jueves, 27 de mayo de 2021

¡PUNK!

 

Perdí la vista,
en este camino de nadie,
recordando los tiempos,
de briosa juventud.

Fluyen ahora, 
golpes como lágrimas,
son hojas en el viento,
hace tanto, el amor ardía con deseo,
una revolución tras otra,
hoy, lentamente se ahoga,
en el pozo de mi mente.

Escribo las palabras,
los nombres,
ya nada significan,
tal vez,
sólo las preguntas. 

Quiero reconocer mi cara en el espejo,
abrir una ventana sin carcajadas,
lanzadas al fuego cada noche,
ocultando las estrellas
en un mar de ceniza.

Quiero alargar la mano,
tomar lo que merezco,
y no comprar 
las cosas que no necesito.

Pasea el tiempo sobre nuestra carne,
impune, invisible, supremo, infame,
es el deseo material en este mundo,
no logró entenderlo.

Siempre me pierdo,
no quiero vivir esta una nueva era,
quiero un despertar distinto,
donde todos iguales somos,
ahogando nuestras lágrimas,
y riendo la infinidad.

Pero hoy, prefiero las pesadillas.

Anduve moribundo,
por un camino de polvo,
contando historias de hombres decapitados,
mi cuello en el patíbulo, 
joven fantasma sin ideas,
absurdo se vuelve el pasado,
sin brillo, sin emoción, 
la vida era un escándalo, 
sin ningún control,
envejeces y cambias de opinión.

anduve moribundo,
soy una roca sin voz

entonando paso a paso
el himno de sueños rotos...

aquí va nuestro futuro.



martes, 25 de mayo de 2021

MANTRA

 

Aquí estás

caminado a lo lejos

cerca o dentro de mi

paciente, cero, uno

aquí estoy

esperando


no concibo más remedio

que sacrificar las ortigas

creciendo bajo mis parpados

¿Sabes tú de ello?

Te pregunto

¿Sabes de ello?

Te pregunto de nuevo

¿Quién eres?


aquí, en mi cuerpo

existe una nación

estimando carne, hueso

nervios, una mente

corazón de estrella

cada palabra emprendida

tiene que ver con la sangre

cada acción reprimida

tiene que ver con la muerte


sólo tú, sabes el significado

lo que nadie te dice

hoy, el cielo está nublado

respirando su lluvia

cayendo bajo el peso 

de mi mano


Quieres repetir un mantra

motivaciones, deseos, exhibiciones

distorsionar tu voz

suplicio de los fallecidos

hoy, es la noche

repitiendo para ser escuchado

en la eternidad

bajo y por encima de la ceniza

un mantra de fuego

significa ardor

sirve para mutar

un mantra de arena

significa calor

vamos cayendo en piezas

repite

repite

hasta morir


destino concebido en sueños

este sol cambia de ubicación

cisma de los antiguos

no hay razones, movimientos

la política es para incultos

piezas en el uniforme

unidas por miedo

ignorancia, palabra

nunca se comunican

¿Es un error?

Prodigio

temor

repite

aunque no digas nada

es la oscuridad

un abrazo contiguo

cálido, deforme


Aquí estás

es mi cuerpo 

unido en carne contigo

arriba las manos

el silencio perpetuará 

nuestro cuello

adhiriendo los sexos

somos dos, somos uno

es una guerra 

complicidad en el espíritu 

repite

repite


una confesión


jueves, 20 de mayo de 2021

CONDENSANDO UNA LUZ

 

Quiero respirar, quiero imaginar,
un espacio fuera de mi mismo,
universo interior,
luz desvistiéndose de la oscuridad,
realizarme a mis anchas,
una promesa fuera de la noche,
durmiendo durante el día,
soñando una eternidad.

Colores, sobre mi cara,
fuera de este cuerpo,
sean parte de mi voz,
temporada fantasma en mi vida,
un pensamiento nada más,
flechas con punta de fuego,
dentro, fuera,
hay lluvia, un futuro
fusionándose con los números.

Respirando

Más allá del cordón que hilvana 
esta realidad, movimientos, 
sensaciones, engranes conformando
cientos de temores, una vida
ordinaria sin lujos, carente, 
quise saber, experimentar,
este fuego que supura,
el significado de esta sangre,
abriendo ambos ojos,
despertando a la inmensidad.

Respirando

Sobrevivir el temperamento
de cada estación,
solventando la bruma, 
su dominación, su belleza,
esta imaginación sometida a las
visiones del infierno, 
serán mis manos la llave, 
suspiros surcando el cielo como palomas,
una voz, mía, realizándose, 
aquí o nunca,
este momento o ninguno.

Un murmullo,
en mis oídos, un sueño,
a mis ojos, una estela que dormita,
quiero perdurar un lapso de tiempo,
mínimo, posible, mayúsculo, 
hoy, temprano sin conflictuarme, 
sea verdad, sea un nuevo deseo,
un destello de ansiedad quemando mis
piernas y brazos, el dolor es real,
un circulo que no conoce final.

Y soy luz que se desviste de la oscuridad,
un dejo de esta evolución celular,
nombre, apellido, rostro, ideas, opinión,
salvedad de este mundo y externo,
soy lo que dormita donde yace el infinito,
un rey, una mente, esqueleto, ruedas, equilibrio,
roto como vidrio, un océano,
soledad, cartoncillo,
soy este poema
o un fantasma.

Respirando

Las formas de un cuerpo, estrella,
peso muerto que golpea nieve y arena,
mil palabras escritas sobre aire, 
muros invisibles que residen en la respiración,
y dame, dame, dame, suplico pulmones,
un reto para despertar, exhalando,
carne, valle, hueso, espíritu,
un árbol bendiciendo el bien y el mal,
ahora es comunión,
ahora es el espacio,
ahora todo se encuentra o se pierde,
ahora es una voz,
ahora es un destello,
ahora es ahora.

Una esfera, una pintura.

Ceniza.

Noche.

Silencio.



Ilustración: "Prana exhalation" por Robert Venosa

SENTIMENTAL

 

El brillo de tus ojos,
atrapado tras la pantalla,
el movimiento, las figuras,
capturando tu atención,
el ruido de las armas,
son los gritos de un dios.

Este mundo no parece tan grande,
esperando en cada oportunidad,
matarte, confundirte, desterrarte,
una píldora antes de dormir,
pornografía que devora tu inocencia.

Estas son las sombras,
en tu cara es maquillaje,
un trueno que cae desde la nada,
interrumpiendo lo que no existe,
una imagen que explota en tu cabeza,
y sólo existe el desorden.

Hay un modo de matar el tiempo,
de robarle minutos a la vida,
pero cada buena intención es equivocada,
cuando existen palabras que hieren
tu espalda, cuando una mancha se apropia
de tus días, de tus soles, de tu vida,
ahora, nada puedes esperar,
salvo desconectarte.

Los nombres, el dolor, los pensamientos,
estas son las cenizas,
reclamando tu atención,
el color de la piel, el tamaño de la sonrisa,
un beso antes de dormir,
soñando con regresar a este mundo,
recuperar el brillo de tus ojos,
escapar de la pantalla.

Fatalidad,
en los videos que observas antes de vivir,
un día despiertas, otro vuelves a morir,
las mejores impresiones,
los mejores deseos,
una vida entre páginas,
declive de la humanidad,
es el futuro que anuncias,
será o no verdad.

Ingresa el código en tu vientre,
es polvo, en lo que te convertirás,
automóviles de lujo,
horas sin contar,
el tiempo en tu rostro,
es momento de presenciar,
una y mil mentiras aun por suceder.

Siente el peso de tu cuerpo,
mirando pasar las estaciones,
el aburrimiento es mortal...

Fatalidad,
perdido en una red estelar,
este es el punto de existir,
un arma sobre tu frente,
explotando una y otra vez,
electricidad, masturbación,
este es el mundo que concebiste, 
aun cuando las horas,
no hayan terminado.

No te pongas sentimental...



Ilustración: Deathburger

miércoles, 19 de mayo de 2021

ABOMINABLE

 

Dios camina con nosotros,
me gusta saberlo,
voy mirando de frente la cámara,
perdiendo ambos ojos,
en el arrebato de un disparo.

Trayendo a los muertos de vuelta,
tras una puesta de sol infinita,
cuerpos desnudos hechos con arena,
flores que se pierden en el mar,
ahogándose lo que dura
la eternidad.

Cargas estrellas en tus manos,
mira, se cae poco a poco el cielo,
es un dolor punzante,
ahora, brilla la luna en tus ojos,
tan vivo, tan cercano,
y es advertencia, 
aquí termina la línea,
donde los siglos se protegen
de la inclemencia del aire.

Dilo, 
puedes traer a los muertos de vuelta,
a este mundo maravilloso,
un sueño vuelto realidad,
y sus huesos, carne y pelo,
el olor de un vellocino dorado,
y dilo, quieres que beba de la copa,
miraremos una, dos, cien o mil almas,
caer por la orilla.

Y lo sé,
me lo dijeron las voces,
de aquellos que reviviste,
en el centro de tu pecho,
aquellos que perdiste,
al cerrar los parpados,
tú quemaste mi poesía,
en el centro de una plaza,
cuando llovía, cuando mi cabeza
fue cortada, cuando tus manos
se llevaron mi sonrisa.

Y juro por Dios, como mi testigo,
en el centro de este mundo,
habiéndolo imaginado tantas noches,
de pie mirando por la ventana,
quemaste lo último de mi corazón
con el fulgor de tu veladora,
siendo tuyo el último día,
el más largo de la vida.



martes, 18 de mayo de 2021

COSA DE UNA NOCHE


Dime que nunca te marcharás,
que no tentarás tu corazón,
que nunca morirás,
porque si alguna vez regresas,
te esperarán cientos de preguntas.

¿Cuál será tu movimiento?
Escapar del asilo,
pretender locura,
suplicar solución a Dios,
tras la tormenta y malos recuerdos,
aprendes a sanar la herida,
perdonando cuando nadie más lo hace.

Quizá la vida no sea tan distinta,
del otro lado del mundo,
respirar, estirar el cuerpo,
idealizando lo imposible,
juntando los pies,
comenzando a caminar,
por primera vez.

Acometerás una guerra contra la ignorancia,
aquella oscuridad delirante,
propia de una muchedumbre quejumbrosa,
la alternativa que no es opción,
resulta volcarse al olvido.

Emancipaste de la sociedad,
forzando al débil a creer otra verdad,
no te vayas todavía,
espera un momento más,
antes de caer fuera del cielo,
antes de saberte durmiendo,
tus sueños son ángeles,
cubriendo con ceniza sus alas,
no pueden escapar a la noche,
y lo sabes, siempre supiste,
el tiempo transcurre deprisa.

Respiras tan hondo,
es un eco en mis manos,
soñando con siete vidas,
distintas una de la otra,
bajo el agua cristalina,
encima de arena movediza,
y mi almohada,
será tu destino.

Bella fantasía en piel carmesí,
tendrás todo en tus ojos,
cuando el mundo culmine,
nunca apartes la mirada,
prométeme 
la vida,
el universo,
tu existencia.



sábado, 15 de mayo de 2021

CAPITÁN DE MI BARCO


Esperé toda la vida,
terminar con mis promesas,
brindando cada noche,
una pesadilla en la copa,
en cada sueño.

Yendo a la deriva,
calle tras calle,
en un mar de olas
temerarias, implacables,
yendo al centro de la ciudad,
sufriendo de nuevo,
los recuerdos grises.

Este es mi desafío...

Esperé toda la vida,
matar las fantasías
que abrazaban con 
esperanza tibia, 
promesas que nunca 
fueron una advertencia,
que jamás nadie escuchó.

Un año después,
aquí voy,
carente de parpados,
con manchas en las manos,
esperando salir,
para que todo lo que deseé,
se vuelva mi verdad.

No soy tripulante,
de estas piezas,
de este sazón, 
soy capitán,
aquí voy.

Un año después,
aquí voy,
más viejo y sordo,
no es problema.

Soy capitán de mi barco,
aureola en mi nuca,
fotografía impresa en plateado,
palabras de oro,
soy capitán de mi barco,
capitán de mi barco.

Aquí voy. 


EL TAMAÑO DE MI CORAZÓN

 

Terminé ayer,
de hacerme tantas preguntas,
estuvo mayormente nublado,
no parece nada personal,
pero si abres tus ojos,
otra es la respuesta.

Probablemente soy el problema,
no quisiera aceptarlo,
pero tengo la evidencia 
en mis manos,
probablemente seré o nunca,
una solución, 
no tengo defensa,
sólo interminables calles
para caminar.

Es verdad, no lo quiero admitir,
pero seré yo,
odio admitirlo,
un encanto,
creo haber terminado,
de recriminar lo que siento,
lugares a donde no he ido,
las cosas que nunca hice.

Tengo un corazón que late,
soy humano, poeta, loco,
quisiera cuidar las respuestas,
que nunca por obra
del destino, poseeré. 

Este es el tamaño de mi corazón.
¿Será un problema
o solución?
Soy un collar de diamantes,
algo bonito para apreciar,
una bestia que escupe,
algo feo para olvidar,
mira, este es,
quizá me haya equivocado,
pero este es,
mi corazón.


viernes, 14 de mayo de 2021

SI PIERDES TU FE EN MI

 

No podré mirar el horizonte cuando anochezca,
hay sudor frío en mis ojos,
es desamparo, es un filo lastimando
el centro de mi corazón,
si pierdo tu fe en mi,
no quisiera vivir en este mundo,
saber que las olas rompen 
cuando alcanzan la playa.

Si pierdes tu fe en mi,
morirían mis razones para respirar,
el abrazo con el que demuestras tu afecto,
tu mirada equivale un ramo de esperanza,
si no recibo tus palabras,
será como perder mi aliento. 

Aunque no parece importarme,
no quiero romper tu corazón,
estaré perdiendo la eternidad,
no quiero decepcionar tu confianza,
no podría volver a soñar.

Si pierdes tu fe en mi,
no sabré a dónde ir,
mi vida se volverá un desierto,
escaso de alegría, solitario,
no valdrá ninguna acción,
futura o pasada, lágrimas o el amor,
si pierdes tu fe en mi,
¿Cómo podré recuperarla? 

Mira, escucha y en mi confía,
no te apartes,
dame una pizca de tu bondad,
la guardaré como un tesoro,
con mucha estima,
para siempre, 
mía,
tu fe,
en mi. 



Ilustración: "Jacobo pelea contra un ángel" por Gustave Doré

miércoles, 12 de mayo de 2021

LA PIRÁMIDE

 

Escúchame, 
si me distingues en el eco,
mírame, 
esperando al pie de la escalera,
colérico e invidente,
una luz viene en reversa,
desde el suelo al cenit,
en colores que no son.

En su cresta,
la pirámide aguarda un secreto,
arena, tesoro, palabra,
la corona dorada, 
este corazón desea,
temor y furia,
corriendo de punta a punta
las extremidades,
este corazón obtendrá
una estrella que cae,
con su punta sobre la tierra.

Es la carne frágil recipiente,
para el espíritu,
con ánimo de perderse,
donde la noche respira,
sucumben los sentidos 
al calor de la negrura,
frente a mil opciones,
el mismo camino...

descenso.

Pirámide que respira,
ominosa,
cúspide de luz,
aciaga bestia de fuego,
pirámide que respira
y está abierto,
abierto,
su tercer ojo.

domingo, 9 de mayo de 2021

EL TAMAÑO DE TUS OJOS

 

Sentí la ausencia
de una idea equivocada,
respiré con la cabeza 
bajo la penumbra,
moví los pies y deshice 
el peso de este mundo,
cayéndoseme en los hombros,
todo fue somnolencia.

Y cuidamos las palabras,
aun después de morir,
colectivos que vienen y van,
fuera de los límites de la sociedad,
reclamando la justicia
que jamás tendrán,
nuestros pies descalzos
ya no se mueven.

Hemos perdido el ímpetu, 
en la mirada, en las acciones,
los días parecen haberse congelado,
y el tamaño de tus ojos nada dice,
ahora lo sabemos,
la vida dura más que eso.

Y no puedo decir,
si una centella equivale un pulmón,
aquí en la tierra,
sangra el paladar, el muñón,
porque tanto fue el deseo, 
una carta sometida por la desesperación,
oculta por la tempestad.

Y quiero que tus venas, 
sienta la depresión,
no vale gritar sin motivo,
no desesperes,
los imbéciles imponen 
sus motivos, 
porque hoy, 
el dolor es gratis.

No vendo rosas,
para que acerques tu nariz,
no pretendí mejorar el mundo,
soy tan ajeno y ahora lo sabes,
un humano sin cables,
y pretendo emocionarme
por el tamaño de tus ojos,
mis labios se mueven,
obsérvame mientras duermo,
nunca tendrás mis sueños.

Tienes una bomba de tiempo
quemándote las manos,
prefieres no ver lo que sucede,
tu lengua es una navaja,
pupilas que te ofrecen su amistad,
y un cielo muy grande arriba,
muy lejos, todavía. 



Ilustración: "Ojos sobre una mesa" por Remedios Varo

SIGMA I



Abre el cielo,
tal como tus ojos a esta vida,
apertura de nubes auspiciando una sombra,
atrapando un cuerpo carente de luz,
es ceguera prematura,
enajenando la búsqueda
y sacudiendo los sueños.

Es música de la revelación,
ciencia histórica de Dios,
persecución de la poesía,
siglos convertidos en polvo,
grabando el movimiento sobre arena,
bajo el rojo de las manos.

Sigma elucubrando, 
sobreviene una remembranza,
abre cielo tu memoria,
sin voz que repita las palabras,
melancólicas ordenes de extrañeza,
¿Por qué el ímpetu fenece?

Es momento de desmitificar la juventud,
fascinante gloria de su goce,
sus carencias: elocuencia y razón,
sentimientos disfuncionales,
su oscura percepción.

y existe regocijo más allá de los cuadros,
abre tus alas, ahí donde el falta el aire,
resurrección y arrepentimiento,
aun hoy, el espacio es un reto perdido,
olvidado de misericordia,
fácil es caer y ser exiliado.

Transformando la vida,
antes de firmar frente a un millón
de luces, ojos y palabras,
en su forma definitiva:
materia de carne,
materia de hueso,
materia de sangre,
y serán mis pensamientos,
venas inflamadas,
supurando los mismos sueños de ayer,
volviéndolos el futuro, la alucinación,
los fantasmas que vienen y van,
sin más recuerdos que el presente.
 
Abrase la tierra,
apunto de romperse,
norma requerida sobre papel,
cortándolo a las doce sobre Sigma,
papel sobre papel,
roca sobre roca,
cuerpo desvaneciéndose con el alba...



miércoles, 5 de mayo de 2021

EL NOMBRE DE LA CABEZA


Reencontré la cabeza,
frente al umbral de luz,
colgada tras la puerta,
estos sueños manifiestan
el eco de mi temor,
una sonrisa que nada dice,
ojos que sólo me miran.

Y pretendo rememorar,
los días cuando la vida
apenas comenzaba,
congelando las emociones,
pasajeras como los años,
como un mar que desaparece
tras cada amanecer.

Será la nausea perseverante,
murmullo de las olas,
suspiros que se pierden 
tras la cortina del crepúsculo,
aliento que mancha el
cristal de la ventana.

Todas las pesadillas,
son en razón del amor,
rapaz como un golpe,
agujerando el corazón,
conformando la miseria,
es el destino, el nombre
de la cabeza.



Ilustración: "Salomé con la cabeza de Juan Bautista" por Onorio Marinari

CANÍBALES


Bienaventurados,
sean los que afronten la vida,
golpeándose la cara
con el corazón en la mano,
y en sus latidos,
reclamen su nombre.

Agraciados,
los que adoren el final más cercano,
resintiendo el peor de los dolores,
pendiendo de un hilo,
augurando su propio destino.

De luz y oscuridad,
yendo a ciegas,
a través de este mundo animal,
antes de morir,
todas las siluetas respiran,
son ellos,
los caníbales.

Dios nos guarde...

Oh virtud,
torcida virtud,
en cada pasillos de todo hogar,
vertiendo su miedo,
contando las horas,
es el momento de maldecir,
con el corazón azotado
 y de sangre chorreando.

Creo que vamos a morir,
cruzando miradas,
en una calle abarrotada,
bajo el sol que brilla
siempre tan alto,
todos, como animales,
un golpe tras la cabeza,
un disparo entre los ojos,
un cuchillo en el vientre,
ay, por este destino,
por ser nosotros,
un millón de carniceros.

Tú y yo despertando,
del mismo sueño,
susurra la voz más gentil,
porque pronto moriremos,
un juego donde nadie gana,
degustando de la carne y hueso,
despojo y pellejo.

De luz y oscuridad,
soñando un día sin sol,
exhalando aliento,
sea de la noche,
misma que nadie reconoce,
mirada húmeda,
las siluetas también sangran,
son ellos, caníbales,
corriendo sin pudor,
por cada pasillo de este
pervertido universo.

Heridos y derramando 
lágrimas, un mar, cascadas,
yendo por el pabellón principal,
agitando alhajas, manecillas,
plata de un día que jamás
nos sonreirá,
edificando la masacre,
el dolor que gime y chilla,
y arrojados al fuego,
soñando con ser cazadores.