque la vida no puede
ser otra cosa que esperanza,
remando a la contra,
encontrando un rostro ajeno,
el espejo no es tan vasto,
desperté un día,
descubrir que soy un
payaso cubierto por el pánico,
descubrí que soy
un extranjero difamado
y no más.
Sonreí sin nada procurar,
conocí el amor,
manos extendidas y
coronado con rosas,
entonces tropezó mi corazón,
con lágrimas y fango en los labios,
subí hasta lo alto de un puente,
descubrí la inmundicia de existir
en ojos del aurora,
asomé y escupí...
recibí lo que merecía.
Ilustración: "Las Flores Animadas" por J.J. Grandville
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