sábado, 16 de enero de 2021

NOSOTROS CONTRA EL MUNDO

 

Tú y yo,
mirando un cielo de noche,
hora santa,
escuchando el ruido de un planeta
que intenta matarnos.

Aquí están las voces,
yendo a cada lado,
somos máquinas,
somos criaturas de Dios,
tocamos nuestra piel,
olemos lo que decanta
la lluvia,
una mañana de diciembre,
una noche de enero,
recordando cuando fuimos
felices,
cuando todos fuimos
inocentes.

¿En nombre de quién queda la fe?

Jugamos como niños,
cuando las praderas fueron reales,
hay sangre en el pavimento,
colmillos y garras,
ellos quieren matarnos,
quieren algo,
nunca están satisfechos.

Tú y yo,
nosotros, 
acurrucados en el vacío,
sin más nombre que números,
del uno al dos,
continuando por el tres,
rompiendo manos ajenas,
asesinando por la mera sed,
el mando de otros,
nosotros,
nosotros,
contra el puto mundo.

De noche,
ante la vida,
somos iguales,
por qué habríamos de matar,
cuando es más sencilla la fidelidad,
una mano rescatando otra,
una pata sobre la tierra,
nuestros ojos,
de lleno en la cacería,
nuestros corazones,
albergan un lugar 
especial para el odio.

De frente al enemigo,
sin temor,
esperando encontrar 
un nuevo hogar,
un amigo que no traicione,
estamos vivos.

Nosotros contra el mundo,
una marea de fuego,
esperando sobrevivir,
despojándonos,
no somos armas,
esperamos,
esperamos ciegos, 
sordos y mudos,
esperamos...

Un momento de calma,
antes de rugir,
y desatar la tormenta.



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