Estudié las leyes,
a pie de la escalera,
miré mi cuerpo tendido,
una corbata, un emblema.
Si esta vida significa castidad,
quizá la muerte sea plena libertad.
Ay, de estos hombres y mujeres,
condenados para arder en el fuego,
brindando desde su asiento,
firmando por las vidas
que no les pertenecen.
Todo lo que importa,
es la fama,
devorar atención,
pretendiendo no perseguir
ningún fin,
ahora, me voy a dormir,
es de noche,
tres tiros,
de un cañón que humea...
Todos esperábamos,
un poco de honestidad,
frente a la sociedad,
locos pero no tontos,
ojos que perduran todas las imágenes,
hoy, todo parece estar de cabeza.
Mucha política,
tantas son las palabras,
blancas o negras,
un rostro percudido,
piel que se desprende y cae al suelo,
los políticos en este mundo,
son como langostas,
una y mil plagas,
(los muy hijos de puta).
Regresa el equinoccio,
bajo el sol de verano,
trayéndonos alguna sorpresa,
vapor de nuestras bocas,
una y mil mentiras,
eso es lo que dicen,
una y mil desgracias,
es lo que provocan,
vendiendo las vidas
que no les pertenecen.
Ay, de mi,
no lo vi venir,
un hombre de corbata,
traje limpio, un sueño,
tres tiros,
y mis ánimos empapando
el infierno,
el infierno en la tierra.
Todo se trata de cargar piedras,
ponernos en lugar de Atlas,
aguantando este mundo de fantasía,
ay, de todas las desgracias,
los niños insurrectos
a los que privaron de sueños,
cuando todo se trata
de dinero, poder y sexo...
¿Cuántos embriones habremos aplastado?
Escribí un prólogo para mi libro de historia,
una pantomima,
animada por las sectas de los líderes,
como grandes políticos,
cubrieron sus huellas,
antes de ser asesinado,
pretendí postularme...
No soy un fantasma rencoroso,
alguna vez soñé,
convertirme en un hombre de negocios,
incrustando un billete en mis dientes,
lo único real,
lo único verdadero,
fueron las mentiras con las que inundaron
mi país, ahora mírenme,
sacando la basura de mi hogar.
En esta vida,
sobra la política,
pero nos hace falta tiempo,
para buscar auténtica felicidad.
Creí comprender mis derechos,
pero algo falló en mi cerebro,
mientras otros rasgaron las paredes,
incendiando paisajes y treparon muros,
no pude decir más,
todo radica en una reacción química,
y pronto desapareceré,
es la política,
una amenaza contra la sociedad,
no hay equilibrio,
nadie puede escapar,
mucha política
y poca valentía...
Es una promesa,
nunca, nunca olvidaré,
queda la injustica marcada
sobre la piel,
ardiendo como una suplica
que jamás se escucha,
desde el principio,
cuando la vida no se trataba
de sufrir,
hoy, corrompimos al inocente,
riéndonos de su llanto
cuando nace,
hoy, existe en el mundo
mucha política
y poca, poca poesía...
Cuán vanos,
son y serán los intentos,
de protegernos,
porque las mentiras resisten
las inclemencias del tiempo,
aquí y ahora...
Tengo tanta ira,
esperando sangrar por mis manos...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario